El Vaticano califica las filtraciones de «acto criminal» y anuncia medidas legales
La Santa Sede emprenderá acciones legales por las filtraciones de documentos confidenciales a un periodista italiano - abc

El Vaticano califica las filtraciones de «acto criminal» y anuncia medidas legales

Son «violaciones de la privacidad y la dignidad del San Padre» como persona, autoridad religiosa y jefe de Estado

ciudad del vaticano Actualizado:

El Vaticano calificó el sábado de «acto criminal» la publicación de un libro con docenas de documentos confidenciales del Papa y de su secretario privado, Georg Gaenswein, entregados a un periodista italiano por alguien que trabaja en oficinas de máximo nivel de la Santa Sede. Ante la evidencia de delitos, emprenderá medidas legales para llevar a los culpables ante la justicia.

Al cabo de tres meses, el cambio de actitud es radical. El pasado 14 de febrero, cuando se produjo la filtración de los primeros documentos, el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, invitó a mantener «calma y sangre fría» ante el hecho «muy triste de que se filtren al exterior, de modo desleal, documentos internos».

Pero aquellas filtraciones -muy selectivas y publicadas solo por diarios y emisoras televisivas de escasa audiencia- resultan anecdóticas comparadas con la publicación en Italia del libro Los papeles secretos de Benedicto XVI, del periodista Gianluigi Nuzzi, que incluye docenas de documentos confidenciales y relata –no se sabe si de modo real o ficticio- los contactos con el prelado que coordina una red de personajes desleales en puestos claves del Vaticano.

Vista la envergadura y el carácter sistemático de la filtración, el Vaticano afirma que ya no es «una mera iniciativa periodística, discutible y objetivamente difamatoria, sino que asume claramente el carácter de un acto criminal», que ha violado «los derechos personales de privacidad y libertad de correspondencia» de numerosas personas.

El comunicado anuncia que la Santa Sede continuará investigando «estas violaciones de la privacidad y la dignidad del Santo Padre como persona y como suprema Autoridad de la Iglesia y del Estado de la Ciudad del Vaticano». La comisión especial presidida por el cardenal Julián Herranz, recibe datos de las pesquisas de la gendarmería, la secretaria de Estado y la fiscalía del Vaticano para coordinar una respuesta que corte la hemorragia.

El Vaticano anunció la puesta en marcha de medidas legales para que «los autores del robo, de la transferencia y divulgación de noticias secretas, así como del uso comercial de documentos privados respondan de sus actos ante la justicia».

Aparte de indicaciones confidenciales del Papa a sus colaboradores, el libro divulga documentos reservados sobre autoridades italianas como el presidente Giorgio Napolitano y el ex primer ministro Silvio Berlusconi, así como informes realizados por el presidente del banco del Vaticano, o también cartas confidenciales de personajes de gran importancia como los máximos responsables de la Compañía de Jesús o de Comunión y Liberación.