Prueba del nuevo OnePlus T6 - VIDEO: C.MÍNGUEZ

Probamos el OnePlus 6T: la bestia china se renueva para plasmar tu huella en pantalla

El nuevo teléfono móvil de la firma china incorpora un sensor biométrico en la propia pantalla y, aunque peca de ser continuista, ha apostado por mejorar su batería, con lo que te recuerda por qué no gastarte mil euros

MADRIDActualizado:

La estrategia comercial de OnePlus es algo extraña. Diferente, tal vez, de otros rivales, pero a su vez interesante de analizar. Esta firma china pertenece a un conglomerado mayor, BBK Electronics, que en los últimos años ha logrado colocar una o dos de sus marcas en el ranking de superventas mundiales. Su filosofía: más por menos. Pero, sin embargo, en cada nueva hornada ha venido añadiendo algunos números al precio de sus productos, pero sin ser «mileurista».

Lo curioso es que suele renovar sus terminales con demasiada frecuencia. El OnePlus 6llegó hace tan solo seis meses. Su indudable inspiración del iPhone X no le impidió marcarse unos tantos como terminal estrella. Pero sí, fue algo más caro que su antecesor. Ahora, la firma hace lo propio con el OnePlus 6T, su continuación. Como si se tratase de la gama «S» de Apple, este modelo se renueva básicamente por dentro y no por fuera, pero sus innovaciones son más bien contenidas.

El resumen de lo «nuevo» es simple; incorpora un sensor biométrico para huellas dactilares dentro de la propia pantalla, se ha estilizado la pestaña de la pantalla (el controvertido «notch» que ahora casi todos los móviles llevan) y una mejor batería. Son detalles que los consumidores tendrán que ponderar: ¿les vale la pena pagar más?

Dejando huella

Lo más destacado, sin embargo, se encuentra en la posibilidad de desbloquear el terminal directamente pulsando en un espacio concentrado en la parte inferior de la pantalla. Tiene un rango de reconocimiento bastante amplio, aunque su ubicación concreta se destaca con un símbolo verde. Acostumbrarse es muy fácil. En su día a día, es un método de seguridad que funciona de manera rápida y cómoda. Es bastante fiable, de hecho, salvo cuando le da la luz exterior de manera directa.

Se trata de una característica que debutó en su «hermano» Vivo Nex, que se ha rumoreado también en futuros lanzamientos de firmas como Samsung o Apple y que modelos recientes como el Huawei Mate 20 Pro también lo han instalado. Ahora se integra en el nuevo modelo gracias a unas cámaras internas que proyectan la luz cruzando los datos registrados previamente por el usuario. Es posible añadir hasta cinco máscaras de tus dedos, aunque lo más probable es que se autentifique solo una; el pulgar. Este mecanismo se complementa con un sistema de reconocimiento facial que, pese a que viene de herencia de su anterior modelo, actúa de forma solvente y muy rápida, aunque su seguridad no se encuentra al nivel de otros rivales como el iPhone XS.

Una «ceja» en forma de gota

El diseño, en líneas generales, es muy similar a la anterior generación, aunque se distingue rápidamente del OnePlus 6 porque se ha estilizado la pestaña o «notch» de la parte superior de la pantalla. En lugar de estar tan poblada como la mayoría de terminales Android, ahora viene en forma de gota de agua. Al estar más estilizada no resulta tan incómodo de ver mientras se navega por internet o se reproducen contenidos multimedia.

La tecnología de pantalla, OLED, también se ha mantenido respecto a su anterior modelo, aunque se ha agrandado ligeramente. Ahora ofrece una diagonal de pantalla de 6.4 pulgadas capaz de «rascar» una resolución Full HD (2.340 x 1.080 píxeles). Es decente, pero no es la mejor del mercado. La reproducción de los colores, su calibración y calidad es excelente. Está de sobra consolidado que esto funciona. Una pequeña pega es que el panel se gestiona con dificultad cuando recibe la luz del sol de manera directa.

Cámara heredada pero más «inteligente»

Hablar de OnePlus equivale también a hablar de su software. Viene por Android 9.0 Pie pero limpiado con su capa de personalización OxygenOS. Permite eliminar la botonera inferior y ganar algunos gestos rápidos al estilo de los últimos iPhone XS, pero su implementación queda algo lejos de ser perfecta. Lo recomendable, sin embargo, es desactivarlo porque así uno le puede decir adiós definitivamente a todo tipo de botón.

La marca no se ha devanado los sesos en su apartado fotográfico. Sigue el mismo patrón que el anterior modelo, que no es su mejor atributo. Aunque se comporta de manera decente. No presenta demasiados cambios. Es gracias a su doble lente ubicada de manera vertical en la cara trasera. Son dos sensores, de 16 y 20 megapíxeles, con apertura focal de F1.7 que permite, entre otras cosas, capturar el efecto retrato, aunque el «recorte» no está perfectamente logrado. Su sistema de enfoque no es el más rápido, pero se pueden tomar imágenes bastante solventes. Sobre todo, en condiciones de luz exterior. La frontal, que permite también efecto retrato, tiene 20 megapíxeles.

También incorpora un modo noche que intenta «mejorar» artificialmente estas escenas en las que casi ningún móvil hace perfectas. La cámara, a su vez, se ha mejorado internamente mediante un software de Inteligencia Artificial acorde a los nuevos tiempos. Es un «truco» que ha ideado el mercado para salvar las limitaciones técnicas de las cámaras móviles, pero que depende de cada marca el algoritmo de aprendizaje automático es más o menos fácil de dirigir, aunque a veces se desconoce qué criterio toma para poner el acento en un determinado atributo.

Potencia para dar y tomar

El motor que mueve este dispositivo es el Snapdragon 845 de Qualcomm, el más potente de la actualidad y que incorporan los móviles más avanzados del momento. Su rendimiento está a la par que sus rivales. Se siente fluido y resulta rápido. Es un velocista nato. Y más teniendo en cuenta su «compañero» de fatigas, los 8 GB de memoria RAM que alimentan sus prestaciones. Es un dato demoledor, aunque da la sensación que es más un detalle para llamar la atención que necesario, puesto que con 6 GB de memoria RAM es posible que se obtenga el mismo desempeño. Pero es ya marca de la casa.

Otra de las novedades que se encuentra en el OnePlus 6T es su batería. Ha pasado de 3.300 mAh a 3.700 mAh. Y sí, se nota. Su autonomía se extiende fácilmente al día y medio, pero su característica más espectacular es su sistema de carga rápida. En 15 o 20 minutos se ha cargado la mitad de la pila sin renuncias. Este aspecto sí vale la pena tener en cuenta, y más en los tiempos que corren en los que las personas vamos de aquí para allá como locos buscando un enchufe. Pese a sus virtudes, el móvil también tropieza en algunas limitaciones como el equipo de audio compuesto por un único altavoz en el marco inferior. Otro detalle interesante es la eliminación de la toma de auriculares, que ya se ha convertido en un estándar en el mercado.