Murdoch arroja la toalla y retira su oferta sobre BSkyB
Rupert Murdoch - AP

Murdoch arroja la toalla y retira su oferta sobre BSkyB

Un juez dirigirá una comisión de investigación pública sobre el escándalo

corresponsal en LONDRES Actualizado:

Las malas costumbres de muchos de sus periodistas, toleradas durante años, le han costado a Rupert Murdoch una de sus más importantes operaciones corporativas. La compañía que dirige, News Corporation, ha anunciado mediante un comunicado que retira su oferta por el 100% del capital de BSkyB, la cadena de televisión por cable líder en Reino Unido y de la que ya poseía un 39%. «Creíamos que la propuesta de adquisición beneficiaría a las dos empresas, pero ha quedado claro que es demasiado difícil progresar en este clima», afirma en el comunicado Chase Carey, el número 2 de News Corporation y el ejecutivo preferido por los mercados para liderar el grupo si los Murdoch dieran un paso para atrás.

El «clima» que menciona la nota de la compañía es un asfixiante acoso permanente a los directivos y medios propiedad de Murdoch en el Reino Unido, desde que la semana pasada se conociera que uno de sus periódicos, el ahora difunto «News of the World», había intervenido y manipulado el móvil de una niña de 13 años asesinada en 2002 mientras todavía la policía y sus familiares le daban por desaparecida.

Hace ahora un año, News Internacional –el brazo británico de News Corporation y editora de «The Sun», «The Times» y «The Sunday Times»- puso casi 10.000 millones de euros sobre la mesa para hacerse con la totalidad de BSkyB, una empresa muy rentable y bien gestionada de la que ya poseen el 39%, y desde la que –según algunos analistas- Murdoch aspiraba a entrar en otros mercados europeos y asiáticos. La semana pasada terminaba precisamente el plazo para que el gobierno británico tomara una decisión sobre la oferta. Pero un torbellino de revelaciones cada cual más repugnante paralizó la acción del gobierno y movilizó a la opinión pública en contra del magnate australiano.

Concentración de medios

En un último intento para salvar la operación, el lunes News International anunció que retiraba su propuesta de escindir de la operación a Sky News, el canal de noticias de la plataforma BSkyB. Este detalle era la condición exigida por las autoridades para no tener que impedir la operación por la excesiva concentración de medios que suponía. Cuando el lunes el grupo Murdoch retiró este esquema, obligó al gobierno –encantado de quitarse una patata caliente de las manos- a remitir la oferta sobre BSkyB de vuelta a la Comisión de la Competencia, al reaparecer en el dossier la preocupación sobre la pluralidad y concentración de medios. Al posponer así cualquier decisión por seis y ocho meses, News Corp creía ganar tiempo suficiente para que se enfriara la opinión pública y poder obtener su presa pasada ese tiempo. Pero no ha podido ser.

Justo en el día en que el emporio del australiano renunciaba a una codiciada pieza, el primer ministro, David Cameron, detallaba en el parlamento el alcance de la investigación doble que intentará aclarar y enmendar el mayúsculo escándalo de las escuchas. La comisión de investigación será dirigida por el juez Lord Leveson, un respetado jurista, y como primer cometido tendrá que revisar los posibles delitos cometidos por periodistas y policías en todos estos años, incluidos los posibles errores y dejaciones de funciones en la investigación policial original sobre el caso en 2005. «Tendrá el poder de llamar a testigos, incluidos periodistas, editores y ejecutivos de medios, policías y políticos de todos los partidos, que deberán declarar bajo juramento», ha explicado Cameron.

Operación Weeting

Esta parte de la investigación solo podrá iniciar sus trabajos una vez termine la investigación policial en curso, llamada Operación Weeting. El mismo juez presidirá la otra tarea de la comisión, revisar las prácticas de la prensa británica y proponer un nuevo sistema de regulación de los medios de comunicación, “que apoye su libertad, pluralidad e independencia del gobierno pero que exija a la vez los más altos estándares éticos y profesionales”, en palabras del primer ministro.

Para culminar el ostracismo en el que se encuentra Murdoch tras conocerse que al menos tres de sus periódicos en el Reino Unido cometieron prácticas ilegales, se espera que el debate parlamentario en curso termine hoy con una resolución unánime en contra del intento de Murdoch de hacerse con BSkyB. Tanto conservadores como liberales, los dos partidos en el gobierno, apoyan la propuesta de los laboristas de mostrar el rechazo de la cámara al empresario australiano, en lo que se considera como un triunfo personal de Ed Milliband –líder laborista-, que ha logrado llevar a su huerto al primer ministro con su contundente denuncia del escándalo y sus dados personalizados en los máximos ejecutivos de News Corp.