Un usuario de un teléfono de Samsung toma una fotografía del logo de Apple
Un usuario de un teléfono de Samsung toma una fotografía del logo de Apple - REUTERS

Samsung, cerca de perder la supremacía del «smartphone» en favor de Apple

La fría acogida del Galaxy S5, último terminal de gama alta de la firma surcoreana, amenaza con ceder el testigo en favor de los iPhones cuyas ventas de su último modelo ha sido desorbitada

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Más allá de las ganancias de algunos fabricantes de tecnología de consumo, que exhiben el poder de atracción en la sociedad y su capacidad de generar dinero, entre las desorbitadas cifras que han ofrecido en el último trimestre se puede leer entre líneas ciertas tendencias y las luchas particulares. Apple y Samsung, los dos gigantes del sector, son las empresas que más teléfonos móviles inteligentes venden y pugnan cada año por encabezar la lista. Pero el liderazdo de la firma surcorena puede estar en riesgo.

Hasta hace tres años, Nokia había sido durante 14 largos años -que se dice pronto en términos tecnológicos- el fabricante que más teléfonos móviles colocaba en las tiendas. Sus propuestas encandilaban por su sencillez y calidad. Pero su empecinamiento en mantener su propio sistema operativo y, luego, su gran apuesta por un Windows Phone aún en pañales cuando el formato «smartphone» había explotado provocó que cediera el testigo a Samsung como el fabricante con mayores ventas. Lo pagó caro hasta el punto que ha servido de refuerzo a Microsoft en la pata que les faltaba: el campo de la movilidad.

La firma surcoreana ha mantenido un meteórico ascenso en los últimos cinco años, gracias a sus terminales de gama alta y al apoyo en el territorio del gama media. La firma ha inundado en este tiempo las tiendas con decenas de propuestas. Es la única que copa todos los formatos existentes en el mercado, con gran éxito en la reciente categoría de los «phablets» -a caballo entre el móvil y la tableta- y que ha obligado a otras firmas a subirse al carro.

Pero todo puede tener fin. Tras la tibia acogida de su actual buque insignia, el Galaxy S5, Samsung está cerca de perder la corona que le acredita líder mundial en ventas de teléfonos móviles inteligentes en detrimento de Apple, que ha sumado el mayor beneficio de la historia de una empresa gracias al increíble comportamiento de sus últimos modelos iPhone 6 y iPhone 6 Plus.

Así, los números ofrecidos por ambas empresas esta semana constatan el alcance de sus productos. Samsung ha vendido entre 71 y 76 millones de teléfonos móviles en el último trimestre, mientras que Apple ha colocado unos 74 millones de sus iPhones, eso sí, sin desvelar el desglose total de sus versiones más recientes.

Los analistas no aciertan a coincidir en el ganador en estos momentos del cetro que le acredita como mayor vendedor de teléfonos. Desde Strategy Analytics apuntan a un empate entre ambas firmas, pero desde Counterpoint Research rebajan hasta 73.8 millones de unidades vendidas en la casa surcoreana, por lo que Apple se erigiría en este caso como líder en este sector, con gran éxito además en países asiáticos gracias a su apuesta por los «phablets» con el iPhone 6 Plus, que demuestra lo equivocado que estaba el malogrado Steve Jobs cuando aseguraba que los usuarios jamás comprarían un terminal tan grande.

En cualquier caso, el gigante surcoreano reconoció que las ganancias por teléfonos inteligentes y otros dispositivos móviles cayeron un 64% en el último trimestre del año, lo que contribuyó a su primera caída anual en tres años. Lo cierto es que este es el quinto trimestre consecutivo de declives en la división de móviles, y ya se plantea realizar cambios importantes a lo largo del presente año. La estrategia de lanzar un catálogo tan amplio quizá ha llegado a confundir a los usuarios y no ha salido tan bien como se esperaba.

Los analistas consultados por la agencia Reuters confirman que Samsung está bajo una «gran presión» de cara a conservar su cuota de mercado, cuya suerte dependerán del próximo modelo de «smartphone», el Galaxy S6, que llegará en marzo. De cara a revolucionar el sector y volver a generar interés entre los consumidores, la firma surcoreana apostará por rediseñar totalmente su producto estrella con nuevos materiales (aluminio y vidrio) y un software mejorado.

Tras ellos queda patente el incremento de los productores chinos como Huawei, Lenovo y Xiaomi, mientras que otras firmas como Sony se cuestiona se abandonar la producción de móviles y recortar puestos de trabajo en sus fábricas por el escaso impacto de sus nuevos dispositivos. Al final se aplica la lógica. Los usuarios desean productos de calidad pero a precios más bajos, a pesar de que la categoría del gama alta, que tradicionalmente se encuentra por encima del umbral de los 600 euros, sigue siendo un éxito.