El director de Relaciones Públicas y Márketing de LG Electronics, Frank Lee presenta el nuevo modelo de telefonía móvil LG V50 ThinQ
El director de Relaciones Públicas y Márketing de LG Electronics, Frank Lee presenta el nuevo modelo de telefonía móvil LG V50 ThinQ - EFE

MWC 19LG presenta el V50, un teléfono con dos pantallas, y el LG G8 que se maneja con gestos

En el comienzo de la era de los móviles flexibles y plegables, la firma surcoreana vuelve a arriesgarse con unas propuestas interesantes para recuperar terreno en la competitiva industria de la movilidad

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LG se ha descolgado este año en el Mobile World Congress con dos terminales fuera de serie. El primero, el nuevo LG G8 ThinQ, el primer smartphone del mundo que ha conseguido prescindir del tacto para controlar muchas de sus funciones. El segundo, una sorpresa en forma de teléfono con doble pantalla, aunque no plegable, capaz de ofrecer a los usuarios una gran superficie de visualización. Se trata del nuevo LG V50 ThinQ, un dispositivo que recuerda en cierto modo al Axon M que ZTE lanzó el año pasado, aunque con claras diferencias. Entre ellas, que el V50 es un teléfono 5G, el primero de la compañía coreana. Y también que en el caso de LG se trata de pantallas independientes, que se pueden juntar o separar a voluntad.

Sobra decir que ambos terminales son de gama alta e incorporan el último y más poderoso procesador de Qualcomm, el Snapdragon 855, que además de disponer de ocho núcleos e Inteligencia Artificial gracias a una NPU, o Unidad de Procesamiento Neuronal, es capaz también de conectarse a las futuras redes 5G, destinadas a cambiar para siempre nuestra vida digital.

Puede resultar curioso presentar una pantalla doble precisamente en un año en el que varios fabricantes lucen sus primeras pantallas plegables, pero LG piensa, quizá de forma acertada, que ese mercado no está aún lo suficientemente maduro, y ha optado por una solución que permite disfrutar de una pantalla grande, pero solo en los momentos en los que realmente la necesitamos.

V50 ThinQ. Doble pantalla y cinco cámaras

Empecemos por el V50. Su pantalla es de 6,4 pulgadas QHD+ OLED Full Vision en formato 19:6 y una resolución de 3.120 x 1.440 pulgadas (564 píxeles por pulgada). Sus dimensiones son de 159,2 x 76,1 x 8,3 mm y su peso de 183 gramos. Se trata, pues, de un teléfono muy fino, estilizado y elegante, que encaja perfectamente en la mano.

Como se ha dicho, el procesador es el Qualcomm Snapdragon 855, apoyado por el módem X50 5G (el que permitirá la conexión con la nueva red en cuanto esté disponible) y 6 GB de memoria RAM. Cuenta con 128 GB de espacio para almacenamiento, ampliable con tarjetas externas de memoria micro SD de hasta 2 TB. La batería es de 4.000 miliamperios (un 20% más que en enterito V40) y viene con el sistema de carga rápida Qualcomm Quick Charge 3.0.

LG presenta el V50 ThinQ
LG presenta el V50 ThinQ - EFE

El nuevo V30 ThinQ está equipado con cinco cámaras. En la parte trasera encontramos un Súper Gran Angular de 16 megapixeles y apertura focal F/1.9, y dos sensores de 12 megapixeles (la cámara principal y el Telefoto), con aperturas F/1.5 y F/2.4 respectivamente. La cámara principal, además, incorpora píxeles más grandes (de 1,4 nanómetros), y que son capaces, por lo tanto, de absorber mucha más luz que los convencionales (que suelen ser de un nanómetro.

En la parte frontal, encontramos un sensor de 8 megapixeles (F/1.9) y un gran angular de cinco megapixeles (F/2.2). Un teléfono, pues, que lo tiene todo, y en abundancia. Paneles de cristal, diseño refinado, píxeles de 1,4 nanómetros en los sensores de las cámaras principales, cuatro altavoces Boombox (uno en cada esquina, con Dolby y sonido de alta fidelidad).

La segunda pantalla, un accesorio

Pero en este «smartphone» lo que más llama la atención no es el teléfono en sí, sino uno de sus accesorios. Una segunda pantalla, de 6,2 pulgadas y completamente independiente de la del smartphone, pero que puede acoplarse a él, duplicando la superficie de visión y mejorando, de este modo, las experiencias a las que nos dará acceso el 5G.

Esta segunda pantalla accesoria viene montada en una especie de funda o carcasa que, al abrirla, da cabida al V50. Una vez acoplado el teléfono, las dos pantallas se reconocen automáticamente (de forma inalámbrica), y podremos empezar a utilizarlas en sus diferentes configuraciones. Un botón flotante da acceso a un pequeño menú en el que podemos elegir que ambas pantallas se combinen para ofrecer nuevas funciones.

