Documento de la matrícula universitaria
Documento de la matrícula universitaria - ABC

«Me tildaron de extranjero y me aconsejaron que estudiara catalán»

Jorge G.L. no pudo cumplir su sueño de estudiar su carrera Diseño y Desarrollo de Videojuegos porque no habla catalán

BARCELONA Actualizado: Guardar
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Desde los 12 años, la gran ilusión de Jorge G. L. era matricularse en el grado de Diseño y Desarrollo de Videojuegos. Finalmente, este mes de septiembre le llegó el momento de materializar su sueño. Al tratarse de unos estudios muy específicos solo podía cursarlos en la Universidad Complutense de Madrid o en la de Gerona (UdG). Al quedar fuera de la primera, optó por Cataluña. «Tenemos familia en Gerona y pensamos que sería una buena opción», explica Roberto G., padre del alumno, en una entrevista concedida a ABC. Admite que intuyó que su hijo podría tener problemas solo abrir la página web de la universidad y ver estampado en la parte central de la misma un lazo amarillo con el hashtag «Libertad presos políticos».

«Decidí no dejarme llevar por esa primera impresión y animé a mi hijo a ir a Gerona. Tenía la tranquilidad de que al ser una universidad pública habría también clases en castellano, que es lengua cooficial. Está claro que me equivoqué», dice el padre. Su hijo Joaquin llegó a Gerona en AVE con la ilusión de un universitario primerizo. El día de presentación del curso fue un preludio de lo que vendría después. «El acto de bienvenida fue en catalán, aunque mi hijo seguía ilusionado».

Se dio de bruces con la realidad a los pocos días cuando vio que todas las asignaturas de su grado se impartían en catalán, excepto una en inglés. «Pese a eso, intentó seguir las clases. Algunas veces algunos compañeros le traducían pero, como es lógico, la situación se hizo insostenible», denuncia Roberto. Aconsejado por su padre Jorge pidió una solución al centro pero no obtuvo la respuesta esperada. «Sí, eso os pasa a los extranjeros... todas las asignaturas son en catalán, apúntate a una academia por las tardes para aprenderlo», le dijo la secretaria.

«¿Cómo es posible que en una universidad pública financiada con fondos de todos los españoles, consideren al español extranjero?», se pregunta indignado el denunciante. Considera «inadmisible» la «discriminación» sufrida por su hijo, que ha tenido que regresar a Toledo y renunciar a un año de universidad. «Le hicieron sentir como un extraño desde el primer día. Me siento como en el Bernabeu con una camiseta del Atlético me confesó mi hijo», recuerda Roberto. «Jamás olvidaré la tristeza reflejada en la cara de mi hijo cuando se apeó del tren de vuelta a casa con su sueño hecho añicos», concluye.