Ejemplo de Edison, microordenador para desarrollar wearables
Ejemplo de Edison, microordenador para desarrollar wearables - intel
mwc 2015

El intento de la ropa de volverse inteligente

Los dispositivos «wearables» intentan abrirse camino. Fabricantes y proveedores de componentes buscan soluciones para hacer frente a una nueva era. Aise Ildeniz, vicepresidenta de Intel, explica a ABC que moda y tecnología «deben estar unidos»

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Los dispositivos vestibles comienzan a abandonar la atracción mediática tras la tibia acogida de muchos de los dispostivos lanzados el pasado año. Pero quizá es un espejismo y estamos ante el comienzo de una era que amenaza con quedarse más pronto que tarde. A la espera de grandes del sector como el Apple Watch, que aparecerá en abril y será el momento para tomar el pulso a esta tecnología de reciente creación, los llamados «wearables» se encuentran en una interesante lucha que se centra, sobre todo, en las funcionalidades integradas (¿son necesarias? ¿faltan muchas?) y en el interior de los «cacharritos».

Durante el Mobile World Congress se ha exhibido el «boom» que estamos viviendo en dispositivos «wearables», sobre todo en formato de smartbands o relojes inteligentes. Todas las grandes marcas de telefonía móvil ya tienen, por lo menos, un modelo en el mercado. Y lo que irá llegando. De ahí que incluso los proveedores de componentes hayan virado sus líneas de negocio y hayan comenzado a explorar cómo crear chips más pequeños que se ajusten a las nuevas necesidades. La nanotecnología ha comenzado a dar sus primeros pasos, y grandes del sector como Qualcomm, MediaTek e Intel se encuentran en su particular luchar por hacerse con el control de los nuevos dispositivos vestibles.

El futuro, a juicio de los expertos, vislumbra un cambio de paradigma. Se intenta que el centro de la vida digital pase del bolsillo a la muñeca. Aún sin conseguirlo, porque aún a cuesta «saltar» de la muñeca al resto de ropa, explica en declaraciones a ABC Aise Ildeniz, vicepresidenta y directora general de desarrollo de negocio y estrategia del grupo de nuevos dispositivos de Intel.

La estrategia de Intel -asegura- se basa en colaborar con el movimiento «maker», aquellos que sin ser una empresa fabricante de tecnología construyen nuevos dispositivos con piezas de terceros. Esta compañía, que comenzó proporcionando a esta comunidad «Galileo» y «Edison», dos ordenadores con el tamaño de una tarjeta SD, perfecto para el «Internet de las cosas» y los «wearables», señala que con ellos se puede transformar una lámpara o una puerta en objetos inteligentes.

En el CES de Las Vegas Intel anunció «Curie», un ordenador del tamaño de un botón, pensado para que los «makers» creen nuevos wearables. Se desplegará a partir del segundo semestre del año. «Con Curie, Intel quiere que cualquiera, con la ayuda de un par de ingenieros, pueda crear un nuevo producto. Así, no sólo las grandes compañías de siempre podrán crear nueva tecnología, y, por ejemplo, los diseñadores de moda fabricarán zapatos o camisetas inteligentes», señala.

La industria de la moda va a ser la siguiente en aplicar esta tecnología. Intel tiene acuerdos con Oakley y con Fossil para lanzar nuevos productos inteligentes a finales de año. «Las mujeres no quieren que nadie vea que llevan un dispositivo tecnológico, que es un poco «geek», sólo quieren moda y accesorios bonitos, por eso es importante que la industria de la moda participe, y cree accesorios inteligentes para ellas. Son compañías que no son de tecnología, pero que podrán hacer productos inteligentes, aunque haya personas que piensen que moda y tecnología no deberían estar unidos, es una barrera que hay que superar», considera.

Con «Curie» a finales de año veremos cómo el mercado de «wearables» llega a una nueva etapa, donde un sector poco tecnológico como la moda empezará a crear productos inteligentes. «Está claro que todavía hay problemas a resolver, unos tecnológicos y otros culturales. Los «wearables» no han llegado al público general todavía, y la duración de la batería no suele pasar del día. Estos problemas no los resolverá sólo una empresa, sino que cada una resolverá una pieza del puzzle», subraya.

Sistemas de mayor seguridad

Qualcomm, convertido en el rey de los microchips para dispositivos móviles, también busca su lugar en este nuevo escenario. Durante su intervención en una conferencia, Raj Talluri, vicepresidente senior de la firma, incluso se atrevió a denostar la seguridad actual de algunos de los teléfonos móviles en teoría «inteligentes». Para ello, anunció una solución de autentificación de huella dactilar móviol 3D, que se implementará a final de año en algunos modelos. Un detalle este -el de la seguridad- del que dio más detalles el propio consejero delegado de Intel, Brian Krzanich: «Apenas 3,8% del presupuesto de las empresas en TI se dedica a seguridad».

Otro que intenta abrirse camino es MediaTek, tercero en discordia, que busca estar presente también en todo tipo de «gadget» inteligente y objeto convertido ahora en objeto de deseo. La firma taiwanesa presentó en Barcelona un zapato inteligente para niños, un invento curioso para demostrar su clara intención de entrar en esta nueva era tecnológica que une dos mundos antagónicos.