Por ejemplo, activar el Modo Espejo para que las dosmuestren lo mismo, de modo que cuando el dispositivo esté «cerrado» y las dos pantallas estén espalda contra espalda podamos mostrar a la persona que tenemos enfrente lo mismo que estamos viendo; o activar el modo Dual Screen y abrir una aplicación diferente en cada pantalla, ideal para la multitarea o para videoconferencias en las que nuestra propia imagen no es un simple parche superpuesto a la de nuestro interlocutor, sino que ocupa su propio espacio en la pantalla de al lado.

La doble pantalla ofrece también grandes ventajas a la hora de ejecutar juegos, ya que podremos tener la imagen del juego en una de ellas mientras que la otra nos muestra los controles. Una experiencia mucho más rica que la de un móvil convencional y muy similar a la de una videoconsola. La segunda pantalla es de 6.2 pulgadas OLED y calidad FHD+ (2.160 x 1.080 pixeles). Sus dimensiones son de 161.6 x 83.4 x 15.5mm y su peso de 131 gramos.

LG G8 ThinQ, adiós al tacto

La segunda «bestia» de la jornada fue el nuevo LG G8 ThinQ. Un móvil que estrena un nuevo sistema de identificación de usuarios diferente al reconocimiento facial y a la huella dactilar: la palma de la mano. De esta forma, y una vez registrada nuestra mano, bastará con acercarla al móvil para que éste la reconozca y desbloquee el dispositivo.

El sistema, llamado Hand ID, funciona gracias a una nueva cámara, que LG ha llamado Z Camera, que es capaz de reconocer el patrón de las venas de la mano, diferente en cada persona, para confirmar su identidad. Según la compañía, el nuevo sistema de reconocimiento es más fiable que el facial o que la huella dactilar.

LG, durante la presentación del G8 ThinQ
LG, durante la presentación del G8 ThinQ - EFE

Sin embargo, LG no ha querido tampoco renunciar a los sistemas de reconocimiento tradicionales, y junto a su nuevo Hand ID ofrece en el G8 también el reconocimiento facial y el de huella. Un triple sistema de seguridad. Pero las nuevas funciones de la Z Camera no terminan ahí. La cámara es capaz de medir tanto la distancia al sujeto como la profundidad de campo por medio de un haz láser. Una serie de sensores de infrarrojos se encargan al mismo tiempo de aislar el fondo, permitiendo la captura de una imagen real en 3D.

Así funciona

Esta sofisticada tecnología está detrás tanto del Hand ID como del reconocimiento facial, y permite además una novedosa función, Air Motion, gracias a la que es posible seleccionar y manejar una serie de aplicaciones y controlarlas sin necesidad de tocar el móvil. De este modo, y gracias a una serie de gestos con la mano a 15 o 20 centímetros de la pantalla, podremos hacer cosas como subir o bajar el volumen del terminal, contestar o rechazar llamadas, hacer capturas de pantalla, detener una alarma...

La experiencia resulta a la vez extraña y alucinante. Por ejemplo, para subir o bajar el volumen solo habrá que mover la mano en el aire como si estuviéramos girando, hacia la derecha o hacia la izquierda, un imaginario control de volumen. Igual que el V50, el nuevo LG G8 ThinQ está equipado con el procesador Qualcomm Snapdragon 855, con 6 GB de memoria RAM y 128 GB para almacenamiento, ampliables a 2 TB con tarjetas micro SD. El terminal cuenta con la certificación IP68, que permite sumergirse. La pantalla, de 6,1 pulgadas QHD+ OLED Full Vision, ofrece una resolución de 3.120 x 1.440 píxeles (564 píxeles por pulgada). La batería es de 3.500 miliamperios con Quick Charge 3.0, el último sistema de carga rápida de Qualcomm.

En cuanto a las cámaras, el nuevo G8 equipa cinco diferentes. Tres de ellas, las mismas que en el V50, en la parte trasera: un súper gran angular de 16 megapixeles y apertura F/1.9, una cámara principal de 12 megapixeles (con píxeles de 1,4 nanómetros) y F/1.5, y un Telefoto de 12 megapixeles y F/2.4. En la parte frontal, tenemos un sensor principal de 8 megapixeles y F/1.7 y la ya mencionada Z cámara que permite todas las funciones especiales del teléfono. En todas ellas, un sistema de Inteligencia Artificial se encarga de reconocer previamente las escenas y los sujetos que tenemos delante para ajustar automáticamente los parámetros y hacer, si que nosotros debamos intervenir, la mejor fotografía en cada caso.

Otra importante novedad la encontramos en el apartado del sonido. Y es que toda la pantalla funciona como un altavoz. O mejor, cada mitad de la pantalla hace de membrana de los dos altavoces (uno arriba y otro abajo) del dispositivo. Se trata de una tecnología de LG que Sony ya utilizó en algunos de sus televisores y que permite que el sonido emane del punto exacto de la pantalla en el que se produce.

LG ofrece también un modelo G8 s, con pantalla de 6.2 pulgadas en formato 18:8 y el mismo sistema de cámaras, excepto por el Gran Angular, que es de 13 megapixeles y la batería, que es de 3.550 miliamperios. Por cierto, todo un detalle que LG siga conservando en sus teléfonos un sintonizador de radio FM. LG también presentó una versión «s» de su nuevo G8.