Sony Xperia Z frente al LG Optimus G
Sony Xperia Z frente al LG Optimus G - ABC

MWC: Por qué más píxeles en los «smartphones» no es mejor

Los nuevos dispositivos de gama alta superan los 10 megapíxeles de media. Parece que no hay límite en el número de megapíxeles de las cámaras de los teléfonos móviles, pero... ¿son necesarios?

Actualizado:

Hay tres tendencias claras para el presente año: slim screen, speed y safe. Así se ha puesto de relieve durante el Mobile World Congress, el esperado evento anual de telefonía de repercusión mundial donde todos las marcas presentan sus nuevas propuestas. Uno de las principales características de los teléfonos móviles que se anuncian como innovación tecnológica es el número de píxeles con los que cuenta la cámara del teléfono, dando lugar a una carrera entre los fabricantes que parece no tener fin.

Los nuevos dispositivos de gama alta superan los 10 megapíxeles de media. Por ejemplo, LG Optimus GPro o el «gigante» de Sony el Xperia Z, que cuentan con cámaras de 13 megapíxeles cada una, al igual que el recién presentado Huawei Ascend P2. o los 8.7 que monta el Nokia Lumia 920.

Hasta ahora, los «smartphones» de gama media y alta contaban con cámaras con sensores de entre 5 y 8 megapíxels. Esta última cifra es la que se han centrado los dispositivos de mayor venta, como las cámaras iSight del iPhone 5 o la del Galaxy S III. Pero parece que eso se ha quedado corto. De hecho, se rumorea que el próximo buque insignia de Samsung, que se conocerá el próximo 14 de marzo, contaría con un sensor de hasta 12 megapíxeles.

El pasado año se conocieron dos que superaban con creces esa cantidad de píxeles. El HTC Titan II llegaba hasta los 16 MP, pero el «monstruo» tenía otro nombre: Nokia 808 Pure View, que contaba con una cámara de ¡41 megapíxeles! La firma finlandesa siempre ha tenido fama de fabricar grandes y potentes cámaras, pero, ¿para son necesarios?

Pero hasta qué punto son necesarias las imágenes de tanta resolución y por qué nadie habla, por ejemplo, de las ópticas que usan las cámaras, que al final es lo que determina la calidad de la imagen o cómo la luz es «recogida» e interpretada por el sensor fotográfico. De esta manera, la medida adoptada puede no ser real, ya que se calcula a través de un proceso de interpolación de subpíxeles, por lo que en el caso de Apple siempre ha considerado limitar el número de píxeles para trabajar la calidad de las imágenes captadas. Y el resultado es obvio.

Popularmente se piensa que resolución es equivalente a calidad de imagen, pero sólo se refiere al tamaño de la misma, y no siempre es cierto eso de que «cuanto más grande, mejor». Hay otros muchos factores que determinan la nitidez de una fotografía porque, además, llega un momento que tener muchos megapíxeles llega a ser innecesario, tanto para tamaño de impresión donde 2 son suficientes para imprimir en el clásico tamaño de 13x10 o para ver en una pantalla de ordenador.

Arquitectura de los chips

Si analizamos la arquitectura de los chips de las cámaras de fotos, éstos están formados por millones de sensores fotosensibles denominados píxeles, cuanto más grande es el píxel, la imagen es de mayor calidad, o al contrario: cuanto más pequeño, genera más «ruido» .

El problema que tienen los móviles es el reducido espacio que cuentan para instalar el sensor que se ocupa de capturar la imagen, y al aumentar el número de píxeles en el mismo tamaño de chip, éstos se ven reducidos disminuyendo así la calidad de la imagen. Por esa razón, la propuesta de HTC con «HTC Ultrapixel» no es la de tener más píxeles, si no un sensor de mayor tamaño y píxeles más grandes, para dar una mayor calidad.

Una de las cámaras más avanzadas del mundo, las que tiene la «Curiosity» equipadas, que tan buenas imágenes nos ha dado, lleva varias cámaras con un máximo de resolución de 1.600 x 1.200 pídeles, es decir, los ya mencionados 2 megapíxeles.

Bueno, en definitiva, es mejor no dejarse llevar por la «fiebre» de los megapíxieles y fijarse en otras características que sí determinan la calidad de la imagen, incluso en aplicaciones interesantes e innovadoras para la edición como el «modo carrusel» de BlackBerry 10, que saca varias fotos simultáneas y nos permite elegir la mejor sonrisa o eliminar unos ojos cerrados, con solo deslizar un dedo.

Mauro Fuentes, autor del conocido blog de fotografía fotomaf.com y experto en fotografía, explica que existe diferencia entre el número de megapíxeles y el tamaño del mismo: «La guerra de la fotografía en 'smartphone' tiene en estos momentos tres frentes bien diferenciados; un frente liderado por Nokia en el que el número de megapíxeles es crucial, otro liderado por el HTC One donde se habla más del tamaño del píxel que de la cantidad y la tercera vía es la resolutiva a nivel de procesado del iPhone».

La media aceptable

El problema, añade este experto, es que los usuarios están recibiendo mensajes contradictorios del tipo «Cuántos más megapíxeles mejor» o «mejor poco pero grandes». ¿Qué es lo ideal? «Una cantidad de megapíxeles contenida y suficiente serían 8 con objetivos luminosos, suelen ser f2. La solución de usar sensores más grandes ya nos hacen irnos a conceptos como la Samsung Galaxy Camera que tiene un sensor de mejor rendimiento que un movil y una óptica de cierta calidad pero a costa de un tamaño alejado del móvil.

El caso es que una de las características básicas para la calidad de las imágenes es el sensor, que realiza la captura de la luz para traducirlo a una señal electrónica. Tras esa operación el procesador de imagen crea la imagen y la ajusta para corregir los defectos fotográficos como el ruido. Por tanto, el tamaño del sensor sí que resulta importante, al tener en cuenta que cuanto mayor es, mayor serán los píxeles y más luz se podrá capturar.

«Ya que no se pueden meter sensores más grandes sin sacrificar tamaño elijamos una opción sin demasiados megapíxeles, con una óptica de calidad y luminosa y que maneje el ruido generado por lo pequeño del sensor de manera eficiente», agrega este experto, que pone de relieve que acumular más píxeles en un sensor no con,leva aumentar la resolución, aunque ello o no ha impedido que los fabricantes «vendan» las características.