El verano, el gran «matamatrimonios»
Las cuestiones de pareja no dejan de ser un profundo misterio. Los abogados, pese a su experiencia, tampoco paran de sorprenderse. Rafael Martín Álvarez recuerda un caso reciente que le impactó: «Una
Las cuestiones de pareja no dejan de ser un profundo misterio. Los abogados, pese a su experiencia, tampoco paran de sorprenderse. Rafael Martín Álvarez recuerda un caso reciente que le impactó: «Una pareja con dos niños deseaba divorciarse a toda costa. No quisieron ni oír ... hablar de la la separación. Estaban convencidos y ni querían volver a verse. Meses después cuando llamo a la mujer para comunicarle la sentencia, me dice: «Tengo una cosa que contarle... Mi ex y yo llevamos un par de meses viviendo juntos y todo va muy bien..» Me quedé de piedra, les deseé mucha suerte y colgué».
Pocas cosas pueden darse por supuestas en estos asuntos, salvo una. Coinciden todos los especialistas: «Septiembre -añade Martín Álvarez- es cuando se produce el mayor número de demandas de divorcios. También es llamativo que en la época navideña casi no recibimos visitas».
Alberto Rubio confirma que «el verano es un auténtico «matamatrimonios». Las parejas en crisis aguantan más o menos durante el invierno. Los dos trabajan, apenas se ven y de repente llegan las vacaciones, periodo de convivencia y al final se dan cuenta de que no se soportan. El verano suele dar la puntilla a muchas relaciones. Se nota mucho y el aumento de trabajo resulta muy significativo».
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