Los docentes franceses se rebelan contra los recortes
«Prioridad a la educación, la consigna ayer en Marsella - AFP

Los docentes franceses se rebelan contra los recortes

En un año el Gobierno de Sarkozy eliminará 14.000 puestos de profesores en centros escolares públicos y concertados

CORRESPONSAL EN PARÍS Actualizado:

Las protestas de maestros y profesores de enseñanza primaria y secundaria, para criticar la supresión de puestos de trabajo en la educación nacional, pública y privada, tuvieron ayer un éxito moderado: unos 165.000 manifestantes en toda Francia (63 millones de habitantes), según los sindicatos, muchos menos según el Ministerio de Educación.

Nicolas Sarkozy anunció en 2007 una «gran reforma de la Educación» nacional que pasaba por «inversiones masivas», acompañadas de reducciones en el número de maestros y profesores. Al final del quinquenio presidencial se habrán suprimido unos 80.000 puestos de maestros y profesores, 50.000 entre el 2007 y el 2010, y otros 30.000 entre el 2011 y los primeros meses del 2012.

Para los sindicatos se trata de una «catástrofe nacional». Para el gobierno de Sarkozy, por el contrario, se trata de una medida indispensable para racionalizar un modelo nacional de educación, que tiene un número «excesivo» de maestros y profesores.

Freno relativo

Año tras año, desde el otoño del 2007, los sindicatos de maestros y profesores han convocado sucesivas jornadas de protesta y movilización contra las reformas de Sarkozy, sin conseguir frenarlas llamativamente.

La jornada de ayer tuvo una novedad parcialmente significativa. Maestros y profesores de la enseñanza privada (subvencionada, mayoritariamente católica) se sumaron por primera vez a las movilizaciones del sector público. Y el seguimiento fue muy significativo en regiones tradicionalmente conservadoras y católicas, como la Bretaña.

Según los sindicatos, en la enseñanza primaria hicieron huelga o se manifestaron en torno al 54 por ciento de los maestros. En la enseñanza secundaria, la jornada de huelga habría sido seguida por un 50 por ciento de los profesores. El Ministerio de Educación, por su parte, redujo las cifras a un 28,89 por ciento de maestros huelguistas y un 22,33 por ciento de profesores.

Desde la óptica gubernamental, la modernización y racionalización pasa por estas grandes líneas de reformas en curso: más horas de trabajo para maestros y profesores, y más inversiones de Estado, para producir más y mejor enseñanza con menos docentes. Para los sindicatos, por el contrario, la reducción de profesores en la enseñanza pública y privada traerá consigo la degradación del nivel de la enseñanza francesa.

Hasta hoy, la extrema derecha de Marine Le Pen hace críticas muy semejantes a las de la izquierda, afirmando que Sarkozy está «arruinando» la enseñanza francesa. Conscientes de su poder, como «lobby» de gran influencia social y política, los sindicatos anuncian nuevas jornadas de huelga y manifestaciones a lo largo del próximo otoño e invierno.