Detalle del nuevo iPhone X - APPLE
iPhone X

Las claves del iPhone X: ¿vale la pena o debo esperar?

Apple pone a la venta este viernes su nuevo terminal con una gran demanda y el regreso de las colas a las tiendas

MADRIDActualizado:

Tras varias generaciones las interminables colas de gente para adquirir el nuevo teléfono de Apple han regresado. Y lo han hecho por todo lo alto. En Tokio, Pekín o Madrid se han agolpado los compradores para hacerse con un iPhone X, el nuevo dispositivo de la firma norteamericana con el que se pretende dar un salto y, a su vez, celebrar los diez años del producto original.

Pese a la expectación generada en torno a este lanzamiento, existen algunas dudas al respecto. El gigante de la tecnología se juega mucho en este dispositivo después de marcar un nuevo récord de ventas el último trimestre. A una carta. Asaltan, sin embargo, algunas cuestiones y dudas. ¿Vale la pena comprarlo? Es más, ¿vale la pena comprarlo ahora? ¿Sería conveniente esperar un tiempo?

Este terminal viene precedido de un deseo comercial de muchos aficionados a la marca de la manzana. Sus pilares básicos se pueden reducir a tres: una pantalla tipo OLED, la llegada de un sistema de reconocimiento facial llamado Face ID y un precio muy elevado. Pero vayamos por partes para descubrir las claves del iPhone X.

OLED, una tecnología que despierta dudas

En los últimos años la tecnología de imagen OLED, de la que firmas como Samsung o LG han hecho gala en los televisores y se ha llevado a algunos modelos de teléfonos móviles inteligentes ha despertado tanta admiración como recelo. Este tipo de paneles orgánicos y que no dependen de la luz trasera consigue un resultado asombroso en algunos aspectos. Por lo pronto, negros más profundos y colores más intensos.

Valorado por unos, criticados por otros, la fabricación de estas pantallas que incorporan terminales recientes como el Samsung Galaxy S8, el Google Pixel XL o el LG V30 tiene varias limitaciones. Requiere de un proceso de calidad muy exigente y pueden provocar algunos problemas como el temible «burn in» o zonas «quemadas», así como diferencias dependiendo del ángulo. Aún así, una de las claves diferenciales del iPhone X es, precisamente, haber apostado por incluir un panel OLED de gran calidad. La pantalla del nuevo móvil, que en Apple han denominado Super Retina, cuenta con una resolución de 2.436 x 1.125 y 458 píxeles por pulgada.

Sin marcos, nueva era de la modernidad

Demostrando que en Apple dominan perfectamente el diseño industrial, el iPhone X tiene unos acabados espectaculares. Fabricado en cristal y metal, presenta bordes redondeados y un diseño cuidado. Tiene, efectivamente, 5.8 pulgadas de pantalla, pero dado que se han reducido considerablemente los marcos, la sensación es estar ante un terminal bastante más pequeño y más compacto.

Todo un acierto, que le ha aupado al carro de la modernidad iniciada por anteriores marcas a lo largo del año. Porque, que quede claro, este año será recordado por dos tendencias en movilidad, la popularización de las dobles cámaras y las pantallas sin bordes. Además, soporta HDR y Dolby Vision, dos tecnologías de imagen que ofrecen un gran resultado.

También dudas sobre el reconocimiento de voz

Dado el diseño el iPhone X trae consigo una nueva experiencia. Por lo pronto, es el primer iPhone que carece de botón de inicio. En su lugar se ha sustituido el sistema de desbloqueo mediante Touch ID -huella dactilar, muy extendido en la actualidad- por un nuevo sistema, llamado Face ID. Se trata de un reconocimiento facial, que reconoce al usuario incluso en la oscuridad. Por el momento, parece un método fiable y rápido, pero genera algunas dudas acerca de su precisión en determinadas condiciones.

A raíz de este cambio, las aplicaciones y funciones del terminal se manejan de otra forma, que hay que ir aprendiendo, aunque Apple siempre ha sido consciente de que la sencillez en la informática es clave. Pero el diseño también dispone de una muesca (llamada «notch») en la parte superior de la pantalla que genera cierta controversia, sobre todo acerca de la adaptación de las imágenes y contenidos multimedia a este espacio al que le falta un «trozo».

Potencia de sobra

Otra cosa no, pero el iPhone X ofrece unas prestaciones abrumadoras. No obstante, la mayoría se encuentran en los también recientes iPhone 8 y iPhone 8 Plus, que pueden llegar a canibalizar la adopción del nuevo terminal. En concreto, integra un procesador A11 bionic neural engine diseñado para la tecnología de aprendizaje automático, que junto con Face ID permite reconocer el rostro del usuario en tiempo real, y hace que sea muy difícil engañar al terminal, por ejemplo, con una fotografía.

Cámara que vale la pena

En lo que respecta a la cámara, iPhone X presenta una cámara dual vertical con dos sensores de 12 megapíxeles, y apertura F1.8 y F, así como estabilización óptica de imagen en los dos sensores, a diferencia del iPhone 8 Plus que solo uno de los sensores cuentan con esta estabilización. En la parte frontal, cuenta con una TrueDepth Camera. Con esta combinación se consiguen efectos asombrosos y se puede jugar con la profundidad de campo. De nuevo, la calidad de imagen será un elemento clave a la hora de «vender». Existen otras alternativas basadas en el sistema Android, cuya horquilla de precios es más amplia, porque pueden encontarse modelos caros como el Galaxy Note 8 o el OnePlus 5, que ofrece buenas sensaciones por poco precio.

Dos versiones, elevado precio y muchos retrasos

Hay otros aspectos a tener en cuenta sobre la llegada del iPhone X. Hay dos versiones, una de ellas, la de 64 GB, muy escasa para los tiempos que corren. Otra de 256 GB, que es la que vale la pena, pero con todo el precio es muy elevado. Es el móvil más caro del mundo. Apple quiere elevarlo a la categoría de lujo si es que nunca se ha bajado de esto. Así que los que estén dispuestos a abonar 1.159 o 1.329 euros deben saber, además, que pueden existir retrasos en la entrega a consecuencia de la alta demanda y las limitaciones de stock. Solo unos pocos afortunados lo tendrán el primer día.