ABC reconoce a Ignacio Camacho, Manu Leguineche y Marcos Moreno
Uno de los niños llegados en la patera sonríe a un guardia civil a través de la ventanilla del automóvil en el que fue trasladado / Foto: MARCOS MORENO

ABC reconoce a Ignacio Camacho, Manu Leguineche y Marcos Moreno

El jurado da a conocer el fallo de los premios Mariano de Cavia, Luca de Tena y Mingote, los galardones más prestigiosos de la Prensa española

ABC.es | MADRID
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ABC ha fallado este martes los premios Mariano de Cavia, Luca de Tena y Mingote, que concede anualmente. Los dos primeros han señalado a dos grandes figuras del periodismo español. El tercero a un fotoperiodista de nueva hornada.

El jurado, reunido esta mañana en la Casa de ABC y presidido por Víctor García de la Concha, e integrado por Antonio Mingote, Antonio Garrigues Walker, Manuel Alcántara y Santiago Castelo, ha decidido premiar a Ignacio Camacho, Manu Leguineche y Marcos Moreno.

El Cavia, que se otorga a un artículo concreto, ha sido para el brillante columnista y ex director de ABC Ignacio Camacho por el artículo «La enfermedad del olvido», publicado el 6 de diciembre pasado, dedicado a la muerte de Jordi Solé Tura. En él alerta sobre el grave daño que sufren actualmente en España los valores que hicieron posible la Transición. La columna aborda, con profundidad y pulcritud literaria, estos problemas en la muerte de algunos de los «padres» de la Constitución, como Gabriel Cisneros y el propio Sole Tura, o la enfermedad de Alzheimer que padece el propio Adolfo Suárez.

El premio Luca de Tena, galardón que reconoce una trayectoria, ha recaído en uno de los más grandes reporteros del periodismo español, Manuel Leguineche, cuya carrera arrancó a las órdenes de Miguel Delibes en El Norte de Castilla.

El premio Mingote ha sido este año para una fotografía que pone énfasis en el drama de la inmigración ilegal. La imagen, publicada en el diario «El País» el 3 de julio de 2009, es obra de Marcos Moreno Castillo, un joven fotógrafo freelance que colabora con varios diarios. La imagen recoge el momento en el que los servicios sanitarios atienden en Tarifa a los ocupantes de una patera en la que viajaban ocho niños y uno de ellos recibe el cariño de un guardia civil.

Ignacio Camacho: el peso de una raya en el agua

Ignacio Camacho (Marchena, Sevilla - 1957). Periodista y Licenciado en Filología Hispánica. Columnista del diario ABC, periódico que dirigió entre 2004 y 2005, participa como comentarista habitual en diversos programas nacionales de radio y TV, en Onda Cero (Herrera en la Onda y La brújula), Antena 3 (Espejo Público), Telemadrid, TVE, (Madrid Opina y Alto y claro) Canal Sur y Canal Nou. Como escritor, fue autor del primer libro de investigación sobre el «caso Juan Guerra» -«El huerto del asistente», Planeta 1990-, del libro-reportaje «Sevilla 24 horas» y es coautor de la «Crónica de un sueño», sobre la Transición en Andalucía, y de «Memoria del paisaje», junto a José María Caballero Bonald y otros. Tiene los premios de periodismo González Ruano y Romero Murube, entre otros. Ha sido subdirector de El Mundo y Diario 16, y ha trabajado también en Cambio 16, El Correo de Andalucía y Nueva Andalucía. Ha sido profesor de Periodismo Cultural (1992-1996) en la Universidad de Sevilla.

Ignacio Camacho traza en ABC cada día, los 365 del año, sin descanso, Una raya en el agua (título de su columna) como Quevedo tres siglos antes rasgaba el papel en la predela de los cafés literarios para llenar su siglo de obras jocosas y escritos satíricos, críticos, costumbristas, muy plásticos de escritura, y vivos de traza. El columnismo es, para Ignacio Camacho, no descansar; un sitio y una frecuencia. Defiende el artículo los 365 días del año, desde su ABC, por su profundo respeto al lector que paga religiosamente un euro por su periódico, ora en invierno y verano, ora truene o llueva.

Ignacio Camacho se enorgullece de venir del fango de las trincheras y del turbulento campo de Agramante, donde las palabras resuenan a veces como descargas de fusilería, y de bajar tantas veces a los albañales canallas donde el poder entierra en barro sus patas de cabrón goyesco; con lo cual, confiesa, «no podemos ni debemos hablar más que como lo que de verdad somos: peones curiosos del viejo oficio de mirar y contar». Testigo «de los pliegues de las arrugas de los recodos de la Historia», que aspiran a encerrar en el marco imposible del idioma; labriegos de la frase, letraheridos braceros de la prosa con la cabeza alzada al cielo en busca del relámpago iluminador. Hijo de Umbral y de Campmany, siempre en el principio del verbo, en las alambradas del soneto del periódico.

Ignacio Camacho sostiene que toda la generación de 50 años para abajo son hijos del «Capitán Grant» Umbral. Un personaje decisivo en su formación como lo han sido Larra, y Mariano de Cavia, al que ahora honra con el merecidísimo premio por su artículo «La enfermedad del olvido», publicado en ABC el 6 de diciembre de 2009; Julio Camba, José María Pemán, César González Ruano... sublimes meandros del columnismo. Sostiene Ignacio Camacho que existe una generación que no es todavía perdida, pero está a punto de perderse casi por completo, en la que estaban Jaime Campmany, Umbral, Eduardo Haro Tecglen..., que se han ido, pero “nos queda afortunadamente Manuel Alcántara, Antonio Burgos, Manuel Martín Ferrand, Raúl del Pozo, Alfonso Ussía, Antonio Gala, etc..., y los jóvenes que vienen: Juan Manuel de Prada, David Gistau... «La renovación está garantizada», concluye un columnista que pidió, y le fue concedido, amparo a otro «dios padre» —Campmany— cuando trazó su primera raya en el agua desde el principio del verbo. O sea.

