Carlos Muñoz-Repiso. José García

Tráfico vuelve a achacar a la velocidad y al factor humano el aumento de muertes en las carreteras

El director general de Tráfico, Carlos Muñoz-Repiso, atribuyó ayer al mayor número de desplazamientos -un 8 por ciento más- y a la velocidad el aumento de muertes en las carreteras en Semana Santa. La operación se cerró con 138 víctimas mortales, 22 más que en 2000. Rajoy dijo que se incrementará la plantilla de la Guardia Civil de Tráfico en dos mil agentes.

MADRID. ABC
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El director general de Tráfico, que viajó ayer a Valladolid para firmar un convenio para la mejora de carreteras secundarias de Castilla y León, dijo que la inadecuada velocidad, «que en la mayoría de las ocasiones es siempre excesiva a la permitida por la ley», está presente en un 28 por ciento de los accidentes.Para Muñoz-Repiso, las pequeñas distracciones de conductores y peatones y las maniobras incorrectas son las otras dos causas fundamentales del aumento de la siniestralidad, que junto a la velocidad inadecuada están presentes en un 75 por ciento de los siniestros. Añadió que aunque «son tres causas aparentemente distintas, la velocidad siempre se encuentra detrás de las distracciones y las malas maniobras», por lo que «hay que concienciar a los conductores para que tengan precaución».

Esta Semana Santa se ha registrado también un aumento de accidentes nocturnos y de los siniestros entre los menores de 30 años. Respecto a la presencia del alcohol en los conductores, añadió que «aún no se tienen datos sobre si su consumo ha sido una de las causas importantes del aumento de accidentes», pero «lo que sí está claro es que tanto los peatones como los conductores tienen muchas más probabilidades de morir si están bajo los efectos de bebidas alcohólicas». En declaraciones a una emisora de radio, precisó que los estudios disponibles demuestran que en torno a un 40 por ciento de los muertos en siniestros había ingerido alcohol y el 5 por ciento de ellos, además, sustancias estupefacientes.

Por su parte, el vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Interior, Mariano Rajoy, aseguró ayer que no existen «fórmulas mágicas» para evitar la siniestralidad en las carreteras y consideró que el resultado de las medidas que se ponen en marcha es «lento» porque la planificación debe hacerse a largo plazo. El ministro reconoció que «aún queda mucho por hacer» a pesar de que el número de víctimas mortales en las carreteras ha descendido en la última década, pasando de 6.984 en 1990 a 4.295 el pasado año. Entre los proyectos más inmediatos, citó la modificación de la Ley de Seguridad Vial y los cambios en los reglamentos de Circulación y de Vehículos. Además, dijo que se incrementará la plantilla de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil en dos mil agentes para alcanzar los 10.000 al final de la legislatura.

Los representantes del PSOE fueron especialmente críticos con Rajoy y le acusó de desidia en una cuestión como ésta, que ha causado una verdadera sangría durante esta Semana Santa. Los socialistas criticaron que el ministro de Interior le dedicara sólo unos minutos de su comparecencia de ayer en el Congreso a este problema. Asimismo, exigieron al Gobierno una política distinta para reducir las víctimas de tráfico. En este sentido, presentaron una interpelación urgente en la que se interesan por las medidas que va a adoptar el Ejecutivo para hacer frente a esta «alarmante siniestralidad».

Igualmente, CiU propuso la creación de una subcomisión en el Congreso de los Diputados que se encargue de estudiar y evaluar las cuestiones del tráfico.