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Imagen de archivo - EFE/ Kim Tiblani

El software sanitario de Amazon que recopila datos sanitarios de pacientes no tendría cabida en Europa

El gigante tecnológico no explica con detalles de momento cómo piensa gestionar todos los datos privados personales que se almacenarán en la nube pero todo apunta a que, en principio, choca frontalmente con el Reglamento General de Protección de Datos

MADRIDActualizado:

La multinacional estadounidense Amazon anunció este miércoles que ha desarrollado Amazon Comprehend Medical, un software basado en inteligencia artificial que bucea en el historial médico de los pacientes para extraer de forma rápida y organizada la información relevante que necesiten usar los médicos. Su objetivo es permitir a los profesionales de la salud disponer de información de una forma más rápida y con mayor precisión que con el tradicional proceso manual.

El gigante tecnológico asegura que su nuevo servicio procesa «textos médicos desestructurados» e identifica información como «diagnósticos, tratamientos, dosis y síntomas». La herramienta está pensada para que hospitales, aseguradoras, investigadores y empresas farmacéuticas ahorren parte del tiempo y dinero que actualmente se destina a hallar datos puntuales de cada paciente entre los documentos que conforman su historial médico. Los datos se almacenarán en Amazon Web Services.

Aunque de momento se desconoce con exactitud cómo piensa gestionar Amazon todos los datos privados de los pacientes que se almacenarán en la nube, el servicio, en principio, no tiene cabida en Europa porque choca frontalmente con el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), aprobado a principios de este año. Y es que todo apunta a que la intención del gigante de internet es almacenar los datos identificados de los pacientes.

«Si la idea es crear una gran base de datos de pacientes con información disociada, es decir, sin nombres y apellidos, no hay problemas», explica Samuel Parra, jurista experto en protección de datos. «Pero si la intención es subir a la nube información de un paciente con nombre y apellido, con un número de historial concreto, etc. los problemas son muy graves».

La normativa, en este caso, exige el consentimiento del paciente. De hecho, ya existen condenas a médicos por ver los historiales de pacientes ajenos. «El reglamento actual de protección de datos, con respecto a la salud, prohíbe cualquier tratamiento de datos», recuerda el experto.

El negocio de los datos sanitarios

En esta misma línea opina Frederic Llordachs, médico y confundador de Doctoralia: «Evidentemente, con el RGPD va a ser complicado que lo cumplan al menos de entrada, y como dice un amigo mío, el hecho de que el mayor vendedor de lavadoras del mundo tenga tu historial médico da que pensar. Empaquetar servicios medicos y venderlos por internet es sencillo, de hehco lo haemos ya con ClinicPoint, pero la tentacion de publicitárnoslos puede ser tan grande como para intentar burlar la ley».

Según la compañía, Amazon Web Services no podrá ver los datos que procesan sus algoritmos en la búsqueda de información porque estos están encriptados y su desbloqueo está solo permitido a aquellos clientes que dispongan de una clave. Sin embargo, cabe recordar que todo lo que se comparte en internet en susceptible de ser hackeado. De hecho, los datos sanitarios son más caros en el mercado negro que los bancarios.

«Al final se trata de dar una información muy valiosa a una tercera compañía (empresa farmaceútica, hospital) que seguro que tiene por detrás a una aseguradora muy potente que puede llegar a usar todos esos datos para después vender pólizas de seguros a los pacientes», ejemplifica Parra, quien también alerta de otro problema. «Sería muy peligroso que una máquina decida qué pastilla se tiene que tomar un paciente», añade. Y es que si el software va a ofrecer al doctor un informe médico del estado de salud del paciente, una vez recopilados y analizados todos los datos, es de vital importancia que se informe a la persona afectada. «El reglamento dice que si se va a tomar una decisión en base a un procedimiento realizado de forma automatizada por algoritmos matemáticos, se tiene que informar a la persona afectada. El paciente, incluso, puede impugnar esa decisión que ha tomado una máquina y no un humano, es decir, el profesional de la salud», recuerda el jurista.

No es la primera iniciativa con la que Amazon se mete en el negocio de la salud. «Este servicio de explotar los datos relevantes de las historias clínicas mediante 'machine learning' se une a la compra de Pillpack (servicio de prescripción online) y a la 'joint venture' con Berkshire Hathaway y JP Morgan para mejorar la salud de sus empleados. Todas las grandes tecnológicas quieren meterse en salud, pero Amazon parece meterse en terrenos mas realistas y menos “moonshots”», dice Llordachs.