Estancados en la mediocridad

España sigue lejos de la media de los países desarrollados en Educación. Y no avanzamos en la última década. Eso sí, con sobresaliente en fracaso escolar

A.M. SANZ
MADRID Actualizado:

El informe PISA sobre la calidad de la Educación, que cada tres años desde hace una década realiza la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), mantiene a España por debajo de la media de los países desarrollados, pese a los avances registrados en alguna de las áreas evaluadas. El estudio, que valora las competencias en Lengua, Matemáticas y Ciencias y en el que han participado cerca de 27.000 escolares españoles de 15 años, revela que sólo un 3% de ellos obtienen resultados «excelentes» (nivel 6), frente al 8% por ciento de media de los países de la OCDE. Un 20% por ciento de los españoles presentan resultados «insuficientes» (nivel 1).

El estudio, que evalúa la capacidad de los alumnos para aplicar los conceptos que han aprendido durante su escolarización y no asignaturas ni materias concretas, nos devuelve a valores obtenidos en 2003, tras el severo descenso registrado en 2006.

España ha mejorado 20 puntos en compresión lectora, competencia que ha centrado el informe, hasta llegar a los 481 puntos frente a los 492 de media de los países participantes en el estudio. El promedio ha sido superado, entre otros, por Corea del Sur, Canadá, Australia, Estados Unidos, Suecia, Alemania, Irlanda y Francia. En la órbita española aparecen Reino Unido y Portugal, ambos con 494 puntos. Por debajo, Austria (470), Luxemburgo (472), Chile (449) y México (425).

En competencias matemáticas, los 483 puntos de nuestros escolares se alejan de la media de la organización internacional, situada en 496 puntos. Subimos tres con relación a Pisa 2006 (480), pero seguimos por debajo de los 485 puntos de 2003. Los españoles han quedado al mismo nivel que los de Italia, pero detrás de Estados Unidos, Alemania o Francia y a una notable distancia de los 546 puntos de los estudiantes surcoreanos o de los 541 de los finlandeses. En este apartado, nuestros estudiantes han adelantado a chilenos (421) y mexicanos (419), pero se han visto rebasados por checos (493), eslovacos (497) y austríacos (496).

En el ámbito científico los estudiantes españoles han alcanzado 488, los mismos que en 2006. Sin embargo, permanecen a 13 puntos de la media internacional, establecida en 501. Por delante de España, han quedado Portugal (493), Hungría (503), Eslovenia (512), Chequia (500) y Eslovaquia (490). En este ámbito los escolares españoles han adelantado a chilenos (447), mexicanos (416) y griegos (470).

Chicas frente a chicos

El estudio resalta que las chicas superan a los chicos en Lengua y al contrario en Matemáticas. Además, el alumnado inmigrante obtiene peores resultados en comprensión lectora, ya que mientras los nativos españoles obtienen una puntuación de 488, los inmigrantes no pasan de 430.

Iniciativa del PP

Ante el estancameinto de la educación española, las reacciones no se han hecho esperar. La portavoz del Grupo Popular en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, considera que el Gobierno «no puede sentirse orgulloso» de los datos del informe PISA 2009 y reclama el establecimiento de un nuevo modelo de evaluación de alumnos y centros que sirva para mejorar el sistema educativo nacional. El PP trasladará esta petición el próximo martes al Pleno del Congreso, donde someterá a votación una proposición no de ley, en la que insta al Gobierno a poner en marcha en colaboración con las Comunidades autónomas un nuevo modelo de evaluación que permita, entre otras cosas, combatir el fracaso escolar y elevar el nivel de conocimientos. Los populares plantean que sean objeto de evaluación las materias instrumentales básicas (lengua y matemáticas) así como la lengua extranjera y que a los alumnos que logren el sobresaliente se les premie con un diploma de excelencia educativa, lo que les beneficiaría para obtener becas.

Reforma inmediata

Por su parte, el sindicato de profesores ANPE estima que los resultados de España «exigen una reforma inmediata del sistema educativo». Frente a la valoración del Ministerio de Educación que habla de «estabilidad» ANPE opina que España «no alcanza nunca a la media europea en los informes internacionales sobre educación».

Para el presidente de la Confederación Católica de Padres (Concapa), Luis Carbonel, el Informe sitúa a los españoles en «puestos de absoluta mediocridad». Por tanto, aboga por un «gran cambio educativo». CC.OO. expresa su preocupación por los resultados y entiende que «no se puede aspirar a una calidad educativa óptima cuando se está a la cola en inversión».