Los fiascos más sonados en la predicción científica
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Los fiascos más sonados en la predicción científica

Muchos investigadores consideraron imposibles descubrimientos y avances como el movimiento de la Tierra o la alta velocidad ferroviaria

madrid Actualizado:

En nuestro recorrido por los temas más candentes de la blogosfera hoy llegamos hasta una entrada publicada en el blog «Xataka Ciencia» con algunas predicciones enunciadas por científicos y que resultaron ser completamente erróneas con los avances tecnológicos producidos posteriormente. Resulta pues evidente, que la ciencia y la tecnología avanzan a un ritmo tan acelerado que nadie es capaz de acertar cómo será el mundo dentro dentro de unos cuantos años. Ni tan siquiera los científicos aciertan con sus cálculos.

1.- Barcos a vapor y trenes de alta velocidad: El profesor de Filosofía y Astronomía en el University College de Londres, Dionysius Lardner aseguró en 1858 que ningún barco de vapor podría cruzar el Atlántico porque necesitaría más carbón del que podría llevar. Dos años más tarde, el Great Western lo cruzaba. A pesar de este varapalo, el editor de los 133 volúmenes de la «Cabinet Cyclopedia», aseguró que no sería posible viajar en tren a alta velocidad «porque los viajeros no podrían respirar y morirían de asfixia». Afortunadamente, volvía a estar equivocado y hoy podemos disfrutar de la comodidad de viajar en ferrocarriles de alta velocidad.

2.- No es posible volar: El astrónomo americano Simon Newcomb demostró sus escasas dotes de visionario cuando, 18 meses antes de que los hermanos Wright realizaran su primer vuelo, declaró: «El vuelo de máquinas más pesadas que el aire es poco práctico e insustancial, si no radicalmente imposible».

3.- Átomos y relatividad: Aunque sus ideas ayudaron a Albert Einstein a reformular su teoría de la relatividad, el profesor de Física de la Universidad de Viena Ernst Mach aseguraba que le costaba tanto «aceptar la teoría de la relatividad como la existencia de los átomos y otros dogmas por el estilo». En la actualidad, estos dos avances sostienen gran parte de la física moderna.

4.- Fisión nuclear: En ocasiones son los propios investigadores los que ven poca utilidad a sus descubrimientos. Es lo que le ocurrió al físico y químico neozelandés Ernest Rutherford, quien tras escindir un átomo por primera vez aseguró que la energía que producía su desintegración era «muy insignificante». Acto seguido vaticinó: «Quien espere sacar una fuente de energía de la fisión de esos átomos está diciendo tonterías». Hoy en día, nadie discute el potencial energético de la fisión nuclear.