Los diez hallazgos científicos del año
Un enfermo terminal de sida recibe tratamiento en un templo budista - REUTERS

Los diez hallazgos científicos del año

La constatación de que los fármacos para tratar el VIH también previenen la infección, una vacuna imperfecta contra la malaria o el hallazgo de una especie humana desconocida que vivió hace 40.000 años en Siberia. Son solo tres de los diez hallazgos científicos que han merecido la atención de la revista «Science» para encabezar la lista de los diez descubrimientos del año. No están todos los grandes avances del año, pero sí una buena muestra de ellos. Buenos ejemplos de cómo ha progresado la investigación durante 2011, un año de luces y sombras para la ciencia1. La alternativa a la vacuna: tratar para prevenir el sida

MADRID Actualizado:

Tratar para prevenir la infección por VIH. Un concepto no precisamente novedoso en el campo del VIH pero que a juicio de la revista Science merece el calificativo de «hallazgo científico» del año. Más concretamente, lo que recibe este honor es «el ensayo clínico HPTN 052, que demostró que hay 96% menos probabilidades de que las personas infectadas por el VIH transmitan el virus a sus parejas si están siendo tratadas con fármacos antirretrovirales».

Este hallazgo parece poner fin a un debate ya muy antiguo sobre si los antirretrovirales podrían proporcionar un doble beneficio-tratamiento individual y prevención colectiva- al reducir la tasa de transmisión del VIH. Según el trabajo galardonado, publicado en The New England Journal of Medicine, ahora ya está demostrado que los antirretrovirales tienen dicho doble efecto beneficioso.

Pero el proceso ha sido muy largo. Ya en 1994, señala José Mª Gatell, del Hospital Clinic de Barcelona, se publicó un estudio que demostraba que la monoterapia con el primer fármaco antirretroviral era capaz de «reducir de forma significativa la tasa de transmisión materno-fetal del VIH».

El estudio que hoy se reconoce fue coordinado en la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill (EE.UU.) y se realizó en 1.763 parejas de 9 países. En cada una había un miembro con VIH. Se trató en la fase de primoinfección a la mitad de los individuos con VIH y se esperó a que la otra mitad de VIH+ tuviera menos de 250 linfocitos CD4 antes de ofrecer tratamiento. Se decidió 4 años antes de su conclusión que todos los participantes con VIH recibieran terapia de inmediato. Los resultados habían demostrado los importantes efectos del tratamiento temprano en las tasas de transmisión de VIH y se recomendó que los hallazgos del ensayo fueran hechos públicos tan pronto como fuera posible. Es, reconoce López Bernaldo de Quirós, del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, «un cambio de estrategia en la lucha contra el VIH».