La tragedia de El Salobral reaviva el debate sobre la edad de consentimiento sexual
La abuela de la niña asesinada en El Salobral junto a su pareja, que resultó herido en el tiroteo, delante de la madre durante el funeral - efe

La tragedia de El Salobral reaviva el debate sobre la edad de consentimiento sexual

La legislación española permite las relaciones sexuales desde los 13 años, aunque la pareja sea adulta, cuando en Europa oscila entre los 14 y los 16 años

madrid Actualizado:

El asesinato de la menor Almudena M.M. por Juan Carlos Aparicio, de 39 años y con quien mantenía una relación amorosa no consentida por su familia aunque sí por la niña, ha reavivado el debate sobre la edad de consentimiento sexual vigente en España y que se sitúa precisamente en los 13 años que tenía la niña de El Salobral.

Con 13 años un menor no puede conducir, ni votar, ni trabajar, ni se puede casar, pero nada pueden hacer sus padres bajo el punto de vista legal para impedir que mantenga relaciones sexuales con un adulto. «Es una legislación primitiva» que constituye «el mayor problema» para los padres y las familias, según denuncia Guillermo Cánovas, presidente de la asociación Protégeles, que lucha contra la pederastia y la pornografía infantil en Internet.

«Con 13 años no se tiene en absoluto capacidad para prever las consecuencias que puede tener mantener una relación sexual con un adulto», asegura Cánovas que además constata la «incongruencia» de la legislación, que castiga por un delito de pornografía infantil al adulto si envía a un amigo por internet una foto de la adolescente, pero no por su relación sexual. «Es como pillar a Al Capone por evasión de impuestos», señala.

La edad de consentimiento sexual en España es la más baja de Europa. En Alemania y Portugal está en los 14 años, en Francia se sitúa en los 15 y en Reino Unido en los 16. El psicólogo Javier Urra recuerda que ya en 1996 cuando juró su cargo como primer Defensor del Menor en su primera intervención mostró su empeño por modificar el Código Penal por este asunto. Finalmente se elevó la edad de consentimiento de los 12 a los 13 años, pero a Urra le sigue pareciendo «muy poco».

La explicación de los diputados entonces fue que «no les parecía bien restar derechos a los niños», señala Urra, que no ve «lógica alguna» cuando un menor no puede ponerse un tatuaje sin consentimiento paterno, pero sí mantener relaciones sexuales. A su juicio, habría que elevar la edad a los 15 o 16 años cuando se trata de relaciones entre menores y adultos. O como mínimo a los 14 años, que es la edad en la que se pueden casar con consentimiento paterno y permiso judicial.

«¡Se debe aumentar ya!», reclama el psicólogo, que apela al ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, para que añada este punto a la reforma del Código Penal porque el trágico caso de El Salobral no es un hecho aislado. Urra recibe «muchísimos mails» de padres que se encuentran en esta situación, con hijas que salen con adultos que les doblan la edad y que tras lo ocurrido en Albacete están asustados.

El PP pide elevar la edad de consentimiento

Sus palabras han coincidido hoy con una petición del PP, que reclamará en breve que se eleve la edad de consentimiento. «Tenemos que abordar una modificación de la Ley para evitar casos como el del Salobral», explica a ABC la diputada Carmen Quintanilla, presidenta de la Comisión de Igualdad en el Congreso.

También Cánovas cree que «habría que diferenciar muy bien entre la experimentación entre adolescentes y las relaciones sexuales entre un adulto y una niña». Una niña puede enamorarse de un adulto, deslumbrada de cómo habla o de lo que éste dispone (independencia económica, casa, coche...), pero habría que examinar a juicio de Urra por qué una persona mayor se enamora de una niña. «Un adulto tiene que saber cómo debe conducirse. Eso de que una persona mata por acto de cólera o de forma pasional no solo es falso, es mentira. Uno siempre puede autodominarse», asegura el psicólogo después de 30 años de carrera. «Si de verdad está enamorado de una niña, que espere a que sea mayor», insiste, porque «el desarrollo prefrontal durante el cual se adquieren las capacidades morales no llega a completarse hasta los 21 años».

«Hay que pensar en el otro y respetar la ingenuidad y el futuro de los niños», añade.

Educar y acompañar

La menor puede estar condicionada, manipulada por alguien superior desde el punto de vista psicológico por su edad, pero si la adolescente ha cumplido los 13 años poco puede hacer la familia. El Código Penal solo establece penas si existe un abuso sexual o se utiliza violencia o intimidación. Según explica Cánovas, «es importante que los padres no rompan el contacto con la niña, que normalmente en estos casos se vuelve contra la familia, y ante la menor sospecha de que está sometida, quizá por miedo, hay que denunciar». La comunicación con la familia y la rapidez con que se intervenga en estos casos resulta vital.

El presidente de Protégeles destaca además la importancia de «enseñar a los niños desde pequeños a decir "no"» ante una situación que les hace sentirse mal, ante una coacción... «Es una enseñanza que deberían aprender también muchas mujeres», víctimas de violencia doméstica.

La educación y la comunicación con los hijos son las armas de que disponen los padres para prevenir relaciones peligrosas, tan frecuentes hoy en internet. «Los contactos se suelen establecer a través de las redes sociales o se trasladan después a una red social», apunta Cánovas, que recuerda que la legislación española no permite que los menores de 14 años se creen un perfil en una red social o faciliten datos suyos a través de la Red sin autorización de sus padres.

La familia debe monitorizar las conversaciones y las fotos que compartan sus hijos en internet hasta los 14 años y tiene que estar presentes cuando los menores naveguen por la Red. Un menor de 14 años no tiene responsabilidad penal, por lo que la multa, si se comete una infracción, recae en los padres. Para el presidente del centro de seguridad miembro de la red Inhope, lo primero es formar al niño para que haga un uso seguro y responsable de internet. «Les hemos puesto en sus manos una herramienta muy potente y no les hemos enseñado sus riesgos», concluye.