El fin del mundo puede esperar

Samoa se salta un día y un gobernador argentino muere en el inicio del año para el que los mayas predicen el apocalipsis

MADRID Actualizado:

No está claro que los mayas contaran con la crisis del euro o con la subida de impuestos del Gobierno de Rajoy, pero esta antigua civilización precolombina ya apuntó que 2012 no iba a ser un buen año. Su calendario tiene señalado el próximo 21 de diciembre como el día del final de mundo y, a tenor de cómo acabó 2011, alguno puede pensar que, efectivamente, va a ser apocalíptico. Sea o no ésta la última vez que la Tierra gire alrededor del Sol, gentes de todo el globo compartieron la celebración de la que, seguramente, es la fiesta más común en los cinco continentes: la Nochevieja.

Las pequeñas islas del Pacífico volvieron a ser las primeras en abrir el champán. En esta ocasión se les unió el archipiélago de las Samoa, que hasta ahora iban varias horas por detrás del horario GMT y han decidido pasarse a un huso horario más próximo al de la emergente China. Al adelantar sus relojes, los samoanos borraron de su existencia el viernes y se plantaron directamente en el sábado, justo a tiempo para conmemorar entre los primeros la llegada de 2012.

Las imágenes de coloridos fuegos artificiales más espectaculares llegaron poco después desde Sidney y ciudades asiáticas como Taipéi, Singapur, Tokio o Pekín. Pero las celebraciones pueden ser de lo más singulares. En la costa holandesa, más de 10.000 personas se lanzaron al tradicional baño de Año Nuevo en la playa de Scheveningen, donde el agua se encontraba a la apetecible temperatura de ocho grados centígrados.

Aunque si hay un lugar donde la fiesta es casi una religión es Río de Janeiro. La lluvia caída durante la última noche de 2011 no impidió que dos millones de personas participaran en la que, según los datos de Efe, es la mayor fiesta de Año Nuevo del mundo. Y eso que el llamado «Reveillon» de Copacabana registró, por lo visto, menor asistencia que otros años.

Con todo, la imagen más emblemática es la de la neoyorquina Times Square. En esta ocasión, la protagonista ha sido Lady Gaga, que se dejó ver con el alcalde, Michael Bloomberg, en la tradicional bajada de la bola en esta especie de plaza mayor del planeta.

La fiesta no acabó bien para todos. Argentina amaneció con la noticia de la muerte del gobernador de la provincia de Río Negro, Carlos Soria, tras un disparo en «un accidente doméstico», en palabras del vicegobernador. A pesar de ello, la policía ha interrogado a su mujer, con la que se encontraba en su «chacra» (finca rural).

Y en España, cómo no, la Puerta del Sol, más abarrotada aún que otros años, concentró las esperanzas hispanas de que el nuevo año sea un poco menos negro de lo que pintan las predicciones mayas.