Agente de la Guardia Civil en un control de seguridad
Agente de la Guardia Civil en un control de seguridad

El tripartito de Palma se ofrece para dar cursos de catalán a la Policía Nacional y la Guardia Civil

La propuesta surge a raíz de un incidente lingüístico ocurrido hace una semana entre una trabajadora de Son Sant Joan y un agente de la Benemérita

Palma de Mallorca Actualizado: Guardar
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El Ayuntamiento de Palma se ha ofrecido para dar cursos de catalán a la Policía Nacional y a la Guardia Civil, después del presunto incidente de «discriminación lingüística» que se produjo el pasado 25 de junio en el Aeropuerto de Son Sant Joan entre una trabajadora del aeródromo y un agente de la Benemérita. Según expuso dicha empleada en su denuncia, habría sido retenida momentáneamente por un guardia civil por hablarle en catalán.

En ese contexto, el regidor de Educación y Política Lingüística del consistorio palmesano, Llorenç Carrió, de MÉS, envió el pasado lunes una carta a la delegada del Gobierno en Baleares, Rosario Sánchez, ofreciéndole la «colaboración» que considerase necesaria para que hechos como los que presuntamente sucedieron el día 25 «no se repitan» y para que «se mantenga la seguridad lingüística de los ciudadanos de Palma». La noticia ha sido avanzada hoy por el diario «Última Hora». Cabe recordar que en el presente mandato gobierna en Palma un tripartito conformado por el PSOE, Podemos y MÉS. El alcalde de la capital balear es el socialista José Hila.

En declaraciones a ABC, Carrió ha explicado este viernes que «no es que ofrezcamos cursos específicos de catalán a la Policía Nacional y a la Guardia Civil, sino que invitamos a los agentes que lo deseen a matricularse en los cursos de catalán que ya oferta el consistorio desde hace años». El edil ha añadido que dicho ofrecimiento está hecho en el marco de la idea de que «los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado han de velar por los derechos de los ciudadanos, incluidos los derechos lingüísticos». Tras lamentar que no haya habido aún «ninguna explicación» del incidente ocurrido hace una semana por parte de la Delegación del Gobierno, Carrió se ha mostrado receptivo a escuchar cualquier posible propuesta enfocada a evitar en el futuro posibles nuevos incidentes lingüísticos.

En su carta a la Delegación del Gobierno, el regidor de MÉS expone que «el derecho a utilizar la lengua catalana está amparado por el artículo 4.2 del Estatuto de Autonomía». Asimismo, recuerda que la corporación municipal aprobó en septiembre de 2006 una declaración institucional para «garantizar que todos los ciudadanos de Palma puedan disfrutar de seguridad lingüística plena». Un día después del envío de la citada carta, Rosario Sánchez fue nombrada consejera de Hacienda del Govern por la presidenta del Ejecutivo regional, la socialista Francina Armengol. Por tanto, se está ahora a la espera de que en breve sea designada la persona que relevará a Sánchez en la Delegación del Gobierno.

La versión del incidente

Según explicó en su denuncia la trabajadora de Son Sant Joan supuestamente discriminada, cuando pasó uno de los filtros de seguridad del aeropuerto sonó la alarma instalada en el arco detector de metales. Tras ser cacheada por una vigilante de seguridad de una empresa privada, pudo entrar a continuación en las instalaciones sin ningún problema. Unos veinte minutos después, dos agentes de la Guardia Civil se acercaron hasta donde se encontraba la mujer y le pidieron que les acompañase al mismo control de seguridad que ya había pasado poco antes. Una vez en el control, le pidieron a la citada empleada el DNI y la tarjeta de identificación de AENA.

Un tercer guardia civil que se encontraba junto al control le dijo a la mujer que volviera a pasar por el arco de seguridad y ella así lo hizo. En esta ocasión la alarma no sonó, por lo que dicho agente le comentó a la vigilante de seguridad y a la propia empleada que podía entrar de nuevo en las instalaciones. En ese momento, la citada trabajadora se habría dirigido al agente en catalán y le habría dado las gracias en dicho idioma.

Instantes después, siempre según la denunciante, el citado agente le habría dicho en varias ocasiones que «a la autoridad se le habla en español». Seguidamente, el efectivo de la Guardia Civil habría añadido que «o me hablas en español o no pasas», a pesar de que, como se ha indicado, unos momentos antes él mismo le había dado permiso a la mujer para poder pasar. La empleada habría seguido hablando en catalán y habría defendido su «derecho» a continuar expresándose en ese idioma. La mujer añadía en su denuncia que en ese momento concreto el agente no la habría dejado pasar. Finalmente, poco después, se le acabó dando permiso para entrar de nuevo en las instalaciones aeroportuarias.

Por su parte, fuentes oficiales de la Guardia Civil explicaron el jueves de la pasada semana a ABC, en relación a este caso, que se solicitarían informes a la unidad pertinente «para saber qué pudo haber pasado exactamente».