Manu Leguineche: la vuelta al mundo de la noticia

Cronista de raza, de los que rompen el molde, curtido en las trincheras periodísticas de todo el mundo, testigo de primera mano de guerras y tragedias, de conflictos y desgarros, Manu Leguineche, Manu para sus cientos de amigos, de discípulos y de colegas, nació en Arrazua, Vizcaya, el 28 de septiembre de 1941. Aún adolescente, con diecisiete años, escoltado por su padre, se presentó en la redacción de El Norte de Castilla, que entonces dirigía el recientemente desaparecido Miguel Delibes. Comenzaron sus viajes, comenzaron sus crónicas desde cualquier esquina del planeta, como en aquel viaje iniciático que en compañía de varios colegas norteamericanos, a bordo de un jeep, le llevó durante dos años a dar la vuelta al mundo, experiencia recogida en «El camino más corto», primer libro de su larga trayectoria.

Poco después, con apenas 19 primaveras, en otro de esos rasgos del periodista al que el aguijón de la noticia le pica y le impide estarse quieto, sin ni siquiera avisar a sus padres, coge un ferry en Alicante y en unas horas se planta en Argelia, desgarrada por la guerra. La India y Pakistán, enfrentados en un cruento conflicto son las siguiente estaciones de este viaje. Sus relatos recalan en el diario Madrid. Luego, con la mochila del periodismo a cuestas, cargado de pluma y bloc, con los ojos siempre terriblemente abiertos, cubre las guerras que en esos años desgarran el planeta: Vietnam, el Líbano, Nicaragua, Chipre, Bangladesh, Camboya, Palestina. Su imparable trabajo reporteril no le impide concluir sus trabajos de Periodismo y fundar y ser director de la agencia Colpisa, y más tarde ser director de la agencia Cover y la creación de LID (Línea Independiente para Diarios). A la par, continúa con sus reportajes y entrevistas de hondo alcance, con personalidades como Perón e Indira Gandhi. En 1980, recibe el Premio Nacional de Periodismo, por el conjunto de reportajes publicados durante 1979, donde se reflejaban acontecimientos históricos, como el derrocamiento del Sha de Persia, la caída de Somoza en Nicaragua o el golpe de Estado contra Macías, en Guinea Ecuatorial. En 1984, obtiene el premio Cirilo Rodríguez.

Es autor de más de cuarenta libros, entre los que destacan: «Los topos», escrito en colaboración de Jesús Torbado y editado en 1977; «La tribu», 1980; «Sobre el volcán», 1985; «La guerra de todos nosotros», 1986; «La primavera del Este», 1990, entre otros.

Leguineche también ha trabajado en televisión, al lado de José María Íñigo en «Estudio abierto» o dirigiendo y presentando «En portada». Para televisión cubrió uno de los hechos más escalofriantes y que más honda huella han dejado en él, el asesinato de Monseñor Ellacuría y sus compañeros jesuitas en El Salvador. La directora del Ente Público, Pilar Miró, le propuso ser jefe de informativos de TVE, pero él prefirió seguir con su trabajo habitual, lejos de los despachos. El 8 de octubre de 1991 obtuvo el premio Julio Camba de periodismo, destinado a distinguir la labor de corresponsalía en el extranjero. En marzo de 1992 se editó su libro «La ley del mus», prologado por el rey Juan Carlos I. Y ese mismo año, el 6 de abril, le fue concedido el premio Ortega y Gasset de Periodismo en su IX edición, por sus crónicas en 1991 sobre la guerra del Golfo, el conflicto yugoslavo y sus análisis sobre el fallido golpe de Estado en la extinta Unión Soviética.

Hoy por hoy, Manu Leguineche vive sin perder un ápice de atención sobre el mundo, en Brihuega, compartiendo sus días con vecinos y paisanos, aunque otros premios han llegado hasta la villa, como en 2007 el premio FAPE de Periodismo que otorga la Federación de Asociaciones de la Prensa de España, y la Medalla de la Orden al Mérito Constitucional. Hoy en Brihuega, la tranquilidad de la vida de Manu Leguineche, ha sido felizmente alterada por una de las más gratas sorpresas, la concesión del Premio Luca de Tena en reconocimiento a toda una vida dedicada al periodismo. Una vida al pie de la letra, al pie de la palabra, al pie de la noticia.

Marcos Moreno, fotoperiodista desde 2004

Marcos Moreno, nacido en La Línea de la Concepción hace 35 años, es fotoperiodista desde 2004, cuando comenzó su andadura en el diario «Área Campo de Gibraltar». Es «freelance» y colaborador de diversas agencias fotográficas. Colaboró con el diario «Sur» de 2006 a 2008. Actualmente es corresponsal del diario «El País», con el que colabora desde 2008, y fotógrafo del grupo Impacom.

Ha publicado en numerosos medios de comunicación. Entre ellos, «International Herald Tribune», ABC, «El Correo de Andalucía», «Época»... En 2008 publicó el libro «Amén, Otra visión de la Semana Santa Linense» y está a punto de aparecer «Sábado Santo en Sevilla».

Ha realizado exposiciones fotográficas sobre Marruecos, la Semana Santa, Inmigración y Fotografía Social. Es miembro de la Asociación Fotográfica Artística Linense (AFAL), UFCA Colectivo Fotográfico, Federación Internacional de Periodistas (FIP) y de la Asociación Española de Prensa Deportiva (AEPD). En 2009 obtuvo el premio Nacional de Periodismo «Fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado».