España perdona a Alemania la alerta del pepino por ser su primer cliente
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España perdona a Alemania la alerta del pepino por ser su primer cliente

No demandará a las autoridades germanas y se centra en que Bruselas compense no solo las pérdidas, sino también la caída de los precios

R. VILLAPADIERNA / M. TRILLO
BERLÍN / MADRID Actualizado:

El Gobierno perdona a Alemania y no llevará a los tribunales a sus autoridades por la mayor crisis alimentaria que se recuerda en Europa. Prefiere mirar «hacia adelante» y, pese a haberse lanzado sin pruebas contra los pepinos españoles, no demandará al que es nuestro principal cliente.

Por el contrario, prefiere centrar el tiro en la Comisión Europea, a la que va a convertir en su único objetivo para tratar de mejorar las compensaciones que ha ofrecido hasta ahora al sector por las pérdidas sufridas.

La ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Rosa Aguilar, y representantes del sector hortofrutícola mantuvieron ayer una larga reunión para definir una estrategia común ante la oferta de Bruselas que consideran insuficiente. El pasado miércoles, la Comisión elevó de 150 a 210 millones de euros el fondo para el conjunto de los agricultores europeos damnificados, lo que supone cubrir el 50% de las pérdidas.

Mirar «hacia adelante»

Ante las dificultades para que el Ejecutivo comunitario eleve la cantidad por esa vía, puesto que ya ha advertido que no llegará a compensar el 100 por cien de las pérdidas, el Gobierno acordó ayer con el sector tratar de arrancar dinero no solo para compensar la retirada de producto del mercado y aquel que no se llega a recolectar -es decir, las hortalizas que se tiran a la basura-, sino también por el hundimiento de los precios ante el temor de los consumidores a la letal cepa de la bacteria E. coli. Además, se pretende que la UE contribuya a las campañas para recuperar la dañada imagen de los productos hortofrutícolas.

El director general de la federación de exportadores (Fepex), José María Pozancos, acusó de «manifiesta ineficiencia» a la Comisión Europea, a la que considera responsable de que el sistema de alerta funcionara de manera deficiente y de que no se tomaran medidas inmediatas para evitar los perjuicios al sector.

En cuanto a Alemania, el secretario de Estado para la UE, Diego López Garrido, dijo ayer conformarse con que este país «es consciente de que sus declaraciones causaron un daño enorme», pero puntualizó que el Gobierno prefiere «mirar hacia adelante» y olvidar su propósito de demandar a las autoridades germanas. El representante español, tras reunirse «muy constructivamente» con su par -«estamos hablando de nuestro principal cliente», recordó-, dijo que España nunca habría pensado «presentar una demanda de Estado contra Estado». Sí lo pensó y lo amenazó su vicepresidente primero, Alfredo Pérez Rubalcaba, en entrevista radiofónica, hace una semana, diciendo textualmente: «El Ejecutivo español no descarta acciones legales».

Garrido, en cambio, se limitó ayer a acusar a la responsable sanitaria de Hamburgo por señalar a los pepinos e indicó que España apostaría solo por colaborar con Alemania para paliar los daños: «Entiendo que Alemania ha rectificado y no realizará más declaraciones de este tipo». Otra cosa es que «pueda haber demandas de entidades privadas», como la cooperativa malagueña Frunet, que ya ha anunciado la presentación de una demanda.

La canciller alemana, Angela Merkel, defendió ayer la gestión de la crisis y afirmó que la coordinación entre el gobierno federal y los «länder» ha funcionado correctamente. «Ha habido una buena coordinación entre las autoridades competentes. Lo importante ahora es dar con el origen de la infección y eso es muy complejo», afirmó la jefa del gobierno al término de una reunión con los líderes de los estados federados.