Un pozo sin fondo en plena crisis

El pasado año perdieron 1.586 millones de euros, incluidas unas subvenciones de 813,7 millones. Mantener estas cadenas le cuesta a cada hogar español 110 euros al año

F. ÁLVAREZ
MADRID Actualizado:

Las cadenas públicas autonómicas no saben de estrecheces. En lo más crudo de la cruda crisis, el conjunto de estas cadenas tiene presupuestados 1.860 millones de euros, con unas pérdidas de 772 millones, cifra a la que hay que añadir los 813 millones que reciben en concepto de subvención. Además, la deuda acumulada de estos operadores es ya de 1.480 millones de euros, cantidad que sería mucho mayor si se computaran las aportaciones extraordinarias que cada Gobierno regional efectúa bien para enjugar las pérdidas históricas o aportando anualmente recursos para que la deuda no esté asignada de manera específica a la televisión pública.

Durante el ejercicio 2009, las Comunidades aumentaron el dinero que en forma de subvención mantiene en pie a sus radiotelevisiones. La secuencia no deja lugar a dudas: en 2007, las subvenciones fueron de 307,7 millones de euros; en 2008 la cifra se duplicó hasta los 733,7 millones, y el pasado año alcanzó los 813,7 millones, según el informe publicado ayer por Deloitte sobre la TV Pública en España. Estas cadenas aumentaron su generación negativa de efectivo, con 1.212 millones en 2009, un 47 por ciento más que en 2006.

Estas emisoras, al tiempo, han padecido como las que más los efectos de la contracción del mercado publicitario, lo que las hace aún más dependientes de la intervención de los Ejecutivos regionales, En 2009, los ingresos comerciales cayeron en 66 millones de euros, pasando de los 299,8 millones de 2008 a los 233,5 de 2009. Desde 2006, los ingresos por publicidad han bajado un 39 por ciento.

El volumen de estas magnitudes es tal que es preciso efectuar comparaciones para llegar a comprender el alcance del problema: cuando el Gobierno aplicó el tijeretazo al sueldo de los funcionarios el ahorro estimado fue de 4.500 millones, y la congelación de las pensiones a partir de 2011 equivale a 1.530 millones. Con la eliminación del cheque-bebé, el ahorro es de 1.250 millones, cantidad muy inferior al presupuesto de las autonómicas para sólo un curso.

Y el drama no se queda ahí. Las autonómicas han incrementado sus costes de explotación por punto de «share» en 2009 un 2 por ciento respecto al ejercicio anterior, y nada menos que un 34 por ciento en el cuatrienio 2006-2009. Los costes de personal por punto de audiencia aumentaron un 13 por ciento el pasado año.

El lenguaje dispara el gasto Como conclusión de lo que suponen las autonómicas públicas para los españoles baste recordar que la existencia de estas cadenas le ha costado a cada hogar 110 euros el pasado año, un 5 por ciento más que durante 2008. Como comparación, TVE costó 34 euros.

Además, los costes se disparan cuando hay que mantener en pie segundos canales en lengua no castellana: el coste bruto por hogar llega a los 233 euros/año, el doble que aquellas que sólo programan en español.

El presidente de Uteca (Unión de Televisiones Comerciales Asociadas), Alejandro Echevarría, aseguró ayer durante su discurso de la Jornada Anual que «habrá que encontrar una solución similar a la de TVE para la televisión pública autonómica y municipal, que haga duradero a todo el sector, porque la dualidad que hay ahora con una TV pública nacional sin publicidad y otra pública autonómica y municipal con publicidad y generando déficit de explotación, tendrá que sustanciarse en los próximos años».

El consejero delegado de Antena 3, Silvio González, aseguró que «ha llegado el momento de hacer el cambio en las autonómicas y locales públicas», porque «ya se han perdido demasiadas oportunidades».