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Karl Lagerfeld vende la villa que dedicó a su amante

Villa Jako está en un distrito muy exclusivo de Hamburgo y cuesta 10 millones de euros

Dormitorio principal - Engel & Völkers
ActualizadoRaquel F-NovoaRaquel F-Novoa Redactor MultimediaSeguirLeer despuésCompartir

Jacques de Bascher fue el gran amor de Karl Lagerfeld. Murió en 1989 y su pérdida devastó al director creativo de Chanel, que decidió recordarlo en una elegante villa que se compró en su localidad natal. La bautizó con el nombre de su amante.

Villa Jacko se alza imponente en un antiguo pueblo pesquero en la margen derecha del río Elba, se llama Blankenese y hoy se ha convertido hoy en uno de los más caros y exclusivos distritos de Hamburgo. El modisto vivió en la mansión desde el año 1991 hasta 1998, pero es ahora cuando decide desprenderse de su pasado por 10 millones de euros.

El oasis en que el director creativo de Chanel extrañaba a su amor perdido ocupa 443 metros cuadrados útiles, tiene una imponente fachada de piedra que desprende el encanto de una villa romana.

Fachada de piedra
Fachada de piedra - Engel & Völkers

La vivienda tiene dos plantas distribuídas en amplios salones de una simetría perfecta. En el interior, los arcos de piedra, las galerías acristaladas y los altísimos techos de seis metros consiguen una sensación espacial única. Es un hogar luminoso, diáfano y de elegancia palaciega.

El atrio central divide el piso inferior y se abre a tres salas de recepción. La más llamativa es el enorme salón principal de 80 metros cuadrados, que se extiende a lo largo de toda la propiedad. Sus techos están decorados con lámparas de araña y muebles revestidos de lustrosos tejidos, dignos del atelier de un maestro de la moda.

Cuarto de baño de una de las tres suites
Cuarto de baño de una de las tres suites - Engel & Völkers

El estilo clásico de la propiedad se rompe con las notas coloristas y desenfadadas de su decoración; en los salones de la vivienda se dan encuentro tules vaporosos, mobiliario clásico y elementos circenses. Una arriesgada combinación que, en este caso, funciona.

Tiene tres dormitorios abiertos en suite, todas con amplios vestidores y cuartos de baño de mármol italiano. Cada una de las habitaciónes está decorada por el diseñador, que decidió impregnarlas con los trazos personales que lo hacen tan reconocible sobre la pasarela. La espina dorsal que da acceso a estas tres estancias es una galería acristala, muy luminosa, que Lagerfeld convirtió en una biblioteca.

Las genuínas estancias de la vivienda se cortan en arcos de medio punto que se abren tanto al atrio central como al jardín y a las enormes terrazas, cuyas vistas se proyectan sobre el río Elba.

La construcción de la villa fue un encargo de Herrmann Witte a principios de los años 1920 al arquitecto Walter Baedeker, muy conocido por sus casas señoriales del distrito Blankenese y responsable del diseño de la casa original de una sola planta. Una década después, el abogado Alfred Schüler compró la vivienda y le encargó a Baedeker añadir un segundo piso.

La denominada «Villa Schüler» perteneció a la misma familia durante 50 años hasta que fue adquirida por Lagerfeld en 1991. Él la renombró y encargó la reforma a la conocida restauradora alemana Renate Kant.

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