nuevas pruebas

Un juez de Málaga reabre la primera causa de un bebé robado en 1970 que archivó

La Fiscalía Provincial recurrió el caso y aportó nuevos documentos sobre partidas de nacimiento para reactivar la investigación

MATEO BALÍN
MADRID Actualizado:

El caso de Isabel Agüera, la primera causa abierta en España por el supuesto robo de un bebé, sigue activo. El juzgado de instrucción número 8 de Málaga ha reabierto la denuncia presentada por esta mujer de Estepona en relación a la desaparición de su hermana en el Hospital Civil de la ciudad en 1970 y por la que la Fiscalía apreció indicios de delito. La reactivación de la investigación llega después de que el fiscal jefe de Málaga, Antonio Morales, recurriese el archivo del caso por falta de pruebas, según notificó el juez en un auto a mediados de febrero.

La Fiscalía Provincial apeló el sobreseimiento provisional de la causa el pasado 16 de marzo. Para ello aportó nuevos documentos procedentes del registro civil relativo a los nacimientos producidos en el Hospital Civil de Málaga en 1970, cercanos a la fecha cuando se produjo supuestamente la desaparición de la hermana de Isabel, que de seguir viva hoy tendría 40 años.

Estos certificados médicos vendrían a abrir una nueva línea de investigación para el juez, ya que en ellos se recogen los nacimientos que tuvieron lugar en el hospital malacitano en aquella época. En el caso de la denunciante, el tercer parto que tuvo su madre no aparece en ningún historial clínico, incluso cuando comenzó la búsqueda la explicación era que los documentos habían desaparecido como consecuencia de las graves inundaciones que anegaron la ciudad en 1989.

Pero, ¿realmente qué ocurrió? Con estas nuevas pruebas aportadas el juez deberá de comprobar al menos por qué no consta el nacimiento de la hermana de Isabel, según apuntan fuentes judiciales. "¿Alguien hizo desaparecer la partida de nacimiento o es verdad que fue destruida por la riada?, ¿Habría que buscar e interrogar a los autores de los certificados médicos?". Para resolver estas dudas el magistrado tiene previsto llamar a declarar a la denunciante los próximos días. A partir de ahí podría practicar más diligencias.

Cabos sueltos

La Fiscalía Provincial defiende que hay que investigar estos cabos sueltos, ya que podríamos estar ante un posible delito de falsedad documental y otro de usurpación de identidad, si finalmente se confirma la desaparición del recién nacido.

La denuncia también aporta pruebas documentales que contradecían la versión dada por el centro sanitario sobre el fallecimiento del bebé. En el registro civil la denunciante halló un parte de defunción fechado a 15 de agosto de 1970. Allí se reflejaba que la causa de la muerte había sido "la rotura de la cicatriz de la cesárea". Pero otro documento del hospital, datado el 19 de agosto, aludía a "la rotura de la bolsa amniótica".

Otra sombra de sospecha es que no existe ningún registro funerario sobre el lugar en donde fue enterrado el cuerpo. La denunciante recorrió los cementerios de Málaga y ninguno tenía constancia del caso. Ello pese a que los supuestos implicados en la trama dijeron a su familia que el bebé, al que nunca llegaron a ver, fue enterrado en el mismo panteón que un acaudalado malagueño.

Tras seis meses de investigación, la Fiscalía Provincial remitió el caso a un juzgado el pasado enero. Se trataba de la primera denuncia tramitada por el Ministerio Público en la que se apreciaba indicios de delito. El caso llegó al Juzgado Decano de Málaga y en el reparto recayó en el órgano de Instrucción número 8. El 17 de febrero el juez decretó el sobreseimiento provisional de la denuncia sin entrar en el fondo. Un mes después la el fiscal recurrió y ahora el caso de Isabel Agüera vuelve a ver la luz. En Cádiz, otros dos casos archivados que fueron recurridos están a la espera de la decisión del juez.