Roberto Solozábal en el taller de reminiscencia basados en el fútbol |Vídeo: Una alineación o un himno, un medio para el recuerdo

Una tertulia de fútbol, la «medicina» para frenar el deterioro cognitivo

Los talleres de reminisencia, un proyecto pionero en España, busca que los octogenarios de la residencia de Ballesol hagan un viaje a través de su memoria gracias a las imágenes de encuentros deportivos históricos y a la presencia de exjugadores

MADRIDActualizado:

Con una libreta y bolígrafo, como si volvieran a estar en el colegio, los octogenarios de la residencia de Ballesol Olavide de Madrid esperan ansiosos a que empiece la sesión mientras suena de fondo la locución de un partido de fútbol. Todos ellos vuelven a reencontrarse con sus recuerdos gracias a los talleres de reminiscencia basados en el balompié.

«Mi hermano mayor decía que las niñas no iban al fúbtol, así que mientras él iba al Santiago Bernabéu, yo me quedaba fuera merendando. Al final cuando se enteró mi padre me hizo el abono y al cumplir los 60 años como socia, Di Stéfano me dio una insignia del club y un beso», relata Mari Cruz, de 83 años, aún orgullosa. Ella es la más adelantada del grupo y es capaz de citar como si fuera el «Padre nuestro» la alineación del Real Madrid que conoció cuando acudió por primera vez al campo. Y es que hay vivencias que nunca se olvidan y en las que solamente hay que indagar para recuperarlas de nuevo.

Ese es el objetivo de este proyecto pionero en España que es impulsado por la FEAFV (Federación Española de Asociaciones de Futbolistas Veteranos) con el apoyo de la AFE (Asociación de Futbolistas Españoles) y los veteranos de clubes como el Atlético de Madrid. «El fútbol es una excusa para que ellos recuerden momentos de su vida», explica el exfutbolista del Valladolid, donde estuvo 12 temporadas, y dinamizador, Javier Torres. A partir de este contexto y según cómo va surgiendo la conversación, les animan a llevar fotografías u objetos de esa época.

Uno de los residentes ha cumplido con estos deberes y ha llevado una antigua imagen de su mujer, fallecida hace un año: vestida con un traje de gitana y con un gesto divertido posa para la instantánea que todos los días aguarda al octogenario en la mesita de noche. Los asistentes se van pasando de mano en mano el marco y alaban la belleza de la mujer. Mientras, a él, sereno, le llegan los recuerdos. Así es el desafío con el que trabajan cada semana Torres y la psicóloga del centro, Gema Rodríguez: luchar contra el deterioro cognitivo. «La evolución ha sido bastante positiva, la gente que tiene determinado deterioro cognitivo y emocional, es decir, que se encontraban bastante tristes, les ha servido de estimulación y de motivación», sostiene Rodríguez.

Para corroborar el avance, todos los residentes tienen una pequeña libreta denominada «Historia de la vida» en la que van anotando detalles de su pasado conforme avanza la sesión. «Empezamos desde la niñez, pasando por su adolescencia y recordando jugadores de los años 40 y 50, hasta la madurez». Preguntas de índole futbolística, pero también personales como: «¿cuál fue tu primer novio»; van recorriendo estas páginas, que cuando sean completadas será su más verídica biografía.

Visita al Wanda Metropolitano
Visita al Wanda Metropolitano

La sesiones se plantean con el fútbol como hilo conductor y por eso durante las sesiones se visionan vídeos en blanco y negro de partidos históricos. Torres aprovecha estos momentos para lanzar interrogantes, en esta ocasión, sobre lo que ocurrió en 1982. Tras unos segundos de silencio, los residentes empiezan a acertar que fue el año del Mundial de Fútbol en España. Sin embargo, para Asunción Montalbán, de 88 años, no fue un Mundial más. El 20 de mayo de ese año, su hija estaba de parto y nació su nieto. «Mi yerno estaba nervioso doblemente y veía el partido en el hospital», recuerda.

Otro de los ejercicios de esta actividad consiste en averiguar a través de fotografías quiénes son tanto los jugadores ya jubilados como los actuales. Raúl, Maradona, Ronaldinho o Cristiano Ronaldo pasan delante de sus ojos. Y para culminar, deben hacer una porra sobre el equipo ganador de próximo partido de fútbol. Quien tenga más puntos el día 12 de diciembre recibirá un regalo. Antes de abandonar la sala, todos cantan al unísono un himno, ya convertido en una alabanza a los recuerdos y en el que no importan los colores: «Atleti, Atleti, Atlético de Madrid, jugando, ganando, peleas como el mejor, porque siempre la afición, se estremece con pasión, cuando quedas entre todos campeón».

Este sentimiento, que ya se ha generado en los residentes independientemente de cuál sea su equipo favorito, se hizo aún más vigente durante la visita al nuevo campo de fútbol del equipo, el Wanda Metropolitano, en el que tuvieron un encuentro con Gárate, y en su excursión al entrenamiento. «Fue una jornada muy bonita para todos», manifiesta el exjugador rojiblanco y de la Selección Española, Roberto Solozábal, que también ha sido partícipe de algunas de las sesiones realizadas en el centro ya que él es el presidente de «Leyendas Atlético de Madrid». Para Solozábal, esta experiencia ha sido muy enriquecedora: «Te das cuenta que al final todos vamos a llegar a esa edad y te hace valorar la vida en todos sus aspectos», confiesa. «Es muy interesante que para nosotros, los futbolistas, aportar este granito de arena a la sociedad».

Hoy, termina este viaje a través de la memoria, en la que se han vivido momentos muy especiales tanto para los participantes como para la organizadores, pero en el que sobre todo predominaba la ilusión por revivir y vivir. De hecho, estudios como el llevado a cabo por la UAB (Universidad Autónoma de Barcelona) aseguran que hablar de fútbol beneficia a personas con alzhéimer. A pesar de que el camino todavía es largo, actividades como esta son un paso para frenar el deterioro cognitivo.