Estos son los alimentos que no deberías darle nunca a tu perro

El pienso es su principal fuente de energía, aunque de vez en cuando se les puede dar algún capricho

MadridActualizado:

La comida para las personas puede afectar la salud de nuestros perros. Primero de todo -según datos facilitados por Royal Canin- porque suponen un aporte de calorías extra que puede ser perjudicial y en algunos de los casos tóxico. Lo segundo es que hay determinados alimentos que no deberíamos darles nunca -aunque nos miren con esa mirada que solo saben hacer ellos- como el chocolate, leche y sus derivados, uvas y pasas, cebolla, ajo, puerro.

También son perjudiciales los alimentos con azúcar o exóticos como el aguacate. Las nueces, el café o el té e incluso el corazón de las manzanas y las galletas. Estas últimas, las de consumo humano, ya que en el mercado existe una amplia gama de ellas aptas y adecuadas para ellos. Aunque parezca exagerado, según veterinarios consultados una galleta (tipo María) equivale a una hamburguesa en una persona.

Para que esté alerta les ofrecemos aquí una lista de algunos de esos alimentos que no son aptos para el consumo de nuestro perro.

Chocolate

Está considerado como el número uno. En casos extremos puede llegar incluso a poner en peligro la vida de nuestro querido perro. Es tóxico. ¿El culpable o la culpable? La teobramina, una sustancia que se encuentra en la corteza del cacao. Los humanos la metabolizamos sin problemas, pero en el caso de los perros este proceso es más lento, por lo que se acumula hasta alcanzar niveles de gran toxicidad.

Hay que tener en cuenta que el chocolate negro tiene mayor cantidad de esta sustancia, frente a las variedades de chocolate con leche o blanco. De estos últimos, también hay que tener cuidado ya que mientras unos tienen leche otros continienen azúcar. Un consumo ocasional puede producir al animal malestar estomacal, vómitos e incluso diarrea. En mayores cantidades puede provocar desde temblores muscuales, hemorragias internas hasta un ataque al corazón.

Leche y derivados

Los perros no tienen la enzima lactasa que descompone la lactosa. Hay perros que la toman y no les pasa nada, pero eso es poco corriente. Lo más normal es que no les sienta bien. Aparte de la enzima, la grasa de la leche de vaca les puede causar diarrea y diversos problemas gastrointestinales. Los veterinarios aconsejan prescindir de ella, pero en especial con los cachorros ya que estos mo tiene el sistema digestivo desarrollado. Existe en el mercado leche adaptada para ellos (consulte con el veterinario).

El queso en todas sus variedades (fresco, curado, semicurado) al tratarse de productos elaborados con leche fermentada lo pueden comer, pero de manera ocasional y en pequeñas cantidades. Otros productos lácteos como el yogur lo pueden comer en caso de que sea natural (nada de sabores, edulcorados o con frutas).

Aguacate

Bajo la piel rugosa de este fruto se esconde una pulpa untosa sana y nutritiva que, a parte de cautivar, ayuda a regular el colesterol y a ganar vitalidad a los humanos. En los perros no sucede lo mismo (también en los gatos). El hueso y la cáscara contienen una toxina conocida como persina que provoca diarreas, naúseas , vómitos e incluso caída del pelo.

Un perro y un gato mirando hamburguesas sobre una mesa
Un perro y un gato mirando hamburguesas sobre una mesa

Uvas y pasas

Pueden causar insuficiencia renal si se consume en grandes cantidades, mientras que en pequeñas dosis fuertes diarreas, vómitos y malestar estomal. Su consumo es peligroso. Además contienen gran cantidad de azúcar que es perjudicial para los perros ya que pueden causae obesidad, diabetes e incluso afectar a su visión.

Cebolla

Su toxicidad se debe a su contenido en compuestos sulfúricos. Los perros no tienen la enzima necesaria para digerirlos. Una pequeña cantidad puede que no pase nada, pero si se toma en grandes cantidades puede producirle una anemia hemolítica o una insuficiencia renal grave. Hay que tener en cuenta que los sintomas no aparecen de inmediato sino tras unos días. Diarrea, falta de apetito, apatía y problemas respiratorios en el caso de la anemia. Beber agua de manera incontrolada y orinar más de lo normal en el caso de la insuficiencia renal.

Ajo

Tiene efectos benéficos son antifúngicos, antibióticos y antiparasitarios, pero estas bondades no lo convierten en mágico ya que en el caso de los perros es un ingrediente que conviene evitar. El ajo contiene alicina que puede provocar anemia hemolítica. Sus efectos, según veterinarios consultados, pueden variar de un ejemplar a otro. Suelen se especialmente perjudiciales para perros con problemas inmunitarios, propensos a las alergias o con temas digestivos.

Manzanas

Esta fruta es muy recomendada para nuestros perros, pero en cantidades moderadas ya que tiene un alto contenido en azúcar. Hay que dársela en pequeños trozos y pelada. Lo que no hay que darles es el corazón de la manzana ya que las semillas que contiene son nocivas por su alto contenido en amigdalina (se trata de un glucosódico potencialmente tóxico).

Nueces

Un fruto seco con grandes y beneficiosas propiedades para los humanos que para nuestros amigos los perros suponen todo lo contrario. Su alto contenido en fósforo puede producir cálculos en la vejiga. En este apartado hay que tener mucho cuidado con las llamadas nueces de macadamia. Estas resultan tóxicas y producen vómitos, dolor muscular e incluso fiebre alta.

Infusiones

El café o el té entre otros ingredientes contiene metilxantina. Se trata de un alcaloide estimulante que actúa de manera directa en el sistema nervioso central del perro. Puede ser perjudicial para los riñones o el sistema cardiovascular. A la primera señal de alarma -tomarlo accidentalmente- provocar el vómito y acudir de inmediato al veterinario.

Puerros, cebolletas y chalotas

Cuentan con una sustancia llamada tiosulfato. Este componente destruye los glóbulos rojos que puede causar anemia hemofílica sin se consume de forma prolongada