El Papa exhorta a corregir con valentía: «Frente al mal no hay que callar»
El Papa hizo público ayer su mensaje para la Cuaresma 2012 - reuters
mensaje para la cuaresma

El Papa exhorta a corregir con valentía: «Frente al mal no hay que callar»

Afirma que la corrección fraterna «nunca es un espíritu de condena o recriminación»

juan vicente boo
corresponsal en el vaticano Actualizado:

A veces cuesta mucho decir las cosas desagradables, incluso a las personas queridas, por eso Benedicto XVI exhorta a corregir con valentía a propios y extraños en una sociedad cada vez más intolerante hacia los reproches, sobre todo –paradójicamente- cuando tienen base real.

En su Mensaje para la Cuaresma 2012, presentado el martes en el Vaticano, el Papa recuerda «un aspecto de la vida cristiana que a mi parecer ha caído en el olvido: la corrección fraterna», practicada, en cambio, con gran naturalidad por los primeros cristianos.

Benedicto XVI afirma vigorosamente que «Frente al mal no hay que callar», sobre todo cuando es un mal moral y lo comete un hermano en la fe cristiana. En una sociedad en que padres y profesores tienen cada vez más miedo a contradecir a los jóvenes, el Papa exhorta a decir a la cara lo que sea necesario para enderezar la conducta de los demás, en primer lugar la del propio hermano.

No se critica para herir

Al mismo tiempo, Benedicto XVI precisa que «lo que anima la reprensión cristiana nunca es un espíritu de condena o recriminación: lo que mueve es siempre el amor y la misericordia». Es decir, no se critica para herir o para hacerse notar, sino para lograr una mejora en la vida de otra persona.

El Papa insiste en que «en nuestro mundo impregnado de individualismo, es necesario que se redescubra la importancia de la corrección fraterna para caminar juntos hacia la santidad». La Escritura advierte que incluso el justo «cae siete veces» y, según el Santo Padre, salta a la vista que «todos somos débiles y caemos. Por lo tanto, es un gran servicio ayudar y dejarse ayudar».

El mensaje de Benedicto XVI fue presentado por el cardenal Robert Sarah, de Guinea Conakry, presidente del Pontificio Consejo «Cor Unum», que se encarga de las obras de caridad del Papa. Sarah insistió en que hay que llamar a las cosas por su nombre y no tener miedo a ir a las raíces de los comportamientos malvados.

En esa línea, y haciendo eco a la denuncia del Papa, el cardenal Sarah afirmó que «la raíz de la crisis financiera que sufrimos es la avaricia, la búsqueda desenfrenada de dinero sin escrúpulos y sin preocuparse por los que tienen menos o por los que sufrirán las consecuencias de las decisiones equivocadas que toman otros».