El amor virtual, otra amenaza para la natalidad

El ministerio de Salud del gobierno japonés se muestra preocupado por un nuevo videojuego que permite al jugador tener una relación virtual muy real y que pone en riesgo las relaciones convencionales

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La población más longeva del mundo es la nipona. Se estima que en el año 2050 casi el 40% de los japoneses tendrá más de 60 años. Esta circunstancia no se debe a una mayor esperanza de vida, sino a la bajada estrepitosa de la natalidad en los últimos años. Las exigencias del mundo laboral nipón, la mayor individualización de la sociedad y las dificultades para concebir debido a la decisión de contraer matrimonio tardíamente son algunas de las causas. Pero otro de los motivos que poco a poco ha ido tomando importancia es la suplantación de las relaciones personales en el sector del ocio.

El pasado lunes Sony realizó en la capital nipona su habitual conferencia de prensa anterior a la celebración del Tokyo Game Show, uno de los eventos de videojuegos más importantes del mundo, que se desarrollará entre los días 18 y 21 de septiembre. La compañía creadora de la popular consola PlayStation presentó nuevos títulos creados especialmente para aprovechar al máximo las nuevas funcionalidades de su nueva máquina: la PS4.

Ente los videojuegos sorprendió «Summer Lesson», en el que colabora Namco Bandai e ideado por Katsuhiro Harada, creador del famoso videojuego «Tekken». El nuevo título es un simulador en el que el jugador se pone en la piel de un profesor particular que debe impartir clases de refuerzo a una estudiante. Este tipo de videojuegos es muy común en Japón y desde hace años se exporta al resto del mundo. La particularidad de «Summer Lesson» es que está pensado para usarse con el Project Morpheus, el accesorio de realidad virtual de PS4 que consta de un casco con visor y sensor de movimiento que lleva al usuario hasta la mayor experiencia de realidad virtual.

«Soy soltero y acabo de reservar este videojuego «online». Moriré solo pero me da igual, viviré feliz con Nahoko, el nombre de la chica que elegiré para jugar a 'Summer Lesson'», explicaba un 'gamer' japonés tras la conferencia de Sony. Estas y otras declaraciones son las que preocupan al gobierno japonés ante una creciente huida de los japoneses de la vida real a la virtual. Además, en este caso, se suma la polémica de que en dicho videojuego se simule tener una relación con una menor de edad, meses después de que las autoridades niponas dispusieran una nueva ley en la que se prohibía la pornografía infantil exceptuando la aparecida en manga, «anime» y videojuegos.

La prostitución del futuro

Para los japoneses que necesiten algo más físico, el ocio nipón también tiene sus simuladores humanos. Las muñecas de tamaño natural realistas, llamadas «real dolls» o «dutch wives» -«esposas holandesas»- en alusión a las prostitutas del Barrio Rojo de Ámsterdam, son un negocio muy rentable en el país asiático desde hace un decenio y han multiplicado por 20 sus ingresos en los últimos cinco años. La fusión de estas muñecas con la robótica empieza a expandirse con prototipos que simulan diálogos, gestos y hasta sentimientos. Hay quienes se aventuran a asegurar que en un futuro estos androides de piel sintética resistente a las bacterias reemplazarán a las personas que ejercen la prostitución y defienden que esta suplantación acabará con las enfermedades sexuales y hasta con la trata infantil.

Esta tendencia no es exclusiva de Japón, sino que también puede verse en otros países como EE.UU. Esta realidad quedó reflejada en la pasada edición de los Oscars, en la que el premio al mejor guión original recayó en la película «Her» -del director Spike Jonze y protagonizada por Joaquin Phoenix y Scarlett Johansson-, que versa sobre la relación romántica entre un hombre y un sistema operativo informático. Este argumento, sacado de la más pura ciencia ficción, parece tener plena actualidad en las habitaciones de muchos japoneses.