Los cinco integrantes de La Manada, durante los Sanfermines de 2016
Los cinco integrantes de La Manada, durante los Sanfermines de 2016

Tres meses sin la sentencia de La Manada

La acumulación de trabajo retrasa la sentencia sobre la presunta agresión sexual de los Sanfermines de 2016

PamplonaActualizado:

Mañana se cumplirán tres meses desde que finalizó uno de los juicios más mediáticos de los últimos años en España, el juicio contra los cinco miembros de La Manada, acusados de una presunta agresión sexual a una joven madrileña en la primera noche de los Sanfermines de 2016. Tres meses en los que no ha habido sentencia… y no se sabe cuándo se dictará.

[Consulta la sentencia a La Manada]

La Ley de Enjuiciamiento Criminal advierte en su artículo 203 que «las sentencias se dictarán y firmarán dentro de los tres días siguientes al en que se hubiese celebrado la vista del incidente o se hubiese terminado el juicio». En su artículo 789, sin embargo, afirma que «la sentencia se dictará dentro de los cinco días siguientes a la finalización del juicio oral». Pese a la confusión, el artículo 202 considera que «serán improrrogables los términos judiciales cuando la Ley no disponga expresamente lo contrario». Y basta leer la frase siguiente para encontrar «lo contrario». Esos términos judiciales «podrán suspenderse o abrirse de nuevo, si fuere posible sin retroceder el juicio del estado en que se halle cuando hubiere causa justa y probada».

Y aquí es donde entran las razones por la demora en el dictado de la sentencia del juicio a La Manada. El abogado penalista Sergio Gómez Salvador explica que «lo importante no es cuándo salga la sentencia, sino que salga bien». Y explica que «no va a ser una sentencia que se resuelva en 40 folios y ya está. Será muy amplia porque tiene que estar muy bien argumentada y justificada».

Los jueces del tribunal tienen que acordar todos los puntos de la sentencia y, en el caso en que hubiera voto particular, la sentencia se retrasaría todavía más porque primero habría que redactar la sentencia mayoritaria y después el juez discordante debería redactar ese voto particular sobre la sentencia. En todos los recursos presentados por los abogados pidiendo la libertad de los acusados ha habido el voto particular de uno de los jueces, por lo que no sería de extrañar que con la sentencia final sucediera algo parecido.

Acumulación de trabajo

Pero la causa principal del retraso, y que suele ser común a la mayoría de los juzgados españoles, es la acumulación de trabajo. Según explican desde la Audiencia Provincial de Pamplona, sólo las secciones Primera y Segunda de la Audiencia se encargan de todos los juicios penales con petición de penas superiores a los cinco años de cárcel. Por este motivo, el juicio a La Manada, para quienes la Fiscalía pide más de 22 años de cárcel recayó en la Sala Segunda.

Pero no queda sólo ahí la carga de trabajo de esta Sección. Las secciones Primera y Segunda se encargan también de los recursos presentados a las sentencias de los juzgados de los penal, es decir, los recursos contra las sentencias de menos de 5 años de cárcel y también se encargan de los recursos a los juzgados de instrucción, es decir, a las decisiones de los jueces que instruyen los presuntos delitos. Por lo tanto, la Sala Segunda no sólo tiene sobre la mesa una buena cantidad de sentencias pendientes, sino numerosos recursos presentados sobre otros juzgados.

Hasta 15 meses

Por poner un ejemplo, la Sala Segunda de la Audiencia Provincial de Navarra tardó hasta 13 meses en publicar la sentencia de un caso de agresión entre un maltratador y su pareja. El juicio se celebró el 6 de octubre de 2016 y la sentencia no salió hasta el pasado mes de noviembre. Eso sí, en este caso, no había prisión preventiva para ninguno de los dos acusados.

Porque aquí se da otra circunstancia. Los cinco acusados de La Manada se encuentran en prisión preventiva desde el 8 de julio de 2016, por lo que el próximo 8 de julio se cumplirán los dos años que la legislación establece como límite para permanecer en prisión preventiva. Eso sí, la misma legislación establece que se puede dictar una prórroga por otros dos años de prisión preventiva en caso de que sea necesario. Y en el caso de la Manada, se podría prorrogar dicha prisión en caso de que, aunque de aquí a julio salga la sentencia, alguna de las partes recurra la decisión del Tribunal y éste no ordene la puesta en libertad de los acusados hasta que no se resuelva dicho recurso.