Detalle del Pixel 3 XL, nuevo terminal de la firma norteamericana
Detalle del Pixel 3 XL, nuevo terminal de la firma norteamericana - Drew Angerer/Getty Images/AFP
ANÁLISIS

Cinco días con el Google Pixel 3 XL: una sola cámara para dominarlos a todos

El nuevo terminal del gigante de internet añade una controvertida pestaña superior como la del iPhone X, apuesta por una doble lente en la parte frontal e incorpora algunas de las especificaciones exigidas a un terminal de esta índole

MADRIDActualizado:

Hablar de Google Pixel es hablar de uno de los mejores móviles Android del mercado, por no decir el mejor. Cuando el creador del sistema operativo y el hardware son el mismo, se nota, tal y como Google lo ha ido demostrando en los últimos años y más con Pixel 2 y, ahora, con su sucesor, el Pixel 3 y, sobre todo, el Pixel 3 XL.

Un terminal muy a tener en cuenta, que viene precedido de una de las mayores filtraciones de la histoira y que, pese a su diseño continuista y los pocos cambios introducidos, ha mejorado algunos detalles para marcarse una de las mejores cámaras móviles del año.Como bien resalta Google, no se trata de una empresa de hardware sino de software, y pese a que sus especificaciones no son muy llamativas así de entrada, sí lo son el resultado combinado junto a su software.

Una única lente para ¿dominarlos a todos?

Su cámara, sin embargo, es uno de sus principales atributos que destaca por encima de todo lo demás. Todos los fabricantes se han dedicado a mejorar el hardware en una escalada sin fin de más megapíxeles y más objetivos. Samsung, por ejemplo, ya ha incorporado cuatro cámaras a su Galaxy A9, y el resto de fabricantes líderes de mercado, ya instalan tres.

Mientras que Google ha decido seguir con la misma cámara que el año pasado en el Pixel 2 de tan sólo 12 megapíxeles y F1.8. El resultado, una maravilla. Aquel modelo ya fue la mejor cámara del 2018, o estuvo cerca de ello, dependiendo a quién se le pregunte. Pixel 3 bien podría ser la mejor cámara del 2019. Vamos a comparar las imágenes tomadas con un Huawei P20 Pro, otra de las grandes cámaras del año con tres objetivos, y el Google Pixel 3 XL con un sólo objetivo donde todo es fruto de la inteligencia artificial que aplica una vez obtenida la fotografía.

En la fotografía de interiores, el Pixel se comporta de manera sostenida y solvente. A todos nos encanta sacar fotos de la comida, que parece una fotografía sencilla, pero no lo es tanto, teniendo en cuenta la mala iluminación de la mayoría de los restaurantes. En este primer round, el Pixel 3 XL es un claro ganador en el fantástico balance de blancos que logra sin usar flash. En los exteriores con sombras y muchos contrastes, las escenas más complicadas son las que tienen zonas iluminadas y oscuras, y encontrar el equilibrio entre ellas, sin oscurecer demasiado una o quemar la otra.

En este caso, también Google Pixel 3 logra un mejor equilibrio que el P20 Pro. Se pueden apreciar las montañas y el lago que están iluminados por el sol, mientras que en la foto del teléfono de Huawei quedan totalmente quemadas. Eso sí, pese a su calidad, la cámara del terminal no logra, en cambio, moverse con brillantez en otras escenas como las imágenes de larga distancia. Las fotos con zoom quedan a un nivel muy precario si lo comparamos con otros rivales como el P20 Pro, un prodigio de la técnica en este sentido. El efecto del súper zoom de Google sí mejora la imagen a distancia, pero no hace milagros.

En donde más esfuerzos ha depositivado el gigante de internet es en la cámara frontal, que generalmente se destina a crear «selfies». Es este caso, el terminal dispone de dos lentes que sí suponen una mejora frente al Pixel 2 -que sólo tenía una cámara-. Con todo, sigue haciendo uno de los mejores «selfies» del mercado. Además, ahora con el doble objetivo logra un 184% más de espacio en el selfie, algo que se nota mucho en la amplitud de la imagen, sin necesidad de usar un palo selfie.

El efecto de desenfoque, que se sigue produciendo por software, es impecable, por eso el dispositivo es capaz de guardar tanto la foto con desenfoque como la que no lo tiene y dejarnos elegir. Además de todo, el Pixel 3 incorpora nuevas funciones de fotografía como «Mejor Toma», donde el teléfono toma varias fotografías y con inteligencia artificial elige la mejor, donde, por ejemplo, todos salen con los ojos abiertos o sonriendo o la imagen está bien definida.

Uno de los fallos de Pixel 2 eran los tonos azulados en la pantalla que, puestos frente a cualquier otro teléfono, dejaba ver claramente una enorme distorsión de la pantalla. Hay muchos teléfonos que suavizan los blancos de la iluminación de la pantalla por dos razones, para no dañar la vista y para ahorrar batería. En el caso del modelo del pasado año, ese ajuste se quedaba en un blanco azulado bastante extraño. Google lo ha solucionado y la pantalla luce perfecta, por lo menos en los primeros días de uso, que en el Pixel 2 este efecto en la pantalla empeoraba con el tiempo.

En definitiva, con cinco días de uso, la pantalla de 6.3 pulgadas del XL y resolución QuadHD+ con paneles OLED se ve fantásticamente bien. El resto de características se encuentran en el orden esperado para un dispositivo de este rango. A saber, el microchip Snapdragon 845 es el procesador que la mayoría de los teléfonos de gama alta de este año están equipando, y el rendimiento en Google Pixel 3 es sobresaliente y muy fluido.

Una pestaña desproporcionada

La batería de 3.430 mAh es más que suficiente para aguantar un día completo. Google confía en inteligencia artificial y machine learning para mejorar el rendimiento de su batería, eliminando o parando procesos que no son necesarios pero consumen recursos energéticos. Se han escuchado muchas quejas sobre el «notch» o pestaña que un tanto desproporcionado. Y es cierto que sobresale un poco comparado con otros teléfonos móviles. La defensa de Google al respecto ha sido el ratio pantalla-cuerpo, que en el caso del Pixel 3 no es que el notch sea más grande, sino que lo parece porque el borde superior es más pequeño. Extrañamente, ese atributo que creó el Essential Phone y puso de moda el pasado año el iPhone X se puede desactivar, algo que demostraría que es prescindible y solo está ahí por moda.

Una de las funcionalidades exclusivas más interesantes del Pixel 3 ha sido «Call Screen», dejar que el asistente de Google conteste el teléfono mientras transcribe la conversación en la pantalla, es el arma perfecta en contra de los vendedores por teléfono. Otra de funcionalidad exclusiva es la aplicación de bienestar, que permite saber cuánto tiempo pasamos en cada aplicación y crear temporizadores para bloquear un exceso de uso. Algo que va muy en consonancia con la política de Google de uso responsable de los teléfonos móviles y la tecnología.

Google ha creado un magníficico teléfono capaz de competir con los topes de gama de otros fabricantes y que estará disponible en España las dos versiones del Pixel 3, la normal por 849 euros y la más potente, la XL por 949 euros a partir del 2 de noviembre a través de Orange.