La huelga de los médicos catalanes les estalla a los grandes hospitales

La huelga de los médicos catalanes les estalla a los grandes hospitales

El paro, que hizo reprogramar 20.000 visitas, tuvo un seguimiento desigual y afectó sobre todo a los centros públicos

ESTHER ARMORA
BARCELONA Actualizado:

Ni Sagrario, ni María, ni Francisco, ni otros muchos usuarios de la sanidad pública dan por válidos los argumentos aportados por los médicos catalanes para justificar la huelga anti-recortes que ayer hizo funcionar a medio gas los grandes hospitales públicos y dejó bajo mínimos las plantillas de los ambulatorios.

Sus casos representan solo tres de las más de 20.000 visitas que tuvieron que reprogramarse como consecuencia del paro de los galenos, convocado por el sindicato Médicos de Cataluña (MC) y que tuvo un seguimiento «desigual» —del 71% según la central , y del 20% según las autoridades sanitarias—. También fue dispar la valoración que realizaron Generalitat y facultativos sobre las primeras 24 horas de protesta. Mientras el presidente de MC, Albert Tomàs, expresó su satisfacción por el «alto seguimiento» de la huelga, que en algunos hospitales como el Josep Trueta de Gerona fue secundada por un 80% del personal médico, el portavoz del Govern, Francesc Homs, la calificó de un «fracaso» y un «gran error». En lo que coincidieron ambas partes es en que impactó principalmente en la red pública y pasó de puntillas por los hospitales concertados. Los servicios mínimos se cumplieron y las urgencias, unidades de cuidados intensivos (UCI), unidades de oncología y algunas operaciones inaplazables se respetaron.

«Lo pagamos los usuarios» Una de las voces de la jornada fue la de Francisco Corredera, un barcelonés que, pese a tener una afección respiratoria, hizo lo imposible para llegar al ambulatorio de Manso (Barcelona). Quería renovar las recetas. Al acercarse al mostrador de la cuarta planta del ambulatorio vio que algo sucedía. «¿Qué pasa no hay visitas?», preguntó extrañado. La respuesta no se hizo esperar: «No se ha enterado, hay huelga de médicos».

El paciente no daba crédito. «¡Esto es increíble! Aquí nadie avisa de nada. Cada uno va a la suya y siempre lo pagamos los usuarios». Indignado, este barcelonés lamentó en declaraciones a ABC «lo que ocurre en los hospitales catalanes». «Están matando a la sanidad pública y de paso, también a nosotros», denunció. María, una asistente social que acudió al mismo ambulatorio a recoger a la anciana que tutela, abonó sus argumentos. «He llegado y me enterado de que no hay tratamientos. No sé donde está la mujer que cuido; imagino que, al verse sola se habrá desorientado e ido», explica a ABC, mientras insiste repetidamente en marcar el móvil de la anciana. «¡Esto es un desastre! Espero localizarla», dice la mujer.

Apenas una hora después, en uno de los hospitales públicos de referencia de Cataluña, el Vall d' Hebrón, donde el seguimiento fue de casi un 70% (según MC), centenares de médicos exhibían su desplante a la Generalitat. Abanderados con una pancarta con el lema, «La salud ni se cierra ni se recorta», los facultativos denunciaron con consignas y cánticos los recortes impulsados por el Ejecutivo de Artur Mas. Omar, uno de los cardiólogos del centro que ayer cortó la ronda del Litoral como acto de protesta, defendió la necesidad de la huelga. «No podemos quedarnos de brazos cruzados viendo cómo se desmantela el sistema», indicó.

Mientras el personal médico se desfogaba por la «asfixia» y el «estrés» que les han causado en estos últimos meses los ajustes presupuestarios, unos metros más abajo, en la puerta de consultas externas, Sagrario seguía consternada por el aplazamiento de su visita. «He tenido que levantarme muy temprano para venir al Vall d' Hebrón», denunciaba la mujer, que necesita las muletas para andar. Su hija, más indignada, recriminaba al centro que no les hubiera avisado. «He llamado esta mañana y no me han dicho nada», comentó enfadada.

En otro plano, Generalitat y los sindicatos médicos seguían cruzando datos y declaraciones. El presidente de MC, Albert Tomàs, expresaba su satisfacción por el «éxito» de la huelga que cifró en un 71% (un 65% en primaria y un 76% en los hospitales). Mientras, Francesc Sancho, secretario de Estrategia y Coordinación de la consejería de Salud, indicó a ABC que sólo 2.400 galenos apoyaron la convocatoria.

Según el portavoz de Salud, que calificó el paro «de un error», en atención primaria el seguimiento fue de un 15,69%, que subió hasta un 16,46% en los ambulatorios del Instituto Catalán de la Salud (ICS). En cuanto a la primera valoración sobre el impacto del paro, la Generalitat calcula que se han cancelado unas 20.000 visitas.

Reunión sindical Mientras seguía el baile de cifras sobre la jornada, que hoy se amplía con 24 horas más de paro, médicos y enfermeras representados en la mesa sectorial (excepto MC) analizaban en una reunión la nueva propuesta de recortes que el lunes les envió el ICS y que ayer adelantaba ABC. Al concluir la reunión, las centrales se limitaron a avanzar que «no responde a las expectativas» que tenían. Entre hoy y mañana formalizarán una respuesta.