«Tener el primer hijo tarde aumenta el riesgo de padecer cáncer de mama»

Los expertos coinciden en que retrasar el embarazo más allá de los 30 años propicia el desarrollo de este tipo de tumor

SantanderActualizado:

Desde hace años, los expertos ya repiten el mismo discurso sobre el cáncer de mama: «Es el tumor más frecuente entre las mujeres». Sin embargo, las últimas investigaciones relacionan la edad en la que se tiene a los hijos con el riesgo de padecer la enfermedad: «Más que no tener hijos, tener el primer hijo tarde es un factor de riesgo», ha confirmado José Díaz-Faes, uno de los cirujanos de mastología y senología más reconocidos del panorama médico español.

Con motivo de la inauguración del curso «Cáncer de mama: una enfermedad curable», expertos en este campo –entre los que se encontraba Armando Tejerina, director científico del Centro de Patología de la Mama– han coincidido en que la «primiparidad tardía», es decir, retrasar el embarazo a edad superior a los 30 años, propicia el desarrollo del cáncer de mama en las mujeres. Por tanto, «es preferible» no tener hijos a tenerlos tarde.

Según los estudios, los riesgos de padecer esta enfermedad aumentan conforme la edad avanza. «Una mujer de 70 años tiene mayor posibilidad de desarrollar cáncer que una de 40. Y una de 80 mayor que una de 70 y, si vivieran 120 años, el 90 por ciento de las mujeres padecería cáncer», ha comentado Díaz-Faes.

En este sentido, el cirujano ha señalado la importancia de que se realicen diagnósticos tempranos, uno de los avances médicos que ayuda a disminuir dicho riesgo: «Lo ideal es que se realizaran diagnósticos a los 45 años, y se deberían mantener hasta los 70».

Por su parte, el doctor Manuel Sánchez del Río ha desmentido uno de los tópicos más extendidos hace unos años: no hay ningún problema –ni para la madre, ni para el hijo¬– al quedarse embarazada después de haber sufrido la enfermedad. «Antes era una osadía que un médico aconsejara tener hijos tras el cáncer. Ahora se recomienda porque estamos seguros de que no afecta para nada». Del Río ha incidido en que el pronóstico «en cuanto a la supervivencia» de las madres no cambia para nada; al contrario, en algunos casos, incluso, el embarazo «las ha protegido».