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El kakapo, el loro más gordo del mundo, en peligro de extinción

Se trata de una especie endémica de Nueva Zelanda de la que solo quedan 142 ejemplares

ABC
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El kakapo, el loro más gordo del mundo, podría extinguirse debido a una infección fúngica, es decir, causada por hongos, que ya ha amenazado a otras especies, según cuenta el periódico británico The Guardian.

Siete kakapos, animal endémico de Nueva Zelanda, han muerto durante estos meses debido a una enfermedad respiratoria conocida como aspergilosis. El último, una cría de 100 días, murió el martes en el zoo de Auckland. El primer caso de aspergilosis detectado en la especie fue en abril. Desde entonces, un total de 36 aves han sido enviadas a clínicas veterinarias para un diagnóstico y tratamiento, que no resulta nada fácil, según informa el Departamento de Conservación.

Este pájaro, nocturno y no volador, que puede llegar a pesar 2,2 kilogramos se encuentra en peligro de extinción debido a la destrucción de su hábitat y a las plagas. El descubrimiento de un grupo de kakapos en los setenta llevó a un resurgimiento de la especie y a un esfuerzo por protegerla que hizo incrementar su número.

Este año, un equipo de más de 100 científicos, guardias forestales y voluntarios han trabajado para conseguir que la temporada de cría fuese más fuerte que nunca. Sin embargo, el jefe veterinario del zoo de Auckland es claro: «Podrían morir todos. Obviamente estamos tratando que no sea el caso, pero con solo 200 pájaros vivos, cada uno es muy valioso para la población, especialmente si tenemos en cuenta que entre 10 y 20 están enfermos o muriendo por esta enfermedad».

Actualmente, la población total de Kakapos es de 142 adultos y 72 crías. Todos viven en islas remotas alejados de los depredadores. «Los Kakapo necesitan nuestra ayuda urgente», dicen desde el Departamento de Conservación.

Los simpatizantes con la causa han recaudado una gran suma de dinero para ayudar en la investigación y preservar la especie. La ministra de conservacion, Eugenie Sage, afirma: «Cada vez que un Kakapo muere es muy triste para todos nosotros».