Un cazador apuntando con su escopeta
Un cazador apuntando con su escopeta - ABC

Las trabas aduaneras ponen coto al turismo de caza en España

El sector alerta de que se retiene durante horas en el aeropuerto a los extranjeros que llegan en avión

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El sector de la caza se mantiene ojo avizor ante una trampa que perjudica la llegada de turistas extranjeros: las barreras aduaneras a los visitantes que vienen a España a pasar unos días de montería. Así lo alerta la Fundación Artemisan, que relata que estos obstáculos perjudican la consolidación de España como un destino cinegético de primer nivel frente a otros países competidores como Francia, Alemania o Italia, donde los trámites son más sencillos.

Una situación en la que España se podría estar pegándose «un tiro en el pie», según esta asociación. Las principales bandadas de cazadores extranjeros llegan por aire, principalmente a Madrid. El problema, relatan desde Artemisan, es que las grandes aerolíneas que transportan a estos turistas arriban a la Terminal 1 y 2 del aeropuerto de Barajas -desde Lufthansa hasta Air France pasando por Turkish Airlines o Air China- y debe ser la Guardia Civil la que revise las escopetas, fusiles y demás armas de fuego que traen estos visitantes.

Al tener un horario de mañana, solo la Terminal 4 cuenta con agentes especializados de la Benemérita hasta avanzada la tarde. Si una camada de cazadores llega por la tarde, el trámite se alarga y el traslado causa esperas de varias horas. Si es por la noche, los cazadores deben hacer guardia hasta el día siguiente. Una situación que no sucede en otros países, donde el trámite lo hace la policía o los agentes de seguridad del aeropuerto y es un procedimiento más ágil.

Como apuntan desde el despacho Cremades &Calvo-Sotelo, que asesora jurídicamente a varios de los casos afectados, el problema se viene dando desde hace años, en concreto desde poco después a que abriera la Terminal 4 y se reestructuraran los horarios.

Artemisan destaca que los afectados se cuentan por miles y no solo atañe a turistas: por ejemplo, los algo más de 700 tiradores extranjeros que vienen a España por competiciones deportivas, también se ven perjudicados. Asimismo, el gasto turístico del extranjero que arriba a España a cazar es más alto que el del visitante medio y se encuadra en la gama alta por el elevado desembolso que destinan por cada día que pasan, ya que suele ser un turista con elevado nivel adquisitivo. Un estudio de la asociación con Deloitte calculaba que la caza genera 6.475 millones de euros y emplea a 187.000 personas en España.