roldán serrano
estudio español

Padres autoritarios, hijos inseguros

Los castigos, privaciones y normas rígidas para conseguir que los hijos hagan las cosas por la fuerza provocan un desarrollo emocional incompleto y con cierto resentimiento

abc
madrid Actualizado:

Los castigos, privaciones y normas rígidas para conseguir que los hijos hagan las cosas por la fuerza merman la autoestima familiar y provocan un desarrollo emocional incompleto y con cierto resentimiento, aunque los apliquen padres que mantienen relaciones muy cordiales con sus hijos, «al menos en las culturas donde se valoran poco las relaciones jerárquicas como la española», señala Fernando García, investigador de la Universidad de Valencia y coautor del estudio «¿Qué estilo parental es idóneo en España?»

El trabajo, que aparece en el último número de la revista «Infancia y Aprendizaje», se realizó a partir de una encuesta estatal a 948 niños y adolescentes de 10 a 14 años (el 52% eran chicas) que indicaron las prácticas de socialización de sus progenitores. A partir de sus respuestas, las familias se clasificaron en una de las cuatro tipologías clásicas de socialización parental: autorizativa (familias que proporcionan normas claras, razonan con los hijos de forma afectuosa y flexible, al tiempo que les exigen su cumplimiento), autoritaria (padres exigentes o controladores, pero poco afectivos) , indulgente (baja represión, pero muy afectivos) y negligente (baja represión y poco afecto).

Los resultados indican que en España el estilo familiar idóneo es el indulgente, informa SINC. “Las puntuaciones de los hijos de familias indulgentes fueron equivalentes, o incluso mejores, que los de las familias autorizativas”, apunta el investigador.

Los investigadores destacan la necesidad de que los padres se esfuercen «en aspectos muchas veces descuidados», como la comunicación, las relaciones cordiales, el interés por los problemas de los niños y la explicación razonada de las consecuencias de sus actos. «Actividades que en última instancia demandan entrega, dedicación y atención», afirma García. El objetivo, según el experto, es que los hijos adquieran madurez, responsabilidad y sean capaces de hacer las cosas por sí mismos.