«Todos los humanos morirán este siglo»
Turquía excarceló ayer a Ali Agca, después de 19 años en una prisión italiana por disparar a Juan Pablo II y otros 10 años en Turquía por el asesinato de un periodista turco

«Todos los humanos morirán este siglo»

DANIEL IRIARTE | ANKARA
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Ayer, a las nueve de la mañana, Mehmet Ali Agca, el hombre que en 1981 intentó asesinar a Juan Pablo II, salió de la cárcel de máxima seguridad de Sincan, a 40 kilómetros de Ankara. A la salida de la cárcel, uno de los abogados de Agca distribuyó un texto manuscrito, con fecha del mismo día en el que proclama el fin del mundo. «El mundo entero será destruido durante este siglo. Todos los seres humanos morirán durante este siglo». Agca, que firma el apocalíptico texto como «El Cristo eterno. Mehmed Ali Agca», dice que la Biblia está llena de errores. «Yo escribiré la Biblia perfecta», reitera. Entre otras afirmaciones, el texto recoge que «Dios es uno, eterno y único. La Trinidad no existe».

Despliegue de seguridad

Se temía que alguien pudiese intentar vengarse de Agca, por lo que la excarcelación se produjo en medio de un impresionante despliegue de seguridad.

A efectos del Estado turco, Agca no había saldado su deuda todavía. En el hospital militar tenían que determinar si debía, a sus 52 años, cumplir con el servicio militar obligatorio. Finalmente, los médicos del hospital confirmaron ayer que Agca no es apto para el servicio militar.

Aunque el atentado contra el Papa es lo que hizo mundialmente famoso a Ali Agca, la condena que terminaba ayer no le fue impuesta por este hecho (Agca ya había cumplido 19 años en una cárcel italiana), sino por el asesinato del periodista izquierdista Abdi Ipekçi, director del diario «Milliyet», en 1979.

Una historia de violencia

Este crimen es considerado un punto de inflexión en la ola de violencia que justificó el golpe militar del general Kenan Evren en 1980. «Nunca he formado parte de ninguna organización política», declaró Agca tras ser arrestado, pero unos meses más tarde, se desdecía: «Si me llevan a juicio, lo revelaré todo e implicaré a todos». Semanas después, lograba fugarse de la cárcel de Kartal Maltepe, en Estambul, disfrazado de soldado. Cruzó la frontera con Bulgaria, y de allí se dirigió a Roma. El resto es historia.Hoy, mientras en Europa los comentarios sobre el misterioso Agca se centran en la «pista búlgara» (la presunta implicación de los servicios secretos de Bulgaria y la URSS en el atentado), en la prensa turca se plantean «¿Quién ayudó a Agca a fugarse de la cárcel?», «¿Quién le proporcionó el pasaporte que le permitió huir a Bulgaria?». Ayer, Adnan Agca afirmaba que su hermano «ya había cumplido 32 años de servicio militar», en referencia a su paso por la cárcel.

El mensaje era claro: Ali Agca habría actuado a las órdenes de altas instancias del Estado turco. El pistolero planea dar una rueda de prensa mañana miércoles, según afirmó ayer Gokay Gultekin, uno de sus abogados, informa AP.