El presunto atacante antes de iniciar el ataque
El presunto atacante antes de iniciar el ataque

Australia aprueba una ley que puede conllevar cárcel a los directivos de redes sociales si permiten la violencia

El Proyecto de Ley de Enmienda del Código Penal del país exige que las compañías de internet eliminen el «material abominable y violento» en un «tiempo razonable» para evitar un suceso similar al atentado de Nueva Zelanda

MADRIDActualizado:

Contra las tragedias en directo. El Parlamento de Australia aprobó el jueves una enmienda para imponer fuertes sanciones, incluso la cárcel, a los directivos de redes sociales que publiquen contenidos extremadamente violentos y si no consiguen acabar «con la suficiente rapidez» con los ataques terroristas retransmitidos en tiempo real a través de sus populares plataformas.

Este proyecto de ley se ha propuesto a raíz de los últimos sucesos en Nueva Zelanda, en donde un terrorista armado mató a cincuenta personas en dos mezquitas en Christchurch mientras iba emitiendo en directo a través de su perfil en Facebook. La Cámara Alta de Australia aprobó el texto a última hora antes de la inminente disolución de las cortes locales con motivo de la convocatoria electoral del próximo mes.

La nueva ley contempla sanciones más duras a las redes sociales de cara a garantizar el hecho que actúen contra los futuros contenidos violentos. La enmienda, anunciada el pasado sábado por el primer ministro del país, Scott Morrison, se aprobó en sede parlamentaria este jueves. «Las grandes compañías de medios sociales tienen la responsabilidad de tomar medidas para garantizar que sus productos tecnológicos no sean explotados por asesinos», apuntó el comunicado Morrison.

El Proyecto de Ley de Enmienda del Código Penal exige que las compañías de internet eliminen el «material abominable y violento» de sus plataformas al calificarse dentro de la categoría «transmisión de terrorismo, asesinato, intento de asesinato, tortura, violación y secuestro» en estas populares plataformas que, como en el caso de Facebook, albergan a más de 2.300 millones de usuarios.

Si las compañías no eliminan el contenido dentro de un «tiempo razonable» se enfrentan multas de hasta el 10% de su facturación interanual. La novedad es que también contempla la privación de libertad, de un máximo de tres años, a las personas responsables que se encuentren culpables.

La normativa aprobada, además, establece que las empresas deben notificar a la Policía Federal de Australia si están alojando «material violento» que se origina en el territorio en un «plazo razonable», aunque no se recoge el tiempo del que disponen las redes sociales para eliminar el contenido. DIGI, grupo de la industria que representa a Google, Facebook, Twitter, Amazon y Verizon Media en Australia ha criticado que esta normativa se ha aprobado sin una «consulta previa».