Cáritas denuncia que crece el control policial a inmigrantes en sus centros

Las visitas para identificar a las personas atendidas se han duplicado

LAURA DANIELE
MADRID Actualizado:

Cáritas Española advirtió ayer sobre el aumento de la vulnerabilidad de la población inmigrante en nuestro país como consecuencia de la crisis económica, la falta de desarrollo reglamentario de la nueva Ley de Extranjería, las dificultades de acceso a la inscripción en el Padrón Municipal y el recorte de las partidas destinadas a la integración.

Según el informe «La situación social de los inmigrantes acompañados por Cáritas», presentado ayer por esta institución de la Iglesia, 407.000 inmigrantes solicitaron en 2009 ayuda en sus servicios de Acogida y Asistencia, de los cuales un tercio (150.000) se encontraban en una situación administrativa irregular sobrevenida en la mayoría de los casos por la pérdida del empleo —el paro es del 30% entre la población inmigrante, según la última EPA—.

Entre los problemas más graves que debe afrontar este segmento de la población se encuentran las dificultades para la reagrupación familiar, ya que las condiciones económicas y de vivienda exigidas al reagrupante están fuera del contexto actual de crisis. «Deben ajustarse a la realidad económica y no a un ideal inalcanzable», comentó Ana Abril, directora del Área de Desarrollo Social e Institucional, durante la presentación de este informe realizado a través de una encuesta a los agentes que trabajan en 54 Cáritas Diocesanas y que representan el 80% de esta institución.

Las barreras que ponen algunos ayuntamientos a los inmigrantes a la hora de inscribirlos en el Padrón Municipal, «escudándose en una dudosa interpretación de la legislación vigente» es otro de los aspectos que aumenta considerablemente la vulnerabilidad de los extranjeros, al limitarles el acceso a determinados subsidios por renta mínima, la tarjeta sanitaria o ayudas a la vivienda.

En medio de una situación muy preocupante, Cáritas también llamó la atención sobre el aumento de los controles de identificación de inmigrantes en sus propios centros, además de los locutorios, los intercambiadores de transporte público o los parques. Hasta un tercio de las 54 Cáritas Diocesanas han informado de que, a lo largo de 2010, las visitas por sorpresa o «controles selectivos» de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad a sus centros, proyectos o servicios para identificar a las personas atendidas se han duplicado. «Los centros de Cáritas deberían ser sitios seguros a los que nadie tenga miedo de acudir», aseguró el secretario general, Sebastián Mora.