Dimite el físico de los neutrinos, tras su investigación «equivocada»

Presionado por sus compañeros, Antonio Ereditato deja su cargo de coordinador del proyecto Opera

CORRESPONSAL EN ROMA Actualizado:

Fue un anuncio que olía a futuro premio Nobel. Después fue un fiasco mundial que se cobra su primera víctima. El físico experimental Antonio Ereditato, coordinador de la investigación realizada el pasado septiembre, que señalaba que los neutrinos eran más veloces que la luz, ha dimitido de su cargo en el Instituto Nacional de Física Nuclear (Infn) de Italia. La renuncia ha sido presentada después de las presiones sufridas por parte de sus colegas en el experimento Opera. Al dar la noticia en un comunicado, el vicepresidente del Infn, Antonio Masiero, también ha anunciado que en el mes de abril se llevarán a cabo nuevas pruebas sobre la velocidad de los neutrinos en cuatro experimentos distintos (entre ellos el Opera).

A la velocidad de la luz, el anuncio de los neutrinos superveloces causó furor en el mundo científico. La galaxia de los físicos explotó en un Big Bang que mezclaba estupor, entusiasmo (y escepticismo en algunos), ya que ponía patas arriba la Teoría Especial de la Relatividad de Albert Einstein. El experimento consistió en enviar pulsos de neutrinos que recorrieron 730 kilómetros de distancia entre el CERN y el detector Opera, en el laboratorio del Gran Sasso (situado en las entrañas de la cadena montañosa de los Apeninos).

La conclusión de los científicos del experimento Opera fue que los neutrinos —se definen como «las partículas más próximas a la nada que existan»— eran capaces de viajar con más velocidad que la luz. Einstein quedaba así cuestionado, y su Teoría de la Relatividad, sobre la que se asienta la Física, sobrepasada, casi chatarra del pasado, a juzgar por los encendidos comentarios y titulares: «Es un estudio que destruye la silla sobre la que estamos sentados», «El mundo no es ya como lo conocíamos». En definitiva, una revolución. El entusiasmo era tal que la exministra de Educación e Investigación, Mariastella Gelmini, tuvo una metedura de pata cósmica, que provocó risas en todo el mundo, al reivindicar la contribución italiana a la construcción de un fantasmagórico túnel que unía el CERN de Ginebra a los laboratorios del Gran Sasso, túnel por el que según creía la entonces ministra habrían circulado los neutrinos.

Marcha atrás

Hace poco más de un mes, los responsables de Opera reconocieron dos fallos en la medición, que invalidan su descubrimiento. El propio Ereditato explicó «dos anomalías»: la mala conexión de un cable de fibra óptica y un error en el GPS. Además, el 16 de marzo el equipo científico del experimento Icarus , coordinado por el prestigioso premio Nobel de Física Carlo Rubia, del laboratorio italiano Gran Sasso, desmintió los datos presentados por Opera, demostrando que los neutrinos no son más veloces que la luz.

En definitiva, el físico Antonio Ereditato ha dado marchas atrás a la velocidad de la luz. Un varapalo. Se habló incluso de premio Nobel, mientras explicaba así la importancia de individuar los neutrinos: «Estudiando lo infinitamente pequeño, se entiende lo infinitamente grande. Estudiando los neutrinos se puede llegar a entender de dónde venimos y adónde vamos».

El neutrino más veloz que la luz es solo el último error en la investigación. Desde el 2001 al 2011, los descubrimientos desmentidos en las revistas científicas se han multiplicado por quince. Para defenderse de los engaños, estafas o falsos descubrimientos, las revistas especializadas más serias se hacen examinar ahora previamente los artículos por expertos.