¿Puedo denunciar a mi vecino por el ladrido de su perro?

Lo primero de todo es hablar con él y manifestarle las molestias que causa su mascota

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Las denuncias por ladridos de perros son cada vez más frecuentes. Los dueños de los perros son los responsables de sus mascotas. Si se deja solo a un perro todo el día encerrado en un piso, casa de campo o en un chalet lamentablemente es probable que esto suceda. Cuando la situación sea insostenible, usted puede exigir el cumplimiento del Código Civil y de las Ordenanzas municipales que regulen el ruido entre vecinos. Los perros no pueden dejarse solos sin dueño durante mucho tiempo. Antes de acudir a la denuncia lo más indicado es ponerse en contacto con el vecino y tratar de encontrar una solución. Los ladridos ocasionales no son denunciables; pero sí lo son cuando sean continuados y superen el límite de ruido que impide el descanso y por tanto pueda perjudicar su salud y la de su familia.

¿Qué hacer?

1. Lo primero de todo es hablar con el vecino y hacerle saber las molestias que está causando su perro. Si se habla con ellos con actitud conciliadora, los mismos propietarios del animal tratarán de encontrar una solución al problema.

2. Puede que el perro no esté adiestrado correctamente y que necesite la ayuda de un profesional en educación canina. Si este le comenta o le pone como impedimento el precio de estos servicios, comente que las multas por ruido son mucho más caras.

3. Si el problema persiste, busque a otros vecinos que también se vean afectados. Trate de negociar, esta vez contando con otro testigo además del suyo.

4. Si el propietario continúa en sus trece, avise a la policía local para que esta vez —como sucede con los ruidos de música a altas horas de la noche— para que hagan mediciones de niveles de ruido y sean testigos de los ladridos.

Acciones legales

En ocasiones los ladridos de los perros, cuando se producen de manera excesiva y constante, pueden llegar a ser molestos, incluso en casos extremos a ser insoportables tanto para los vecinos como incluso para los propios propietarios. Cuando las negociaciones no obtienen sus frutos, lo más habitual es llamar a la policía local. También se puede interponer un Escrito-Denuncia en el Ayuntamiento, ya que existen Ordenanzas Municipales relacionadas con la Contaminación Acústica; así como con la tenencia de animales de compañía en las viviendas. De esta manera unos agentes realizarán las mediciones oportunas y comprobaran el nivel de ruido emitido por estos ladridos. Con los resultados obtenidos se podrá verificar si se están vulnerando las normas; por lo que en ese caso el Ayuntamiento puede iniciar un Procedimiento Sancionador, dirigido al propietario del perro. En el caso de que el animal se encuentre en fincas o chalets, las acciones legales deberán ejercerlas directamente los perjudicados que sufran las molestias, que podrán presentar una Demanda Civil ante el Juzgado al amparo de lo dispuesto en los art. 1.902 («El que por acción u omisión causa daño a otro, interviniendo culpa o negligencia, está obligado a reparar el daño causado») y art. 1.905 («El poseedor de un animal, o el que se sirve de él, es responsable de los perjuicios que causare, aunque se le escape o extravíe. Sólo cesará esta responsabilidad en el caso de que el daño proviniera de fuerza mayor o de culpa de que lo hubiese sufrido») ambos del Código Civil. Hay que recordar que, en casos extremos, el Código Penal también castiga estos hechos -véase el artículo 325 (De los delitos contra los recursos naturales y el medio ambiente).

¿Por qué ladran los perros?

Es normal que los perros ladren de vez en cuando, lo malo o grave es cuando estos ladridos se convierten en una serenata nocturna o diurna. La cosa se pone mal cuando estos ladridos se producen de manera continuada. En este caso, la causa puede ser que el animal esté sufriendo algún problema. Un perro suele ladrar mas a menudo cuando pasa mucho tiempo solo en casa. Sin sus dueños los canes suelen sentirse más desprotegidos, y ante cualquier ruido exterior, su instinto protector les hace protegerlo emitiendo los consabidos ladridos. A la hora de plantearse escoger una mascota, les recordamos que hay algunas razas de perro que son más activas... pero ante todo como en la mayoría de los casos sucede con las razas consideradas PPP hay que saber educar al animal. No hay perros ladradores; sino dueños consentidores. Uno de los sonidos que más puede afectar a la paciencia de cualquier persona durante la noche, son los incesantes ladridos de un perro. El animal no lo hace para fastidiar; si lo hace tiene razones para hacerlo; pero su propietario puede evitarlo. Entre los motivos más habituales:

-Demanda de atención; el perro no quiere estar solo y trata de llamar -a su manera a sus compañeros de manada-en este caso sus amos.

-Ladridos de alerta e intimidación ante ruidos, personas y otros animales que pasan cerca de aquello que consideran su dominio.

Ansiedad por separación

Según datos recientes el 20 por ciento de los perros en España sufren ansiedad por separación. Carlos Millara, educador canino y creador de Canmigos, se une al exclusivo equipo de 90 educadores caninos (en todo el mundo) especialistas en trabajar con perros con la consabida ansiedad por separación. Según sus palabras, la demostración de esa ansiedad puede exteriorizarse de muchas formas: vocalizaciones (ladrar, aullar, llorar), destrucción (romper puertas, el suelo, muebles, cortinas, alfombras empleando las patas o la boca y hacer pis y/o caca en la casa, son algunas de las manifestaciones más frecuentes. Se trata de un trastorno que tiene solución. Carlos Milara explica que en el 73 por ciento de los casos pueden mejorar de manera significativa, o incluso resolver el problema.

La tecnología también echa una mano

Como venimos diciendo la base de la educación de los perros es corregir la conducta en el mismo momento de realizar una acción que no queramos permitirle. Por eso, la tecnología echa una mano. Así podemos encontrar en establecimientos especializados silenciadores de perros como el Portátil Radarcan (61,90 € aprox). Este emite una frecuencia de ultrasonidos cada vez que el perro ladra, y es recibida como un toque de atención para el animal, entendiendo este que así está realizando una acción no deseada y que debe dejar de ladrar. Este dispositivo ha sido desarrollado en colaboración con veterinarios y entrenadores y tiene como prioridad no causar ningún tipo de daño al animal. Este silenciador, no es apreciable para las personas, de modo que funciona de forma silenciosa. Ha sido diseñado para usarse en interiores. También podemos encontrar en Tiendanimal este dispositivo antiladridos para el perro del vecino (49,99 €). Se trata de una solución muy ingeniosa para detener los ladridos de perros vecinos. Estético y discreto, resulta una opción perfecta para el exterior. Su sonido de alta frecuencia tiene un alcance aproximado de 17 metros y se activa cada vez que el perro ladra. Esto le permite controlar los ladridos de los perros vecinos y también los de su propia mascota. Como el anterior es inaudible para los humanos, pero molesto para el animal; pero es completamente inofensivo. Su diseño de casa alpina es discreto y quedará perfecto en el jardín. Por último y para ocasiones puntuales (salir al cine o a una cena) existen en el mercado unas capsulas relajantes que ayudarán a que el perro este más calmado y no extrañe su ausencia. (Calmex 8,99 €) para dárselas a los perros. Consulte con su veterinario.