Control de alcoholemia de la Guardia Civil
Control de alcoholemia de la Guardia Civil - VALERIO MERINO

Salvar vidas: la poderosa razón para impedir que «apps» y redes sociales avisen de controles policiales

La Plataforma Creando Seguridad propone una reforma legal para que se ponga fin a los avisos entre conductores de los controles de velocidad, alcohol, drogas o para saber la ubicación de radares. «Tenemos la convicción de que el procedimiento no irá más alla puesto que no hacemos nada ilegal», asegura por su parte la aplicación SocialDrive

MADRIDActualizado:

Sábado por la noche. No vas borracho pero sí te has tomado alguna que otra cerveza y darías positivo en un control de alcoholemia. Coges tu móvil y consultas esa aplicación que tanto te gusta para saber dónde están los agentes realizando controles en el camino a casa para evitar una multa o que te quiten puntos. Llegas a casa. Nadie te ha pillado. Sin duda, este servicio te parece muy útil.

Sábado por la noche. No vas borracho pero sí te has tomado alguna que otra cerveza y darías positivo en un control de alcoholemia. Coges tu móvil y consultas esa aplicación que tanto te gusta para saber dónde están los agentes realizando controles en el camino a casa para evitar una multa o que te quiten puntos. No llegas a casa. No recuerdas lo que ha pasado pero ves policías y ambulancias a tu alrededor. Hay otra persona en el arcén. Tumbada. Tapada. No respira. Ya ni te acuerdas de esa aplicación que consultaste y por la que alteraste tu vuelta a casa.

Es solo un ejemplo. Pero hay muchos más. Y por esta razón, la de salvar vidas, la Plataforma Creando Seguridad, que aglutina formadores y educadores viales, automovilistas, motoristas, asociaciones y agentes sociales vinculados a la promoción de la seguridad social, se han unido para solicitar la prohibición de los avisos de posición de patrullas o controles policiales y han conseguido, de momento, que la Fiscalía de Seguridad Vial estudie si propone una reforma legal para que se ponga fin a los avisos entre conductores de los controles de velocidad, alcohol, drogas o para saber la ubicación de radares a través de aplicaciones y redes sociales.

«Una cosa, y que está bien, es que una 'app' sitúe dónde están los radares, algo que ya hace la DGT, y ofrezca opciones de rutas alternativas, información sobre vehículos estropeados en la carretera, etc. Y otra cuestión es alertar y posicionar los controles policiales (ya sean drogas, alcohol o rutinario de documentación) porque es contraproducente para la seguridad ciudadana y vial», explica Maria José Alonso, de la Plataforma Creando Seguridad, que quiere dejar claro que no persiguen la «ilegalización» de este tipo de aplicaciones pero sí de esos servicios que no benefician a nadie.

«Nunca sabes quién va en ese coche o qué pretende hacer», añade, recordando cómo una patrulla de Tráfico de la Guardia Civil, en un control rutinario en Madrid, liberó a dos personas después que un hombre les secuestrara y les llevara amordazados en el maletero del coche que había robado. Pero Maria José Alonso recuerda otro caso más grave: el de la joven conductora que en 2017 arrolló con su coche en Valencia a un grupo de ciclistas, matando a dos de ellos, y dio positivo en alcohol y drogas. «Esta chica eludió tres controles policiales. Esas familias han perdido a sus seres queridos cuando iban a dar un paseo en bicicleta», recuerda. La experta señala que los usuarios de este tipo de aplicaciones creen que «están haciendo bien para que no se les quiten puntos o les pongan una multa». Pero en realidad «la gente no se da cuenta de que lo que hace es dar facilidades a los 'malos' para que escapen, ofreciéndoles otras vía libres». Al mismo tiempo recuerda que «se pone en el disparadero a los profesionales que se ganan la vida haciendo ese trabajo».

Existen numerosas aplicaciones en el mercado que los usuarios instalan en sus «smartphones» para evitar radares y controles. SocialDrive o Waze, con la que este diario se ha puesto en contacto pero no ha tenido respuesta, son algunas de ellas. «Si hablamos de la situación actual, la norma no permite actuar en su contra», explica Sergio Carrasco, abogado especializado en Derecho Tecnológico. «Es por esto que se realizan campañas publicitarias para promover que no se avise de estos controles, apelando a la ética y a la posibilidad de que delincuentes se escapen a causa de un mensaje que muchos ven como 'inofensivo'», añade el experto. Algo en lo que coincide Alonso: «Sí, hay un vacío legal que se debería completar. Pero hasta entonces, vamos a llamar al sentido común y a la concienciación ciudadana».

«Usando estas «apps», la gente no se da cuenta de que lo que hace es dar facilidades a los 'malos' para que escapen, ofreciéndoles otras vía libres».

Pero el panorama legal podría cambiar. Y eso es lo que persiguen la Plataforma Creando Seguridad, que no va a parar hasta conseguirlo. Pero también se trata de una reivindicación histórica de Guardia Civil y Policía Nacional. De hecho, desde la Asociación Pro Guardia Civil (APROGC) reclaman «poner fin a las aplicaciones móviles que alertan de la presencia de la Guardia Civil. Unas aplicaciones que con la excusa de ser un 'conductor solidario' puede ocasionar un grave riesgo para todos o un serio peligro» y recuerdan que los únicos en beneficiarse de este tipo de «apps» va para «sus creadores y ninguno a las personas honradas».

