La bloguera lesbiana de Damasco era él

Tom MacMaster, un estudiante estadounidense de 40 años residente en Edimburgo, casado y hetereosexual, reconoce haber inventado el personaje de una popular bitácora sobre Siria

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CORRESPONSAL EN LONDRES

El lunes pasado, «The Washington Post» se hacía eco de una dramática noticia: «Una joven profesora siria-americana que "blogueaba" sobre las revoluciones en Oriente Medio y sobre lo que implica ser gay en Siria ha sido secuestrada, según su familia». Amina Abdalah Arraf al Omari, conocida como Amina Arraf, era una «chica gay en Damasco» según el título del blog que había iniciado en febrero, y donde describía con pasión la represión del régimen de Bashar al Assad y las dificultades para ser lesbiana en un país como Siria.

«¿Por qué hago esto?», decía Amina en un post el pasado 21 de febrero. «Vivo en Damasco. Siria. Es un Estado policial represor. La mayoría de los LGBT están en el armario o se mantienen todo lo invisibles que pueden. Pero he creado un blog haciendo pública mi sexualidad, con mi nombre y una foto. ¿Estoy loca? Quizás». Según se supo ayer, Amina no es ni siria, ni mujer, ni gay, ni vive en Damasco. Y la foto tampoco era la de este ente ficticio sino la de Jelena Lecic, una administradora del colegio de médicos de Londres que dice haberse sentido en peligro con todo esto.

El autor real del blog es Tom MacMaster, un estadounidense originario del estado de Georgia que estudia un master en la Universidad de Edimburgo, casado y de 40 años. Y heterosexual, claro. MacMaster, en una entrevista concedida ayer a la BBC Escocia, se ha justificado explicando que estaba harto de ser acusado de «anti-americano y anti-judío» cada vez que explicaba la situación real de opresión en los países árabes, un contexto que él y su mujer —Britta Froelicher, que trabaja en un doctorado sobre economía siria en la universidad escocesa de St. Andrews— conocen de primera mano.

Ayer, el blog amanecía con un «post» titulado «Disculpas a los lectores»: «Nunca esperé este nivel de atención. Si bien la voz narrativa ha podido ser de ficción, los hechos descritos en este blog son reales. No creo haber hecho daño a nadie (…). Los acontecimientos están siendo determinados por la gente que los vive cada día. Yo solo he intentando ilustrarlos para una audiencia occidental. Gracias».

Enfado en Siria

Así se mortificaba este estudiante, guiado por el absurdo afán de desmontar en Internet lo que él considera una «cobertura superficial» de la región en los medios y la «pervivencia de un nuevo orientalismo liberal», según el «post», que luego ha ampliado en una segunda disculpa en la que se embarca en un patético soliloquio sobre sus infantiles deseos de escribir ficción o el ambiente pro Palestino en el que se crió. MacMaster creció en un valle de Virginia en una familia de menonitas. En declaraciones a «The Guardian», Sami Hamwi, pseudónimo de un conocido activista gay sirio, le acusa de «haber causado daño a mucha gente». «Nos has puesto a todos en peligro —dice Hamwi— y siembras la duda sobre la autenticidad de los blogs sirios, en los que mucha gente se esfuerza en informar sobre nuestro país. No aceptamos tu disculpa». Hamwi puso en peligro su vida cuando al tratar de investigar la desaparición de Amina desde que MacMaster, posteando desde el blog como Rania —una supuesta prima de Amina— difundió la falsa noticia de su secuestro el lunes pasado.

El engaño ha sacado los colores a muchos periodistas que emplearon como fuente a la inexistente Amina Arraf, un alias que MacMaster usaba desde 2006. «Es una lección saludable sobre los riesgos de la información solo web», dice el experto en Asia de «The Guardian», Jason Burke. Para Elizabeth Flock de «The Washington Post», «el fraude plantea serios dilemas sobre la confianza en blogs, tuits y mensajes en Facebook a medida que se consolidan como vía estándar para informar sobre asuntos globales», reflexionaba ayer.