iZettle trae el pago por móvil a España
Ejemplo de pago por móvil de iZettle - ABC

iZettle trae el pago por móvil a España

El servicio de la compañía sueca permite efectuar pagos mediante un lector de tarjetas instalado en «smartphones» y «tabletas». Su representante en este país considera que su intención no es «cambiar las reglas de cómo se aceptan los pagos»

madrid Actualizado:

Con el objeto de conquistar al segundo país de Europa en penetración de «smartphones», la compañía sueca iZettle ha desembarcado en España con su lector de tarjetas para realizar pagos por móvil y que tiene el objetivo de «incrementar el uso de la tarjeta en aquellos comercios que solo trabajan en efectivo».

El servicio, que nació hace año y medio en Suecia, es el primer lector de tarjetas en Europa que convierte a «smartphones» y «tablets» en terminales de pago. Las operaciones resultan fáciles. Tras descargar la «app» y efectuar un registro, el usuario conecta un lector a su dispositivo. Una vez completados estos pasos, se pasa la tarjeta y se firma mediante el dedo en la pantalla. Y voilà: compra hecha.

Por su filosofía, el servicio ofrecido por la compañía de pagos sociales está muy enfocado a particulares, autónomos y pymes. «Hay un mercado muy grande de servicios profesionales que solo se mueven en efectivo y, ese efectivo, es muchas veces para el consumidor negativo porque tienes que tener mucha responsabilidad de tener ese dinero disponibles», explica a este diario Ignacio García, managing director de la compañía en España, quien considera a este servicio como «un facilitador para que en muchos casos no pierdas ventas».

Las operaciones tienen un coste inferior al sistema tradicional de pagos (TPV) a través de terminales en el punto de venta. No existe coste de alta, ni una tarifa fija, ni tampoco una cuota mensual o un mínimo al que comprometerse, sino que a los comercios y particulares se les factura el 2,75% de comisión por cada transacción. «No queremos cambiar las reglas de cómo se aceptan los pagos en la industria. Hacemos exactamente el mismo mecanismo que puede hacer el Terminal de Punto de Venta -TPV- tradicional», agrega García.

Mediante el uso de este lector portátil se democratiza el mercado. «El uso de TPV está muy restringido a grandes corporaciones porque conlleva una serie de costes y que no son abordables para el pequeño comercio. El cambio radical es que el tamaño del mercado se torna masivo en lugar como hasta ahora en un entorno corporativo», apunta.