Apple Store en Beijing, China
Apple Store en Beijing, China - REUTERS/Jason Lee

Apple, a la espera de dejar de producir el iPhone en China

Los de Cupertino podrían sacar parte de la producción de su terminal fuera del gigante asiático si el gobierno de Trump incrementa los impuestos de importación en un 25%

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Donald Trump siempre ha tenido fijación por Apple. Incluso antes de ser presidente, durante el periodo electoral, ya avisó a Tim Cook: « Vamos a hacer que Apple fabrique sus malditos ordenadores en EE.UU.». Pero el objetivo del presidente no es solo con los Mac. Su deseo es que los de Cupertino fabriquen todo en EE.UU.

Hasta ahora, Tim Cook ha estado tranquilo. La compañía ya lo ha explicado muchas veces. «¿Por qué esos trabajos no pueden volver a casa?», preguntó Obama a Steve Jobs, entonces CEO de Apple. «Esos trabajos jamás volverán», respondió Jobs sin titubear, tal y como recogió « New York Times». Solo algunos componentes, como la cubierta de vidrio del iPhone, se fabrican en EE.UU. y después se envían a China para el montaje.

Pero Trump no se ha dado nunca por vencido. Ahora es cuando los de Cupertino podrían sacar parte de la producción de su terminal fuera de China si se le incrementan los impuestos de importación en un 25%, tal y como pretende el presidente.

Según informa « Bloomberg», los proveedores de Apple están considerando dicha posibilidad siempre y cuando EE.UU. imponga unas tarifas que alcancen el 25%.

Los proveedores creen que pueden mantener la producción en China con un nivel arancelario del 10%, pero considerarán la posibilidad de salir del país si EE.UU. acuerda finalmente la subida. De momento, Apple y sus socios están evaluando sus cadenas de suministro mientras que EE.UU. y China luchan por los términos comerciales. No hay que olvidar que se trata de las dos economías más grandes del mundo.

Nuevos aranceles

Los iPhones, la mayoría de los cuales los fabrica el socio de montaje Hon Hai Precision Industry Co. en China, desde donde se envían a todo el mundo, hasta ahora se han salvado de la guerra comercial. Sin embargo, el presidente Donald Trump dijo al « Wall Street Journal» el mes pasado que las tarifas podrían imponerse a los «smartphones» y portátiles fabricados en China. Cabe recordar que el país asiático es el mayor fabricante de productos electrónicos del mundo.

Apple ha utilizado durante mucho tiempo a China como su base de producción para todo. Allí fabrica tanto el iPhone como el iPad o el Mac. Hon Hai Precision Industry Co. no es, sin embargo, la única compañía implicada. Esta guerra comercial afecta también a las empresas de ensamblaje, el último eslabón por el que pasan los nuevos dispositivos antes de ser lanzados, como Hon Hai y Pegatron Corp.

Apple, según «Bloomberg», se muestra cautelosa por el momento. Prefiere esperar y ver qué sucede, sin adelantarse a los acontecimientos. «Un socio de Apple ya ha sugerido ubicaciones alternativas para una parte de la producción que no es el iPhone, pero la compañía ha indicado que no hay necesidad de hacer tal movimiento por ahora», asegura el medio.

Pero si los aranceles aumentan, todo puede cambiar. Y más teniendo en cuenta con la escasa acogida que han tenido los últimos iPhone, cuya producción ha tenido que pararse ante la baja demanda. Ante este panorama, es probable que Apple no pueda permitirse un fuerte aumento en los impuestos de importación.

Según los analistas, un arancel del 10% se traduciría en una disminución de ganancias por acción de un dólar para Apple, siempre que la compañía absorba el resto de costes. En cambio, si se impone el 25%, los de Cupertino podrían perder hasta 2,5 dólares por acción.

Primeras muestras de Apple

Mientras tanto, Apple, según recoge AFP, sí ha reconocido que va a realizar ciertas inversiones en EE.UU. para apaciguar la presión de Donald Trump. Evidentemente, no abrirá fábricas pero sí un nuevo campus por mil millones de dólares en Austin (Texas).

El nuevo sitio albergará a 5.000 empleados, con la posibilidad de elevar este número a 15.000, principalmente ingenieros, según ha declarado Apple en un comunicado. Además, sin aclarar mucho, los de Cupertino aseguran que están «en camino» de crear en 2023 unos 20.000 empleos en EE.UU., donde el grupo tiene actualmente 90.000 empleados. También se espera que la firma Cupertino lleve a cabo otras inversiones.

Para Apple no ha sido fácil mostrar signos de buena voluntad ante la gran reforma fiscal que planea el gobierno de Trump. Aprobada hace casi un año, la nueva medida ha reducido significativamente los impuestos corporativos y ha permitido a los grupos estadounidenses repatriar sus ganancias obtenidas en el extranjero a un coste fiscal más bajo.

Apple es también el mayor contribuyente

Gracias a esta reforma fiscal, el gigante de la tecnología anunció en enero que invertiría unos 30 mil millones de dólares en EE.UU. durante los próximos cinco años y crearía 20.000 nuevos empleos, Los futuros trabajadores se distribuirán en áreas de ingeniería, investigación, finanzas, ventas y atención al cliente, según Apple.

«Apple se enorgullece de traer estas nuevas inversiones, empleos y oportunidades de crecimiento a ciudades de todo Estados Unidos, además de fortalecer significativamente su asociación con la ciudad y la gente de Austin», asegura Tim Cook en la nota. «El talento, la creatividad y las ideas del mañana no se limitan a las regiones o a un código postal», agrega. «Con esta nueva expansión, estamos redoblando nuestro compromiso de cultivar el sector de alta tecnología y la fuerza laboral del país».

En noviembre y después de un año de suspenso, otro gigante de la tecnología estadounidense, Amazon, anunció que instalaría dos nuevas oficinas en Nueva York y en los suburbios de Washington, creando 50.000 nuevos empleos.