Foto colgada por el bloguero fallecido que fue tomada por su padre en julio de 2007 - DEREK K. MILLER / FLICKR

«Estoy muerto y éste es mi último post»

Un bloguero canadiense lográ más de tres millones de visitas con una entrada publicada el día que falleció de cáncer

MADRID Actualizado: Guardar
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«Ya llegó. Estoy muerto y éste es el último post de mi blog». Derek K. Miller, un bloguero de la provincia canadiense de la Columbia Británico, arrancaba así la entrada final de su bitácora, publicada el mismo día en que perecía a causa de un cáncer colorectal y con la que ha alcanzado un éxito que muchos querrían en vida: tres millones de visitas.

Desde que en 2007 se le diagnosticó la enfermedad, Miller venía narrando en su blog, titulado «penmachine.com» la batalla que libraba por la vida y había logrado miles de seguidores. Sin embargo, ha sido el post final el que ha dado la vuelta al mundo, hasta el punto de que se colapsó ante la avalancha de lectores que en busca del fatal desenlace.

En su desgarrador mensaje final, titulado precisamente «El último post», el propio bloguero explica cómo, antipándose a lo que iba a suceder, pidió a su familia y amigos que lo publicaran una vez que su cuerpo se liberara para siempre de las penas de su enfermedad.

Según explica el diario canadiense The Province, Miller era un escritor, músico y fotógrafo, que abrió su página web en 1997 y se convirtió en un pionero de los blogs desde su ciudad de origen, Vancouver, describiéndose a sí mismo como un apasionado «geek» -un loco de las nuevas tecnologías-.

Rodeado de su esposa Airdrie, sus hijas Marina y Lauren, de trece y once años, y sus padres, Derek K. Miller falleció en la localidad de Burnaby a las 6,40 de la tarde del pasado martes. Él mismo lo cuenta: «Nací el 30 de junio de 1969 en Vancouver, Canadá, y fallecí el 3 de mayo de 2011 por complicaciones del estadío 4 de la metástasis del cáncer colorectal. Todos sabíamos que esto estaba llegando».

Y continúa: «No me he ido a un sitio mejor, ni a uno peor. No me he ido a ningún sitio, porque Derek ha dejado de existir». «Tan pronto como mi cuerpo dejó de funcionar -añade-, y las neuronas en mi cerebro dejaron de comunicarse, experimenté una importante transformación: de un organismo vivo a un cadáver, igual que una flor o un ratón lo harían en una noche especialmente helada».

A pesar de la proyección pública alcanzada, su familia le consideraba una persona reservada. Su padre describió la muerte de Derek K. Miller como «íntima» y declaró al citado diario: «Estaba orgulloso de su blog y ahora éste es su legado. Le contecta con el mundo y con su familia para siempre».