Tanques de almacenamiento de agua en Fukushima
Tanques de almacenamiento de agua en Fukushima - Reuters

FukushimaAsí es el tritio, el isótopo radiactivo que Japón quiere verter al mar

Tras el accidente de Fukushima, el país ha ido almacenando un millón de tanques con agua radioactiva, pero se está quedando sin espacio

S. S.
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La única opción para deshacerse del agua radiactiva de la accidentada central nuclear de Fukushimaes verterla, una vez tratada, a las aguadas del océano Pacífico, según el ministro nipón de Medioambiente, Yoshiaki Harada. «Creo que no hay más opción», dijo Harada ayer al ser preguntado por el agua contaminada.

Desde el accidente de la planta atómica Fukushima Daiichi en 2011, la compañía propietaria de la central, Tokyo Electric Power Company (Tepco), ha acumulado más de 1 millón de toneladas de agua radiactiva usada para refrigerar los reactores dañados. El agua contaminada se somete a un tratamiento para eliminar todos los isótopos radiactivos y posteriormente se almacena en tanques.

El problema está en el tritio, un isótopo radioactivo de hidrógeno. «Químicamente es agua, por eso aunque se pongan filtros o el agua se someta a desionización, no funciona», explica Eduardo Gallego, catedrático de Ingeniería nuclear de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) y miembro de la Sociedad Nuclear Española. Solo se podría descontaminar «molécula a molécula, y eso es inviable porque hablamos de millones de toneladas».

Según el experto, la solución planteada por Japón no es descabellada si el contenido se diluye «poco a poco» y «durante años». «Dentro de los isótopos radioactivos, el tritio es el más débil», explica. Está presente en la naturaleza y cada diez años, su radioactividad se reduce a la mitad. «En 40 años desaparece», cuenta Gallego.

El problema de Japón radica en que tiene una alta concentración de tritio en una inmensa cantidad de agua. Se ha planteado, además de arrojarlo en el océano, otras opciones como evaporalo para que se diluya en la atmósfera o congelarlo y enterrarlo en el suelo. Pero estas opciones presentan ciertas dudas sobre sus efectos.

Por ello, «la idea de descargarlo diluyéndolo en el oceáno es la más adecuada. No tiene contraindicación», dice, siempre que se haga poco a poco. De esta manera, en términos de impacto medioambiental y consumo «no tendría mayor importancia», aunque sí sería necesario que las capturas pesqueras sean revisadas. «Terminarán haciéndolo, pero hay que convencer a la población y a los pescadores».

El tritio no se considera peligroso para la salud humana por debajo de determinados umbrales que varían entre diferentes países y organismos internacionales y, según Tepco, otras centrales nucleares del país ya realizan vertidos al mar con este elemento en pequeñas cantidades de forma rutinaria.

La propia Tepco ha realizado desde 2015 varios vertidos puntuales de centenares de toneladas de agua procesada con un volumen de tritio de entre los 330 y los 600 becquereles por litro, por debajo de los 1.500 que la ley nipona marca como límite para vertidos.