Gallardón anuncia que los notarios celebrarán bodas y divorcios

Estudia incluir esta medida en la nueva Ley de Mediación para descargar a los jueces

MADRID Actualizado:

Casarse y divorciarse podría convertirse en un trámite que en un futuro próximo los ciudadanos resolverán ante notario. Es la propuesta que el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, lanzó ayer en su primer encuentro con los representantes de este colectivo. Un «tanteo» que obtuvo una respuesta positiva por parte del Consejo General del Notariado y cuyo objetivo, según avanzó el propio Gallardón, no es otro que aliviar la carga de trabajo de los jueces y ofrecer al ciudadano un servicio más ágil.

Si bien aún no existe un borrador ni se ha estudiado en profundidad por parte del Ministerio cómo llevar a la práctica esta propuesta, lo que sí está claro es que la posibilidad de que los notarios celebren bodas y divorcios se incluirá en el proyecto de Ley de Mediación y Jurisdicción Voluntaria que Gallardón quiere sacar adelante a corto plazo y que, en el caso de las separaciones, sólo afectará a las que sean de mutuo acuerdo y no estén en juego los derechos de los menores.

Desde el Consejo del Notariado, su vicepresidente, Joan Carles Ollé, explicaba a ABC que su colectivo puede ayudar a aportar soluciones a los problemas de la Justicia, «más allá» de los matrimonios y separaciones, y que de lo que se trata es de ofrecer a los ciudadanos vías «alternativas» y más sencillas. «Sería optativo y podría simplificar los trámites», explica Ollé, quien desvincula esta propuesta de la crisis que viven los notarios como consecuencia del descenso en la compra-venta de viviendas. Asegura que su intención es «colaborar» con otros operadores, como los abogados.

A la espera de conocer el texto de la ley, Elena Zarraluqui, abogada especialista en Derecho de Familia, no ve complicaciones en la posibilidad de que los notarios celebren bodas; pero, respecto a los divorcios, advierte de la necesidad de que el nuevo procedimiento garantice la presencia de los abogados en defensa de los intereses de cada uno de los cónyuges. Y ello aunque lo notarios solo tramiten divorcios pacíficos y sin hijos.

La propuesta ha causado cierto «estupor» en medios judiciales, donde señalan la importancia de conocer si los notarios asumirán la instrucción de los expedientes de matrimonio y divorcio o se limitarán a celebrar la boda y a certificar la separación. La asociación Francisco de Vitoria confía en que la medida descargue de trabajo a los jueces, aunque advierte que aumentará el coste para los ciudadanos: Jueces para la Democracia rechaza ceder la competencia a los notarios porque supone privatizar y encarece un servicio público.

Mujeres y familia, en contra

Las asociaciones de mujeres y profamilia criticaron ayer la propuesta. Para el Foro Español de la Familia «va en la línea contraria a lo que debería hacer, que es reforzar el matrimonio». La Federación de Mujeres Progresistas recordó que el notario «no puede cumplir las funciones de un juez» y aseguró que la iniciativa supone «reducir las relaciones de familia, que son Derecho Público y por tanto de máxima tutela, a un negocio privado».