El iPhone XS, a la izquierda; a su derecha, el Galaxy S9+
El iPhone XS, a la izquierda; a su derecha, el Galaxy S9+
Comparativa smartphones

iPhone XS frente al Samsung Galaxy S9 Plus: ¿en qué se diferencian?

Dos pesos pesados de dos de los gigantes del sector que se acercan en muchos aspectos, pero que ofrecen en conjunto experiencias dispares

MADRIDActualizado:

Dos caminos distintos para un mismo final: intentar liderar el mercado. Apple y Samsung; Samsung y Apple. Cada cual, a su modo. Estos pesos pesados de la industria móvil -en donde entra Huawei por todo lo alto este curso- vuelven a enfrentarse en la carrera por coronarse como el mejor móvil del año. El torneo está muy disputado esta temporada. Más que nada porque la revolución china se ha completado y, ahora, se pueden encontrar terminales de altas prestaciones a precios imbatibles, y eso es un valor a tener en cuenta.

Tanto el Galaxy S9 Plus como el nuevo iPhone XS -a la venta a partir del 26 de septiembre- se han enrocado en una jugada. Sobre el tablero, se han colocado en la casilla de los mil euros. Un precio que ha inaugurado una categoría que bien podríamos definirla como super gama alta. Y solo estos dispositivos, a día de hoy, pueden permitirse colocarse en la estantería de las tiendas con estas etiquetas.

Sobre todo Apple, que se mueve en un segmento únicamente «premium» y que, por segundo año consecutivo, venderá sus nuevos terminales a precios astronómicos que alcanzan, como en el caso del iPhone XS Max con la capacidad máxima -512 GB- los 1.600 euros. Una auténtica locura, pero que a priori tiene mercado para lograr captar a millones de consumidores.

Todavía es pronto para comprobar su acogida, que todo se andará en los próximos meses, pero sí es posible comparar estos dos terminales así en frío. Por lo pronto, ambos «smartphone» han hecho suyo el concepto de «todo pantalla». Una cara, la frontal, está prácticamente cubierta por una superficie, la pantalla, con la que interactuar. Aunque con notables diferencias. El Galaxy S9 Plus apuesta por un diseño con bordes curvados que representa ya algo icónico dentro de la familia de la firma surcoreana.

Con pantallas OLED en diversos tamaños

Una idea aprovechada para añadir gestos específicos y accesos directos. Este modelo tiene una pantalla de 6.2 pulgadas con paneles tipo OLED, una tecnología estandarizada entre los móviles más avanzados y que propone una reproducción espectacular compuesta por negros profundos y colores intensos. Samsung lleva muchos años depurando esta pantalla, a la que Apple se subió el pasado año. En esta temporada, repite.

El iPhone XS monta la misma pantalla pero con unas dimensiones menores, de 5.8 pulgadas y una relación de aspecto de 19,5:9 que cubre el 83,4% del frontal, mientras que el Galaxy S9 Plus tiene un ratio de 18,5:9 y la pantalla cubre una cara en un 84,2%. Son grandes, sí, pero dada su fabricación se logra tener más en menos espacio. Así que son muy compactos. La resolución obtenida también diferente: 2.960 x 1.440 píxeles y densidad 531 puntos por pulgada para el terminal de Samsung; 2.436 x 1.125 píxeles y densidad 458 puntos por pulgada para el de la manzana.

Interfaz gestual y la duda del «notch»

La interfaz gestual que debutó en el iPhone X lo cambió todo. Fue una innovación silenciosa que casi pasa desapercibida, pero que se ha mudado al nuevo modelo como es obvio. Por su parte, el terminal de la «galaxia coreana» peca, en cambio, de necesitar algunos pasos más hasta profundizar y navegar entre aplicaciones. Otro detalle es la controvertida pestaña o «notch» que sigue presente en el iPhone XS. Para gustos, los colores, ya se sabe, pero se ha extendido tanto en otros dispositivos a lo largo del año que el valor diferencial ahora se encuentra en el Galaxy S9+.

Como resulta obvio, ambos dispositivos se mueven en mundos distinto en lo referente al software. Android contra iOS, y viceversa. Esto también forma parte de las pasiones de cada consumidor, puesto que cada sistema operativo ofrece algo distinto y tiene una filosofía totalmente radical. El Galaxy S9 Plus está gobernado por la versión 8.0 Oreo de la plataforma desarrollada por Google, mientras que el nuevo terminal de Apple debutará con iOS 12, que ha introducido algunas mejoras como los «atajos» de Siri.

Interfaz gestual y la duda del «notch»

A nivel técnico, ambos dispositivos son verdaderas bestias. Por un lado, el iPhone XS ha introducido el nuevo microprocesador A12 Bionic, que supone un aumento de hasta el 15% respecto a su predecesor, mientras que el Galaxy S9 Plus cuenta con el Snapdragon 845, el «cerebro» de Qualcomm más avanzado hasta la fecha; Exynos 9810 en otras versiones, pero que, igualmente, ofrece un desempeño abrumador, y más teniendo en cuenta que viene jalonado por 6 GB de memoria RAM. Su funcionamiento durante las pruebas realizadas ha sido muy fluido.

Abrumador espacio

Otro aspecto distinto viene de la capacidad que soportan. El Galaxy S9 Plus llegó antes al mercado, en marzo, con lo que ya ha llovido mucho. Pero dispone de varias configuraciones, de 64, 128 y 256 GB, pero continúa apostando por permitir tarjetas microSD para ampliar el espacio. Un detalle que nunca ha querido hacer concesiones Apple, que en esta ocasión ha incrementado los valores hasta los 512 GB. Un guarismo que también se encuentra en otro modelo lanzado recientemente, el Galaxy Note 9, también recomendable a pesar de su enfoque más productivo.

La cámara siempre en el punto de mira

En cuanto a la cámara, es necesario dirimir algunos aspectos, dado que en este terreno influyen decisivamente muchos factores. El concepto cambia entre uno y otro. Así, el Galaxy S9 Plus introdujo un novedoso sistema de apertura variable (F1.5 y F2.4), que se ajusta de manera automática en función de las condiciones ambientales. Con una doble cámara de 12 megapíxeles, se optó por una tecnología Dual Pixel para agrandar el tamaño y tener más luz. El resultado, impecable, se aprecia en las imágenes captadas por la noche. También apostó por el modo retrato y el disparo manual.

El iPhone XS, por contra, ha mantenido en esencia la cámara del pasado año, con lo que nos encontramos con dos lentes de 12 megapíxeles cada una (gran angular y teleobjetivo con aperturas focales de F1.8 y F2.4, respectivamente). Pero, a diferencia del pasado año, ha mejorado el software y ha apostado por la inteligencia artificial para intentar captar (habrá que verlo) mejores fotografías. Además, ha añadido una tecnología llamada HDR inteligente para extender la escala cromática. Ambos terminales tienen las lentes estabilizadas ópticamente y permiten un zoom óptico de dos aumentos.

¿Y la batería?

La batería es otro aspecto que siempre hay que tener presente. El terminal de Samsung ha colocado una pila de 3.500 mAh que se extiende a más de día y medio con un modo de ahorro de energía. Además, la recarga es sorprendentemente rápida. De su rival, el iPhone XS, solo se sabe que dura media hora más que su predecesor y que, pese a que lo soporta, no viene con cargador ultrarrápido.