SocialDrive, una de las más perseguidas

«Desde nuestro punto de vista, nos parece que la Fiscalía está en su pleno derecho de investigar, pero tenemos la convicción de que el procedimiento no irá más allá puesto que no hacemos nada ilegal», asegura por su parte Alejandro Pregue, RR.PP. de SocialDrive a ABC. Esta aplicación está en el «ojo del huracán» y es una de las más perseguidas porque informa sobre el tráfico, radares y controles a tiempo real.

«Nosotros ofrecemos una plataforma donde los conductores ejercen su derecho a la libertad de comunicación, que además moderamos en tiempo real filtrando contenidos inapropiados, avisos fraudulentos o que comprometan a las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado», asegura Pregue, algo en lo que no está de acuerdo la Plataforma Creando Seguridad

Maria José Alonso asegura que SocialDrive incumple sus propias condiciones de uso, en las que se especifica que no se pueden facilitar imágenes que puedan identificar a cualquier miembro de las fuerzas y cuerpos de seguridad. «Hay muchas imágenes en las que se ven claramente no solo el vehículo y matrícula de los coches camuflados, sino claramente las caras de esos agentes. Eso no lo pueden hacer», asegura. Además, añade que «en la letra pequeña de SocialDrive» puede leerse que la compañía «tiene un convenio de colaboración con Pyramid Consulting». Se trata de una empresa que reclaman multas de tráfico «y están asociados a SocialDrive que por un módico precio te tramitan las reclamaciones», reseña. Solo el año pasado, según Alonso, tramitaron 85.000 multas. «A 70 euros por cliente… Ahí está el negocio, no donde lo quieren vender». añade.

Pero ahí no queda todo. Porque no todos los avisos que dan los usuarios de SocialDrive aparecen en la «app». Como bien ha confirmado Pregue, los contenidos se filtran. «Son los propios trabajadores de la 'app' quienes suben lo que les interesa. Podrían cortar de raíz todo lo relacionado con los controles policiales», añade Alonso, que invita a SocialDrive y Waze a reunirse para tratar este tema.

Libertad de información

Pero para la popular aplicación, la realidad es la que es. «Mientras no se legisle en contra, coartando la libertad de información, seguiremos ofreciendo nuestros servicios. Y si se produce el cambio nos adaptaremos a la normativa», informa el responsable de SocialDrive a ABC.

«SocialDrive tiene un convenio de colaboración con una empresa que reclaman multas de tráfico. Por un módico precio te tramitan las reclamaciones. Ahí está el negocio, no donde lo quieren vender»

A este respecto, Sergio Carrasco, recuerda que la libertad de expresión «no es un derecho absoluto y cuenta con diversos límites». Y explica: «Esta supuesta libertad de expresión o de información puede vulnerar el derecho a la seguridad de la sociedad en su conjunto, permitiendo que esta información alcance a quien no debería. No estamos hablando de un medio que deba ser protegido por el derecho a recibir información veraz, sino que si acudimos a una ponderación de derechos fundamentales es posible que debamos entender que los derechos del colectivo están por encima de los de las personas particulares que utilizan la aplicación».

A pesar de todo ello, Maria José Alonso insiste en que, desde la Plataforma Creando Seguridad, «no queremos que ilegalicen esta 'app'. Cada uno es libre de usar la aplicación que quiera, pero consideramos que es un grave error porque ponen en riesgo a las fuerzas y cuerpos de seguridad y a la ciudadanía. Esto hay que cambiarlo y el que no lo entienda es que solo ve dinero», defiende.

TomTom, por ejemplo, cuenta con su «app» Radares de Tráfico que proporciona mapas, navegación y una cartera completa de servicios que incluye información de tráfico, cámaras de velocidad, estacionamientos, paradas de combustible, precios y meteorología, proporcionando un valor en tiempo real a nuestros usuarios. «La mayoría de los gobiernos europeos están de acuerdo con nosotros en que los servicios de aviso de radares de tráfico hacen que la conducción sea más segura», indican desde la compañía. «Sin embargo -añade-, algunos países como Suiza o Turquía tienen una opinión diferente, y los sistemas de aviso de radares de tráfico son ilegales. TomTom no ofrece este servicio en estos países, y los usuarios extranjeros que conducen allí no necesitan cambiar los ajustes de su dispositivo ya que se configura automáticamente al pasar la frontera. En el caso de Francia, por ejemplo, el patrón es diferente. En lugar de advertir sobre la ubicación exacta de las cámaras, TomTom advierte sobre zonas de riesgo alrededor de un peligro potencial».

«Mientras no se legisle en contra, coartando la libertad de información, en SocialDrive seguiremos ofreciendo nuestros servicios»

Este puede ser un ejemplo de cómo la tecnología bien usada puede contribuir a reducir el número de víctimas del tráfico. Sin embargo, el mensaje que transmiten aplicaciones como SocialDrive o Waze, es distinto. «Se trata de circular con seguridad no de ayudar a que te mates o mates a otros», defiende Alonso porque «las vidas no se compran en Amazon».