RACHAS DE HASTA 192 KILÓMETROS/HORA

El viento sacude Canarias y desata el caos aeroportuario

MOISÉS Á. MONTERO
SANTA CRUZ DE TENERIFE Actualizado:

Carreteras cerradas, vuelos cancelados, problemas en el suministro eléctrico y el tráfico marítimo, cultivos echados a perder e incluso un herido de gravedad. Esas fueron las principales consecuencias del temporal de viento y lluvia que ayer azotó el archipiélago canario, con especial repercusión en las islas de la provincia de Santa Cruz de Tenerife y en Gran Canaria.

Las rachas máximas registradas por la Agencia Estatal de Meteorología fueron de 192 kilómetros por hora en la zona del observatorio de Izaña, en la isla tinerfeña, y de casi 150 en el municipio de San Juan de la Rambla. Incluso en localidades de costa, como el Puerto de la Cruz, la fuerza del viento llegó a superar los 140 kilómetros por hora. En otras islas, como La Gomera, La Palma o El Hierro, las rachas rebasaron los 120 kilómetros. A consecuencia de la fuerte ventisca, se desplomaron siete torretas del tendido eléctrico en Tenerife. Así, entrada la tarde, 35.000 familias de varios municipios del norte y el sureste permanecían aún sin luz.

Claro que no solo los hogares sufrieron los inconvenientes derivados del mal tiempo. De hecho, hacia las cuatro y media de la tarde hora canaria, AENA informaba de que 120 vuelos habían sido ya cancelados en siete de los aeropuertos de la región, todos menos el de Tenerife-Sur. Y en el transporte marítimo, la situación no discurrió más tranquila. Tanto fue así que las autoridades portuarias de ambas provincias decidieron cerrar los puertos de Agaete, en Gran Canaria, y de San Sebastián de La Gomera. Entre tanto, los cultivos de plátano, aguacate, hortalizas y plantas ornamentales sufrían daños aún por cuantificar.

En lo personal, lo peor le tocó a un vecino tinerfeño, de 36 años, que resultó herido de gravedad tras caérsele un portón de hierro a causa del viento.