Benedicto XVI pide «un camino leal hacia la paz» en Oriente Medio

El Papa inauguró ayer el primer Sínodo sobre la situación de estos cristianos

CORRESPONSAL EN ROMA Actualizado:

Benedicto XVI inauguró ayer el primer Sínodo de Obispos de Oriente Medio en la historia de la Iglesia para ayudar a los cristianos en situaciones críticas en varios países debido a las guerras, la ocupación militar, la violencia o la falta de libertad religiosa. El Papa pidió a la comunidad internacional que favorezca la paz en la región y exhortó a los cristianos de la zona, que va desde Turquía hasta Irán, a dar ejemplo de unidad y reconciliación política.

El Santo Padre concelebró la misa en la basílica de San Pedro con cuatro de los patriarcas orientales participantes: los jefes de la Iglesia maronita del Líbano, la Iglesia siria, la Iglesia caldea de Irak y la Iglesia copta de Egipto. El patriarca copto de Alejandría, Antonios Naguib, relator del Sínodo, presenta hoy su detallado informe en la primera de las sesiones de trabajo que durarán hasta el domingo 24 de octubre.

Benedicto XVI comenzó su homilía dando gracias «al Señor de la historia por que, a pesar de las frecuentes situaciones difíciles y atormentadas, la presencia de los cristianos en Oriente Medio se ha mantenido ininterrumpida desde los tiempos de Jesús hasta nuestros días». Sin embargo, el tremendo éxodo de los últimos años, sin precedentes en la historia, amenaza la continuidad de muchas comunidades fundadas personalmente por Jesús y los Apóstoles.

El Papa mantuvo una línea positiva, pidiendo a la comunidad internacional que impulse «un camino leal y constructivo hacia la paz», pues los cristianos suelen acabar siendo las víctimas de todas los conflictos entre otros grupos y facciones, ya sea en los territorios ocupados por Israel o ya sea en Irak, o carecen por completo de libertad religiosa como en Arabia Saudita.

Ejemplo de unidad Los cristianos seguirán contribuyendo «con obras de promoción social» y «con la práctica del perdón y la reconciliación»

En el conjunto de países representados en el Sínodo, desde Turquía en el Oeste hasta Irán en el Este, viven un total de 356 millones de personas, incluidos casi seis millones de católicos en un total de veinte millones de cristianos. En este primer Sínodo de Oriente Medio participan 185 padres sinodales —incluidos 9 patriarcas orientales católicos, 19 cardenales y 149 obispos—, 36 expertos y 34 oyentes entre los que figura una española, Pilar Lara, presidenta de la ONG Fundación Promoción Social de la Cultura (FPSC), que dedica más de la mitad de sus ayudas a proyectos en la zona, desde centros profesionales en el Líbano hasta escuelas en Jordania o viviendas en los Territorios Palestinos.

El Papa pidió más ayuda internacional, «indispensable para el desarrollo armonioso de todos los habitantes de la región», y aseguró que «los cristianos continuarán contribuyendo no solo con obras de promoción social, como institutos educativos o sanitarios, sino sobre todo con el espíritu de las bienaventuranzas evangélicas, que animan a practicar el perdón y la reconciliación».

Líderes musulmanes

En la línea de cooperación interreligiosa, el Sínodo incluye dos líderes musulmanes: el consejero político del Gran Muftí del Líbano, por el Islam sunnita, y un profesor de la Universidad Shadid Beheshti de Teherán por el Islam chií. Participa también, por parte judía, el rabino David Rosen, director de asuntos interreligiosos del American Jewish Committe.

Además de reforzar el apoyo internacional, el Papa desea que el Sínodo mejore la cooperación práctica entre las distintas iglesias cristianas en la zona, que a menudo se sienten casi como clanes aislados.